miércoles, 31 de diciembre de 2025

Nuestras vidas son los ríos…

Desembocadura del río Cabra

Llora el poeta: Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar.

Pero, mientras esas lágrimas no alcancen a cubrirnos, mientras sal y oscuridad signifiquen un tiempo distinto al ahora...

Mientras otros cursos deseen sentir, puedan sentir, sepan sentir bajo la piel, y palpiten con fuerza superior a las mareas...

Nuestras vidas seguirán abriendo valles, dejando atrás obstáculos que una vez parecieron invencibles.


Entradas relacionadas:

lunes, 22 de diciembre de 2025

Felices saturnales

Acueducto de Segovia

Los romanos, tan duchos en el arte del palo, no desdeñaban otros métodos para solucionar disputas. O, al menos, posponerlas hasta el año siguiente.

(Ya sabéis, los romanos: el acueducto, el alcantarillado, las carreteras, la irrigación, la sanidad, los baños públicos... Magnífica raza, los romanos, magnífica).

Así, al llegar diciembre el foro bullía con gritos de Io, Saturnalia, expresión equivalente a «vamos a pasárnoslo bien».

Amos y esclavos revueltos. Ni juicios ni condenas. Crótalos, sistros, meneo, regalos, vino, banquetes...

En resumen, dejemos de lado el acusativo y pasémonos estos días al dativo, según la costumbre de nuestros antepasados. Felices fiestas. Feliz navidad.

Felices saturnales.


Entradas relacionadas:

jueves, 18 de diciembre de 2025

Las bellas imágenes

Portada del libro Las bellas imágenes, de Simone de Beauvoir

Título y autor/a:Las bellas imágenes, de Simone de Beauvoir.
Clave de lectura:El interior de una familia «bien» francesa.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Beauvoir me convence de nuevo.
Música:La Valse, de Maurice Ravel ♪♪♪

Las bellas imágenes retrata el interior de una familia de la buena sociedad francesa. Dominique lo controla todo como una reina hasta que la revolución amenaza su trono: Gilbert planea sustituirla por una pareja más joven e igual de ambiciosa.

La piel, el cuello, los ojos... Ya no tiene veinte años. Aun así, ha de retenerlo a cualquier precio, sería imperdonable perder estatus. ¿Volver a Chanel en vez de Balenciaga? ¿Volver con su ex marido, el padre de Laurence?

Laurence practica un juego propio. El matrimonio con Jean-Charles resulta satisfactorio gracias al mutuo entendimiento de sus objetivos y a que, para soslayar frialdades, guarda la ardiente carta de Lucien.

Este protesta de su papel. ¿Por qué Laurence no lo elige para los días igual que para las noches? ¡No seguirá con ella a escondidas! Aunque, por otra parte...

Jean-Charles piensa en maravillas: ¡cohetes, equipos de alta fidelidad, mundovisión! Los adelantos técnicos anticipan el paraíso, al menos a aquellos que él conoce y con quienes se relaciona. Le van a contratar en un estudio de arquitectura donde el dinero corre a raudales.

Catherine, la hija mayor, consigue buenas notas y muestra un excelente comportamiento. Pero de repente pregunta por absurdos como el hambre o las guerras. O «por qué existimos». Debe de influirla su nueva amiga en el colegio, habrá que buscar la manera de separarlas.

La vida, más que teatro, consiste apenas en el decorado. No importa «tener texto», sino ser iluminados por los focos. Crear una escena de triunfo a los ojos de los espectadores.

Clase social, renta, cultura, automóviles, amantes... Y todo se basa en la nada.

Simone de Beauvoir me convence de nuevo. Abusando del oxímoron, ¡pobres ricos!


También dicen, Gisèle Dufrène lo piensa, que mamá le echó el guante a Gilbert por interés: esta casa, sus viajes, sin él no habría podido permitírselos. Entendido. Pero es otra cosa lo que él le ha dado; sea como fuere, ella estaba desamparada desde que dejó a papá (papá erraba por la casa, parecía un alma en pena; y con qué dureza ella se fue tan pronto como se casó Marthe); gracias a Gilbert se ha convertido en esa mujer tan segura de sí misma.

Entradas relacionadas:

lunes, 15 de diciembre de 2025

No me montes una escena

Corazón grabado en blanco y negro

Van cogidos de la mano. Detrás de ellos, me preparo para abandonar el vagón.

Se abren las puertas y caminan unos pasos.

De improviso, ella se arroja al suelo y se aferra a las piernas de él. Amagos inmediatos de auxiliarla, pero...

Él hace un gesto de hastío y le recrimina en voz alta: No me montes una escena, ¿eh? ¡No me montes una escena!

Los labios de ella permanecen mudos. Apretados.

Él insiste, intentando zafarse: ¡Que no me montes una escena!

Los demás pasajeros formamos un dique. Ninguno sabemos qué... Ninguno sabemos por qué...

¿Podemos decirle que, sea lo que sea, no merece la pena? ¿Querrá escucharnos?

Quizá un ya no te amo, quizá un no me abandones, quizá un dame otra oportunidad.

Quizá un mira cómo me humillo, tú lo eres todo.

El dique se deshace. Seguimos nuestro camino como la corriente rodea a una isla.

Al final de la escalera, aún conmocionado, me giro para contemplar el vasallaje.

No me montes una escena, ¿eh? No me montes una escena...


Entradas relacionadas:

jueves, 11 de diciembre de 2025

Robe

Concierto de Robe en Santander

Fueron horas lluviosas, más propias de guarecerse bajo carpas que de disfrutar a la intemperie. Sin embargo, encontré tanto talento en el escenario, guardo un recuerdo tan agradecido de aquel concierto...

Como en la mía, las letras y la música de Robe quedan grabadas en miles de memorias. No hay aún punto final.


Entradas relacionadas:

lunes, 8 de diciembre de 2025

Manifiesto cívico (XV)

Abuelo y nieto

¿En qué momento comenzaron las dudas bajo el peso de los golpes?

¿Qué día aceptamos sustituir miradas abiertas por recelosas, palabras por gritos, libros por vídeos de un minuto…?

¿Desde cuándo medimos cuidadosamente, con miedo a caer, cada paso y cada sueño?

Hastío del mundo. De cierto mundo al menos, hasta que la locura también se agote y retornemos a nuestro camino en paz.

Viva la Constitución Española.


Entradas relacionadas:

jueves, 4 de diciembre de 2025

Vida de Galileo

Portada del libro Vida de Galileo, de Bertolt Brecht

Título y autor/a:Vida de Galileo, de Bertolt Brecht.
Clave de lectura:¿Se retractará Galileo de la verdad? ¿Sucumbirá?
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Una obra ambiciosa y absorbente.
Música:Magnificat, de Giovanni Rigatti ♪♪♪

Vida de Galileo es una obra ambiciosa, absorbente, del dramaturgo alemán Bertolt Brecht. Solo por el número de personajes encarnados en sus páginas, y los complejos diálogos y discursos, escenificarla debe de suponer un reto.

1609: Galileo Galilei, profesor de matemáticas y física en Padua, estimula la curiosidad del joven Andrea. Ante las murmuraciones de la piadosa señora Sarti, le insta a pensar en vez de dar por válida cualquier respuesta.

Su propia hija, Virginia, duda de que ello sea necesario. ¿No es la Biblia la única fuente de conocimiento? ¿Qué más ha de saber?

Galileo recibe noticias de una invención desde los Países Bajos: dos lentes acopladas en los extremos de un tubo.

Tiempo más tarde, intenta vender la utilidad del telescopio a las autoridades venecianas, ávidas de beneficio comercial. Las naves podrían navegar con mapas más exactos, les tienta.

Aunque él cultiva otros intereses: ¿cómo funciona el universo? ¿Qué tipo de cuerpos son el Sol, la Luna y los planetas? ¿Cuáles sus movimientos? Según Copérnico, la Tierra ha de ceder su puesto de privilegio en el centro.

La Inquisición persigue a quienes propagan tal idea y ya ha quemado a Bruno. ¿Acaso se equivoca Aristóteles, mienten los grandes doctores de la Iglesia, lo hace el mismo Dios?

En 1616, Galileo acude a Roma y reta a creer en los ojos. ¡La verdad es la verdad! Cardenales cultivados como Barberini y Bellarmino le acogen y escuchan en suntuosos palacios.

Los años siguen transcurriendo y Barberini es papa. Los amigos aconsejan a Galileo abandonar Florencia; el rector de la universidad le evita y el duque se comporta de forma displicente. Pero un carro inquisitorial aparece en la puerta.

Andrea, Federzoni, el Pequeño Monje, Virginia... esperan el resultado del proceso. Si las campanas de San Marcos repican a las cinco de la tarde del 22 de junio de 1633, significará que se retracta. En otro caso, quizá triunfe la ciencia, pero el coste… Le enseñan «los instrumentos» para convencerlo.

Hay que aclarar que Brecht no se interesa tanto por la exactitud de los detalles históricos como por su interpretación simbólica: la lucha entre búsqueda y oscurantismo.

El protagonista no niega las Escrituras, aunque tampoco a sí mismo. Intenta convencer por la inteligencia y no por vanidad. Reconoce que estamos lejos de muchos porqués y quizá nunca los alcancemos, pero debemos caminar en esa dirección para honrar las cualidades del ser humano.

Por desgracia, hay intereses profundos y poderes que desean seguir siéndolo. ¿La verdad? Las sencillas criaturas sobre las que estos poderes gobiernan no obedecerían de plantearse ciertas cuestiones.

Desdichada la nación que carece de héroes, acusa Andrea al maestro cuando retorna a casa.

Desdichada la nación que los necesita, replica él.

Eppur si muove...


Yo, Galileo Galilei, profesor de matemáticas y física en Florencia, reniego de lo que he enseñado, esto es, que el Sol es el centro del mundo y permanece en su lugar inamovible, y que la Tierra no es ese centro y tampoco es inamovible.

Entradas relacionadas:

lunes, 1 de diciembre de 2025

De reyes, reinas y otros héroes (XVI)

Torre Margarita la Gorda en Tallin

Margarita la Gorda no deja pasar ni una.

Ni una, ni dos, ni media. ¡Atrévete, venga, cruza por aquí!, grita a los despistados. ¡Alerta la guardia!

Aún se cree en tiempos de mecha y arcabuz.

El caso es que Margarita protege a Tallin y, por supuesto, Tallin adora a la Gorda más que si fuera la Sílfide o la Escuchimizada.

O la del ayuno intermitente. No hay torre en el mundo que se le pueda igualar.


Entradas relacionadas:

jueves, 27 de noviembre de 2025

Taxi

Portada del libro Taxi, de Khaled Al Khamissi

Título y autor/a:Taxi, de Khaled Al Khamissi.
Clave de lectura:Retazos de la vida cotidiana en El Cairo.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Probablemente mantenga su vigencia.
Música:Aida (Gloria all'Egitto), de Giuseppe Verdi ♪♪♪

Años después de haber visitado El Cairo, aún me entra una risa nerviosa cuando recuerdo las experiencias de cruzar la calle. Si no es por Osiris...

Taxi contiene testimonios de profesionales cairotas al volante. Khaled Al Khamissi conversa con ellos sobre múltiples temas para tomar el pulso a la sociedad.

Obtenemos así un fresco «a pie de asfalto»: corrupción, latrocinio, abuso de poder... El descontento aprieta las costuras que aconsejan resignarse. La Primavera Árabe va a barrer el régimen político (sus cabezas visibles al menos) en poco tiempo.

Incluso, tras desgranar las maldiciones que ponen a prueba el optimismo de la buena gente, nuestro autor añade que no puede contar todo lo que quiere, ni siquiera en forma de chistes, porque le encarcelarían.

Sin olvidar otro aspecto: las continuas menciones a la deidad por parte de los entrevistados, y a que todo está en sus manos, contribuyen a explicar el caldo de cultivo del radicalismo islámico.

¿Ha perdido vigencia desde que se publicó hace un par de décadas? ¿Fuerza para denunciar la distancia entre poderosos y sometidos? Quizá en los detalles, supongo, igual que el resto del mundo es ahora distinto.

De todas maneras, si practicamos una lectura más entre líneas, también quizá descubramos aquella verdad del siciliano Lampedusa: «es necesario que todo cambie si queremos que todo siga igual».


El taxista me escudriñó de arriba a abajo. A continuación miró a mis dos hijos, que estaban sentados en la parte de atrás, así que me puse yo a observarlo. Era un hombre enorme, parecía que el tronco de un sicomoro estuviera sentado a mi lado; rozaba el techo con la cabeza y el volante parecía entre sus manos un juguete para niños pequeños. Su rostro parecía haber sido esculpido en piedra.

Entradas relacionadas:

lunes, 24 de noviembre de 2025

Murmullos del bosque

Gatos en el portal

¡Mira hacia allá, hacia allá! ¡Ni se te ocurra, no dejes de mirar al otro lado!

¡Mira a la izquierda! ¡Mira a la derecha!

Alienados, tuertos, acríticos... ¿Tanto hemos perdido la capacidad de orientación?

Voy a poner música con murmullos del bosque.


Entradas relacionadas:

jueves, 20 de noviembre de 2025

La biblioteca de la medianoche

Portada del libro La biblioteca de la medianoche, de Matt Haig

Título y autor/a:La biblioteca de la medianoche, de Matt Haig.
Clave de lectura:A punto de morir, Nora experimenta vidas alternativas.
Valoración:✮✮✩✩✩
Comentario personal:Una novela blandita.
Música:Bridge Over Troubled Water, de Simon & Garfunkel ♪♪♪

¿Y si pudiésemos volver al punto en que tomamos una decisión cuyos resultados no nos satisfacen y optar por otra alternativa? ¿Cómo afectarían los cambios del pasado a nuestro presente?

La biblioteca de la medianoche plantea este argumento basico. Por desgracia, Matt Haig se queda tan corto al desarrollarlo como largo en tópicos buenrollistas.

Los tiempos de la natación pasaron para Nora Seed, al igual que los de compositora del grupo Los Laberintos. ¿Avistar ballenas, dedicarse al estudio de los glaciares? Fantasías de juventud. Trabaja en una tienda de música insignificante.

Podría haber viajado a Australia con Izzy y no quedarse en Bedford tras la muerte de su padre. Podría haber amado a Dan, el novio que soñaba con abrir un pub, o aceptar la invitación a un café de Nash, aquel chico que le compraba partituras, y no afrontar la soledad afectiva.

Pero atropellan en apariencia a su gato Voltaire, signo de que no ha sabido cuidarlo. Y la despiden de la tienda debido a su actitud. Toma pastillas para acabar con los fracasos.

Aunque, mientras cierra los ojos, asoma un extraño escenario: una biblioteca al cuidado de alguien que le recuerda a la señora Elm, con quien jugaba al ajedrez en el instituto.

Ella le da la oportunidad de trasladar su conciencia actual, ni viva ni muerta, a realidades que son «las suyas» aunque diferentes. Multiversos donde se casa con Dan, acompaña a Izzy, hace frente a un oso polar en Svalbard, obtiene el oro olímpico, miles de seguidores acuden a sus conciertos...

¿Definirá los resultados como éxitos? ¿O como otro tipo de errores? ¿Influyen, por otra parte, sus elecciones sobre aquellos que la rodean? Padres, hermanos, amigos... Incluso Voltaire.

¿Será por fin feliz junto a Nash y su hija? ¿Podrá conservarlos sin necesidad de retornar a la biblioteca? Ha de desaparecer con el último latido.

Veamos: reconozco la intención amable del autor. Entiendo el mensaje de querernos a nosotros mismos ante bofetadas existenciales y continuar intentándolo. De acuerdo.

¿Cuál es el problema? Que Haig desaprovecha la premisa en términos narrativos. Los sucesivos episodios —Nora casada, Nora glacióloga, Nora cuidadora de animales, rockera, escritora, etc.— se quedan en lo superficial. Variaciones sin sustancia aparte de la moralina.

Incluso abandona una línea prometedora tras pergeñar que hay más «saltadores» entre multiversos, además de la protagonista. ¿Qué ocurre con Hugo? Ahí lo deja.

En definitiva, una novela con mensaje está bien, pero con historia menos blandita habría estado mejor.


La vida de un ser humano, según el filósofo escocés David Hume, no es más importante para el universo que la de una ostra.
Pero si para David Hume la vida era lo suficientemente importante como para dejar por escrito esa reflexión, entonces lo era también para proponerse hacer algo bueno. Ayudar a proteger la vida, en todas sus formas.

Entradas relacionadas:

lunes, 17 de noviembre de 2025

De reyes, reinas y otros héroes (XV)

Abu Simbel

El rey le dice a la reina: ¡Soy sexy!

Sí, mi señor, obtiene por respuesta.

¡Pero sexy, sexy!

Nefertari suspira.

Por supuesto, el más sexy de todas las dinastías, el semental de los cientos de hijos, el más sabio, el del carro más veloz, el vencedor de los hititas (¡ay, Hathor, si yo te contara!), el…

Ramsés mira de reojo a Amón, Ra y Ptah, allá al fondo. Segundones… Le gusta que le hagan la pelota a lo grande.

Y, con la memoria en los días de carros al galope, sigue tomando el sol majestuoso en Abu Simbel.


Entradas relacionadas:

jueves, 13 de noviembre de 2025

Hendiendo el aire y Suturas del alma

Portada del libro Hendiendo el aire y Suturas del alma, de Maru Bernal

Título y autor/a:Hendiendo el aire y Suturas del alma, de Maru Bernal.
Clave de lectura:Poesía del tú y el yo, del entonces y el ahora.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Nos ofrece la más lúcida embriaguez.
Música:The Velocity of Love, de Suzanne Ciani ♪♪♪

Sé que comentar poesía no se me da bien. Quizá acierte a transmitir las emociones que me provoca, pero su porqué, el análisis lingüístico o metalingüístico de los versos, queda lejos de mi alcance.

¿Qué diré entonces sobre este volumen doble de Maru Bernal, Hendiendo el aire y Suturas del alma?

En Liber primus: de brevitate, la autora usa estrofas de penetrante intensidad. Haikus de tres líneas (Sobre tu espalda / mariposa de fuego. / Mi voz respira.) como tres ardientes brasas.

En Liber secundus: de contentione, parece debatirse entre los mismos puntos de luz. No hay huida posible, ni en el fondo deseada, de ellos (Has vuelto a cruzar / la línea alba / de mi vientre).

El mundo se hace más grande al entrar en Liber tertius: immoderatio. El tiempo se extiende (Orden judicial de enumerar / cada día compartido, / cada noche de desvelo). Adioses, retornos y de nuevo despedidas.

Por fin, Bernal se asoma a sí misma, a las estrías, temblores, mares, vientos que arrastran hasta la homérica playa / de mi memoria. Todo lo resume Liber quartus: reditus.

Suturas del alma es un regalo añadido, una coda reservada, el cáliz que nos ofrece la más lúcida embriaguez para el final.

Si aún no he atrapado vuestra atención para leerlo, asumo mi culpa: no se me da bien. Tendréis que creer a ciegas. Tendréis que creer...


Lugares de paso
las miradas
que cruzamos
unos y otros
sin detenernos
a pie de alma.

Entradas relacionadas: