martes, 14 de septiembre de 2021

Pimiango (XVIII)

Ah, no, no, no, no. Este es mi rincón.

Pimiango tiene rincones. Los ogros tenemos capas y Pimiango tiene rincones. Está claro, ¿no? Y este es el mío.

Miradme como queráis, me da igual. Fuera de aquí.

¿Pero no estáis mejor en aquella otra esquina? O en el pajar de enfrente, para vivir aventuras y cosas de esas vuestras, yo qué sé.

Bueno, mirad, vamos a hacer una cosa: hoy os traigo un poco de leche y vale. Podéis echaros la siesta. Pero esta es mi ciénaga, digo, mi rincón. Mi silla. Donde me siento a leer por las tardes. Y no quiero intrusos. Mañana os vais y se acabó.

Que no me miréis, os digo que no…



lunes, 9 de agosto de 2021

Brevísima y elogiosa nota sobre… (LXXVII)

Si hay algo en la vida capaz de provocarme absoluto desagrado, chirriar de dientes, un rechazo visceral, desde luego es...

Mención aparte de los huevos fritos...

La manipulación de la historia.

Desde las mentiras más burdas hasta las filigranas propagandísticas para intentar convencernos de que algo ocurrió como le interesa al que lo cuenta de turno. Suelen usarse para argumentar que él es el más guapo, el más inteligente y tiene más derecho que el resto de la humanidad a lo que sea. ¿Cómo no, si sus antepasados se cubrieron de gloria en la batalla de...?

Veintidós derrotas navales de los británicos sería un buen ejemplo de desmontaje de un mito. Como es habitual en su autor, Víctor San Juan ofrece un contenido muy atractivo para los amantes de los barquitos. Uno se lo pasa pipa leyéndolo.

La sucesión comienza durante la Guerra de los Cien Años, cuando la flota castellana le da un repaso a la inglesa en La Rochelle. No mucho después, los bajeles de Sánchez de Tovar están remando Támesis arriba hasta Gravesend.

De ahí saltamos a 1568 en Veracruz. También aprendemos sobre la Contraarmada, las Azores, Atacames, Cádiz o Santo Domingo.

La rivalidad angloholandesa del siglo siguiente se plasma en varios estropicios causados a su graciosa majestad por Tromp y de Ruyter.

No podían faltar los fracasos frente a la flota de Indias o ante Blas de Lezo en la Cartagena americana. Ni la retirada de Nelson en Tenerife, con un brazo en falta.

Francia saborea la miel durante la Guerra de Independencia estadounidense, mientras teutones y japoneses echan su cuarto a espadas en los episodios finales.

Como decía, ameno y desmitificador. Lo que no quita para que, si ponemos a todo trapo la maravillosa música de Korngold para El halcón del mar, con su dudosa veracidad histórica a cuestas, brinquemos sobre las olas con igual deleite. Hala, pinchad, pinchad.



martes, 3 de agosto de 2021

Qué bello es vivir

Hay quien dice que él mismo eligió irse. No lo sé.

Seguramente más de uno hemos pensado alguna vez que nuestro paso por el mundo carece de valor. Que no dejaremos ninguna huella.

Que las personas de nuestra vida se pueden arreglar sin nosotros. Quizá hasta les habría ido mejor si no hubiéramos existido.

Como en aquella película de James Stewart…

Sobre el escaparate de su pastelería, carteles y más carteles escritos por los vecinos del barrio cuentan ahora esa huella sobre cada uno de ellos.

Pequeñas. Grandes. Enormes.

¿Quién conoce la verdad? ¿Quién conoce nuestra última verdad?




domingo, 25 de julio de 2021

Brevísima y elogiosa nota sobre… (LXXVI)

Una manera de decirlo sería afirmar que las obras de Joseph Roth reflejan la vida en el Imperio austrohúngaro.

Claro que no sería incorrecto, pero…

Qué corta se quedaría la descripción.

Las obras de uno de mis autores favoritos son el Imperio austrohúngaro. Contienen la metafísica de su existencia, la heterogeneidad absoluta de cada pedazo de tierra que lo conforma, su decadencia al mismo tiempo que su brillantez.

Las costuras descosidas de un mundo llevado a sus límites pero que se resiste a romperse.

En La marcha Radetzky, un joven teniente, descendiente de campesinos eslovenos e hijo del guarda de un parque, salva la vida del emperador durante la batalla de Solferino. El empujón y la bala que recibe en su lugar le valen el ascenso a capitán, la más alta condecoración y, sobre todo, el derecho a añadir un von a su apellido: Joseph Trotta von Sipolje.

Pero por mucho que a partir de entonces se le abra cualquier puerta en las vastas posesiones de su majestad, siempre se sentirá ajeno a ellas. No entiende ni comparte la grandeza que le ha sido otorgada.

Su heredero Franz, por el contrario, sí es consciente de esa importancia. Ha nacido ya con ella. La benevolencia de palacio pronto le eleva a jefe de distrito en Moravia.

Los domingos, la banda militar le obsequia en la plaza, bajo su balcón. El papeleo oficial, los almuerzos, el casino… El orden social impera, a pesar de alguna huelga y algunos potenciales descontentos que quisieran estropearlo. Los gendarmes los pondrán en su sitio.

Aunque es el nieto del héroe, Carl Joseph, la figura central del relato. Sus años en la academia de cadetes, los amores desgraciados, el juego, la bebida, las fiestas, los escándalos, las guarniciones de la frontera donde cada oficial es un inepto o un corrupto, y ni soldados ni habitantes hablan alemán…

Y el emperador Francisco José omnipresente, perenne desde su trono de Schönbrunn, guiando a sus súbditos tras el emblema del águila bicéfala.

Comienza la guerra. La Gran Guerra.

Un clásico de todos los tiempos.



miércoles, 14 de julio de 2021

Brevísima y elogiosa nota sobre… (LXXV)

Es curioso.

Todo cambia con el tiempo, igual que los rayos de luz capturados en una pintura. Por la mañana, el mundo que reflejan es uno, y por la tarde…

Según iba leyendo este libro, me decía a mí mismo: sí, todo está en su sitio. Todo resulta agradable, los personajes, la ambientación, las palabras elegidas por Tracy Chevalier

Además, la preciosa banda sonora de Alexandre Desplat para la película homónima danzaba suavemente en mi cabeza.

Y sin embargo, no era mi historia. La observaba desde fuera, desde el umbral de las páginas, con displicencia, pero no conseguía entrar en ella.

Griet comienza a servir en casa de Vermeer. Lava, cose, friega, va al mercado. Tanneke, Catharina, Maria Thins, Cornelia y su hermano y hermanas, Pieter, van Ruijven, van Leeuwenhoek, se mueven junto a ella en la gran escena.

Lo más importante es que no debe alterar el lugar exacto de los objetos mientras limpia el estudio del señor. Un lugar casi prohibido para los demás miembros de la familia.

Cada elemento de la historia en su sitio, pero sin aparente fuerza. Sin aparente pasión. Naturaleza muerta.

Es curioso. ¿Qué me hizo cambiar de percepción? ¿Cuándo empecé a recorrer las líneas de La joven de la perla bajo una luz diferente? Lo que fuera que antes le faltaba se asomaba ahora, adueñándose poco a poco de la pintura escrita.

Haciendo que el conjunto de emociones ocultas cobrasen sentido.

Llenando el lienzo de vida.

Como la joya del retrato.




martes, 22 de junio de 2021

22 de junio

Hay fechas en que, tras contemplar con nuestros propios ojos cómo la ética y la justicia quedan escupidas de la vida democrática, esos ojos no vuelven a mirar igual.

Donde hubo color, se desvanece.

Donde hubo ilusiones, deseos de saludar, de dar con sencillez los buenos días… No, imposible. Solo quedan ganas para el silencio.

Amargo, amargo silencio.




jueves, 10 de junio de 2021

Brevísima y elogiosa nota sobre… (LXXIV)

Qué difícil debe de ser la existencia de un visionario.

Mientras las medianías −sin ánimo de ofender− contemplamos apenas la siguiente casilla en nuestro tablero de ajedrez vital, trasladándonos a ella de forma predecible, como peones...

El visionario pone sus ojos más allá. Anticipa los movimientos, los entrelaza, advierte cómo las oportunidades de una idea sin importancia aparente se convierten en infinitas.

Sueña.

Y los demás nos sonreímos, sacudiendo la cabeza con incomprensión o burla.

Hasta que, mucho después, acaba llegando el día. Ese en el que declaramos: era un genio. Y le hacemos homenajes, leemos sus libros, rodamos películas…

Philip K. Dick. ¿Quién si no?

El mundo que Jones creó es una novela primeriza. Si la comparamos con títulos posteriores, se nota que las hechuras están aún lejos de lo maravilloso.

Pero tiene una imaginación tan desbordante que resulta difícil no admirarla.

En un planeta de posguerra, que gobierna el Fedgov sobre principios relativistas, un grupo de personas habita en un refugio construido especialmente para ellos: limo, géiseres, atmósfera saturada de amoníaco, temperatura ambiente entre 37 y 38 grados… Resulta que apenas sobrevivirían fuera de sus paredes, pese a que son "libres" de salir si así lo desean.

En el exterior han empezado a aterrizar unas criaturas con aspecto de ameba, los derivos. Dicen que son organismos alienígenas que vagan sin rumbo por el espacio. ¿Inofensivos?

Y, por supuesto, está Jones. Personaje salido literalmente de una feria, con la capacidad de conocer el futuro con un año de antelación. Que ha organizado su propia iglesia y cuyos adeptos se multiplican. Un dolor de muelas para las autoridades, encarnadas por el agente del servicio secreto Cussick.

Vehículos sin conductor. Videoteléfonos. Cantantes famosos ya fallecidos y sustituidos en los escenarios por réplicas robóticas exactas. Todo ello escrito en… 1954.

Elogiosa nota, claro.




sábado, 5 de junio de 2021

Día Mundial del Medio Ambiente

Fue un castigo del planeta. Nunca debí meterme tan rápido en el agua.

Y es que seguramente puse en peligro de extinción a dos o tres especies marinas, por lo del incremento de temperatura.

¿Tú eres español, verdad? Me encantan los chicos españoles.

Mandíbula abierta para un récord Guinness. Pulsaciones a ciento sesenta. Sensación de fiebre volcánica.

Más o menos Miss Mundo, con seria candidatura a Miss Universo y alguna que otra dimensión paralela.

¿Quedamos esta noche? ¿Sí? ¿Al final del paseo marítimo a las nueve?

Ya digo, nunca debí meterme tan rápido en el agua.

Porque justo estaba volviendo a la orilla cuando ¡chas! ¿Pero qué he pisado?

Trozos de una botella rota, y un hilo bermellón que prometía atraer a cualquier marrajo en millas a la redonda.

A la pata coja, acordándome del hijo de la gran hetaira que había tirado ahí los cristales, conseguí llegar al hotel.

Gasas, vendas y esparadrapo, mucho esparadrapo, mientras las agujas del reloj se movían ominosas hacia las nueve.

Hasta que, al llegar la hora…

¡Auh, auh, uf!

Que no.

Que no había manera de poner el pie en el suelo.

¿Consecuencia de que alguien pasara del medio ambiente? Plantón.

Plantón a Miss Ser Supremo de la creación.

Ay…

Ay…

Así que recordad, por vuestro propio bien, si no queréis que al planeta se le hinchen del todo los vapores y vaya también a por vosotros.

El papel en el contenedor azul, residuos orgánicos en el marrón, plásticos y envases en el amarillo, y sobre todo, SOBRE TODO, ¡el vidrio en el contenedor verde!


martes, 18 de mayo de 2021

Brevísima y elogiosa nota sobre… (LXXIII)

¡Por fin!

Por fin un libro de este ramo que me gustaría recomendar calurosamente.

Aunque, más que de un ramo, deberíamos aplicar la metáfora de todo un bosque. Una selva. Umbría, pantanosa, donde la luz se queda en las copas más altas y los senderos seguros son difíciles de encontrar.

La Economía.

Si bajamos los impuestos ocurrirán tales cosas, si subimos el salario mínimo tales otras. Si ponemos o quitamos aranceles…

Aquí tenemos una ciencia que parece moverse entre meandros especulativos.

Según quien cuente la historia, la misma medida tendrá unos efectos o no los tendrá. O estos serán positivos o negativos sobre el bienestar general. O lo ocurrido en el pasado podría no repetirse en las circunstancias del presente.

Hay que tener en cuenta que el homo oeconomicus no es un robot que siga un programa unívoco. La diversidad de los factores que modelan las decisiones ya resulta elevada para cada individuo, de manera que multipliquémosla para una sociedad entera.

Pues bien, el libro que tanto me ha gustado es Buena economía para tiempos difíciles, de Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo.

Pareja de Premios Nobel y Premio Princesa de Asturias para Esther de propina.

En esta obra intentan explicar las diferencias entre el pensamiento polarizado, cerradamente ideológico, y el abierto a la experimentación.

Tampoco olvidan la autocrítica, la tendencia de los economistas mediáticos a la arrogancia, a hacer afirmaciones y −malas− predicciones con autoridad, entrando en el juego de los mensajes simplificados que quiere escuchar mucha gente.

Comienzan describiendo el mundo contemporáneo como un lugar en el que «el debate público entre la izquierda y la derecha se ha vuelto cada vez más un ruidoso intercambio de insultos».

Donde la labor de los científicos sociales consiste en «proporcionar hechos e interpretaciones de hechos con la esperanza de que puedan ayudar a mediar en esas divisiones, a que cada bando entienda lo que dice el otro, y de este modo llegar a un desacuerdo razonado, si no a un consenso».

Con tal objetivo, a lo largo de cada capítulo analizan temas del más alto interés: la inmigración, el comercio global, creencias versus preferencias, el significado del crecimiento, el cambio climático, el empleo en la edad de la tecnología, la distribución de la riqueza, el Gobierno, la renta básica universal…

Y lo hacen con numerosísimos e imaginativos ejemplos que incentivan a dejar atrás prejuicios, a «resistir la seducción de lo "obvio", ser escépticos con los milagros prometidos, cuestionar las evidencias, ser pacientes con la complejidad y honestos acerca de lo que sabemos y de lo que podemos saber».

Ojalá lo disfrutéis tanto como yo.



lunes, 3 de mayo de 2021

Jornada de reflexión

Una calle del centro.

Casetas con estandartes a derecha e izquierda.

Azul claro y azul oscuro.

Rojo, amarillo y verde.

Estrellas, corazones, hojas, manzanas… Uno detrás de otro.

Hay gente que se para y comenta. No se oyen gritos.

Un momento, a lo mejor he hablado demasiado pronto. ¿Qué suena un poco más adelante? ¿Qué es, qué es? ¿Bronca?

Ah, no, son los trombones de una big band que ha empezado a tocar.

Vale, vale…

Pues parece agradable celebrar elecciones en Trondheim.