| Praga, de Manuel Vázquez Montalbán. | |
| Una ciudad como símbolo de múltiples significados. | |
| ✮✮✮✩✩ | |
| No es suficiente. | |
| Sinfonía nº 38 «Praga» (Adagio - Allegro), de W.A. Mozart ♪♪♪ |
¿Qué convierte a alguien en poeta? ¿Escribir versos?
Aunque todos podemos abordar, incluso con fortuna, esta forma de expresión, los versos «de verdad» contienen algo inexplicable. Un horizonte por encima del cual el lenguaje no ha inventado nada mejor que describa la vida.
¿Dio el paso Manuel Vázquez Montalbán? ¿Se acercó a la cima en
Aventuro que la experiencia fue querida por su autor como vórtice de significados personales; lo que ocurre es que, desde una óptica lectora, no disfruta de la misma virtud. Comprendo y respeto los versos, pero... no los vivo. Quedan en un espacio emocional neutro.
Praga es un símbolo. Es pregunta y decepción por los tanques que la someten. Es Kafka y es Mozart. Es fracaso y es memoria. Esperanza, amor, banderas, mundo real...
Es la historia donde los vencedores pierden y los vencidos aún más. «Praga es una ciudad de Ferias y Congresos».
Y aun así, las entrañas me dicen que no es suficiente. Qué rara la poesía...
ciudad del deseo cuerpo
de entregas concertadas
no hay pecado hay encuentros
entre cuerpos sin dramas
asfalto carne rascacielos lechos
la piel no habla no suda no ama
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