jueves, 30 de abril de 2026

La utilidad de lo inútil

Portada del libro La utilidad de lo inútil, de Nuccio Ordine

Título y autor/a:La utilidad de lo inútil, de Nuccio Ordine.
Clave de lectura:Reflexión sobre lo que nos ayuda a hacernos mejores.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Inspirador. Maravilloso.
Música:Fausto (Aria de las joyas), de Charles Gounod ♪♪♪

Solemos darle al concepto de utilidad un significado miope: el de «lo práctico». Es decir, nuestras acciones deberían estar encaminadas a obtener siempre un beneficio, una recompensa mensurable.

Por el contrario, se trata de algo abstracto, relacionado con la satisfacción subjetiva más que con cifras de calculadora. Aunque suene casi místico, útil es «todo aquello que nos ayuda a hacernos mejores».

¿Una biblioteca? ¿Una lengua del pasado? ¿Un dinero público para la música? ¿Una universidad que enseña más que a apretar tornillos? ¿Qué sentido tienen?

Con ánimo de profundizar, recomiendo y aplaudo La utilidad de lo inútil, de Nuccio Ordine.

La útil inutilidad de la literatura abre el camino. Si Aristóteles, Shakespeare o García Lorca no resuelven una necesidad práctica desde la óptica reduccionista, ¿por qué no podemos vivir sin ellos?

Cuando hoy se premia socialmente a los incultos (¡que además presumen de su ignorancia!), ¿de quién es la culpa? ¿No es signo de un horrible fracaso colectivo?

La universidad-empresa y los estudiantes-clientes analiza el enfoque de esta institución como «fábrica de operarios para producir», de la mano de docentes-burócratas. ¿Filosofía? ¿Historia? Eso no lo necesita el sistema.

Artes, humanidades, ciencias no aplicadas... ¿No hacemos nada por el puro placer de hacerlo? El corpus de milenios que se aparta, ¿podrá alguna vez resucitar?

Según el epígrafe del tercer texto, Poseer mata: dignitas hominis, amor, verdad. El dinero como única medida: acumular, acumular, acumular... Montaigne, Séneca o Pico della Mirandola demuestran tal error.

Ni tampoco ha de hacernos felices la posesión en un sentido amplio. «Amar para poseer mata el amor». «Poseer la verdad mata la verdad».

Un posludio firmado por Abraham Flexner cierra el volumen: La utilidad de los conocimientos inútiles.

Bien, a la hora de recomendar una gran lectura, este manifiesto no se queda atrás. Inspirador. Maravilloso.

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lunes, 27 de abril de 2026

Faros

Faro esperando la tormenta

Buscamos faros al sabernos perdidos. Luz que cure la ceguera del miedo. Donde reposen nuestros ojos, a salvo de cualquier dolor.

Ellos lo saben. Elevan sus torres falsas y alimentan el fuego con el mismo miedo que prometen evitar.

Salvaos, gritan en la niebla. Más cerca, casi habéis llegado. Dejad que la marea os dé el último impulso. Aquí...

Escucharemos rasgarse las vidas solo cuando sea demasiado tarde.


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jueves, 23 de abril de 2026

Como decía Circe...

Máquina de escribir con flores

Me siento atrapado entre Escila y Caribdis. No sé qué hacer.

Por un lado, debería aprovechar los descuentos del Día del Libro. Según corre todo, pronto tendremos en la bolsa más vellón que reales.

Venga, la mochila pequeña. ¡O mejor la grande! ¡A la librería antes de que se forme cola!

Pero... ¿Y lo que queda en casa, aguardando impaciente, susurrando palabras de mil mundos, de mil labios, mientras duermo?

¿No es acaso bastante? ¿No me mueve la avidez? ¿Cuándo va a ser la vida tan larga para abrir cada una de esas páginas y escuchar sus historias?

En fin, como decía Circe a Odiseo, mejor acercarse al monstruo que al remolino. Circe, menuda hechicera. La mochila, los reales, la puerta...


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lunes, 20 de abril de 2026

De reyes, reinas y otros héroes (XXII)

Abanderado de la reina Isabel de Castilla

Granada es fruta madura, la reina siente su aroma. Así que moviliza todo lo movilizable.

Tiene ballestas y coseletes, tiene picas, tiene bombardas y carabelas.

Tiene un rey con ambición, un confesor que funda universidades —sin perder de vista la tea— y un financiero que asienta los maravedís.

Hasta un gran capitán lleva sus bridas. No cabe duda, esta es la buena.

¡A ver, el Cristóbal que no para de pedir audiencia, dadle cita para el año que viene! ¡Abrid paso!

La reina se pone en marcha. Y un mundo camina detrás.


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jueves, 16 de abril de 2026

Pensamientos desde mi cabaña

Portada del libro Pensamientos desde mi cabaña, de Kamo no Chōmei

Título y autor/a:Pensamientos desde mi cabaña, de Kamo no Chōmei.
Clave de lectura:Retirarse del mundo no es abandonarlo, sino vivir entendiendo el significado de su fugacidad.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Domo arigato, sensei.
Música:Madama Butterfly (coro a bocca chiusa), de G. Puccini ♪♪♪

En 1212, segundo año de la era Kenryaku, Kamo no Chōmei finaliza un libro. Lo titula Pensamientos desde mi cabaña.

Duerme sobre ramas de helecho al este. Cultiva un huerto al norte. Al suroeste guarda libros de poesía y música, así como dos instrumentos: un koto (arpa de catorce cuerdas) y una biwa (laúd).

Recoge leña del bosque y agua del estanque con una cañería de bambú. A veces sube al monte Hino y contempla el cielo que también cubre la capital. Durante las noches serenas, recuerda a los viejos amigos.

Chōmei narra acontecimientos de tiempo atrás: al principio es protegido por la corte gracias a su don para componer versos y sonidos. Reside cerca del emperador. Pero un incendio destruye gran parte de Kioto y un huracán levanta viviendas y tesoros.

Reina la hambruna, la inundación sucede a la sequía, la Tierra se abre, merodean los bandidos, los clanes Minamoto y Taira guerrean sin cuartel... Todo ante sus ojos.

Estos y otros sinsabores personales en la penumbra (se especula con que no obtiene un puesto oficial) hacen que tome la decisión de construir su primera cabaña. Las siguientes serán cada vez más pequeñas.

Más y más pequeñas, transportables, según aprende a despegarse de lo superfluo. Pasará los días distanciado de intereses a los que otros persiguen atarse, desasido de ambiciones que jamás traen dicha.

Porque retirarse del mundo no es abandonarlo, sino vivir entendiendo el significado de su fugacidad.

Aunque el texto original sea breve (apenas cuarenta páginas en la edición de errata naturae), lo acompañan comentarios modernos de Natsume Sōseki, Jacqueline Pigeot y Tamamura Kyo. Emocional el primero, descriptivo del contexto el segundo y filosófico el último. De gran ayuda e interés para el lector en su conjunto.

Domo arigato, sensei.


De esta manera, con desasosiego y desazón viví durante muchos años en este mundo despiadado. En aquel tiempo, mis menores intenciones se frustraron y fui consciente de mi mala fortuna. Por todo ello, al cumplir cincuenta años, abandoné también aquella casa y me retiré del mundo.

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martes, 14 de abril de 2026

Un sueño (III)

Reloj sobre pared blanca

En un minuto el corazón debería latir...

Intento tomarme el pulso para averiguar ese número de veces. Pero no lo encuentro.

Rodeo la muñeca. Palpo el cuello. Extiendo la mano bajo la camisa y cuento con la cadencia de las agujas del reloj.

Quizá se esconde más abajo, demasiado profundo, en un enterrado silencio.

O quizá duermo. Duermo y sueño. Sueño que el corazón no existe.

Ni tampoco el reloj, ni la mesilla, ni la lámpara de pantalla blanca ni la habitación gris.

No existe el minuto. Sesenta segundos acuciados para que transcurran ya, ¡ya!

Cuando despierte no entenderé nada. Ni tampoco me importará. Estúpido...

En una vida el corazón debería latir...


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martes, 7 de abril de 2026

De reyes, reinas y otros héroes (XXI)

Obelisco de Teodosio en Estambul

Ahora manda Tutmosis. Van tres con ese nombre.

Del primero no acaba de quedar claro quién es el padre. ¿Amenofis? ¿Sí? Inaugura la costumbre de enterrar momias en el Valle de los Reyes.

El segundo se casa con su media hermana Hatshepsut y tiene pocos años para usar la plomada (ella en solitario monta un templo que vale doble).

Este nuevo lleva el imperio a sus confines: el Líbano, Siria, Chipre, Nubia, Canaán, las orillas del Éufrates... Un faraón guerrero.

Y, con tanto oro en los cofres, construye también sin descanso. Al correr de los siglos, uno de sus obeliscos acaba en Constantinopla.

Ya sabéis lo que dicen siempre: Tutmosis es grande, Tutmosis es el amo, Tutmosis hace desbordar los pañales de sus enemigos, etcétera.

¡Tutmosis, Tutmosis, ra, ra, ra!


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viernes, 3 de abril de 2026

¿Qué es…?

Ángel en el Puente de Sant'Angelo de Roma

¿Qué es religión? ¿Qué es creer? ¿Qué es participar en el gran teatro del absurdo?

¿Qué es espiritualidad? ¿Qué es preguntar? ¿Qué es responder desde dentro de uno mismo?

¿Qué es aspirar a una pizca de bien sin tinieblas, sin mandamientos, sin amenazas de castigos por siempre?


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martes, 31 de marzo de 2026

De reyes, reinas y otros héroes (XX)

Estatua en el templo de Hatshepsut

El rey es una faraona, se llama Hatshepsut. Algo usurpadora, ya que sándalo y mirra le tocaban a su hijastro Tutmosis, pero el caso es que tiene el mundo a sus pies. ¡Eh, tú, gran visir, no te escaquees! ¡Ponte mirando a Luxor y hazme de cojín!

Y va la tía y se pega barba (no estamos en Tenerife ni es carnaval).

En el Alto y en el Bajo Egipto, el tema funciona así: el rey (la reina) se pega barba, convoca a los canteros y a picar piedra. Una fila, dos, tres, hasta que finiquiten el templo de turno.

Este les sale especialmente... Pilonos, terrazas, salas hipóstilas, estatuas osiriacas... La joya de la doble corona.

Estoy impresionado, majestad, a ver qué puede hacer Tutmosis para igualarlo.


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viernes, 27 de marzo de 2026

Los siete magníficos


Se me ocurre mirar en la consola del blog el número de visitas que suelen tener mis entradas. La respuesta es interesante: siete.

¡Siete! ¡Menuda oportunidad para promover esta banda sonora!

Cuenta Elmer Bernstein que, una vez en España, se sentó a tomar café junto a un caballito mecánico, la típica atracción infantil que funciona con monedas. Y entonces…

Del caballito empezó a sonar música. Notas compuestas por él que llamaban a padres y niños. Fue en ese preciso instante, sigue rememorando, no ante el público de una gran sala de conciertos, cuando comprendió que su vida disfrutaba de significado.

Los siete magníficos.

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