domingo, 28 de junio de 2009

Groucho y yo

Portada del libro Groucho y yo, de Groucho Marx

Título y autor/a:Groucho y yo, de Groucho Marx.
Clave de lectura:Recuerdos de una figura incomparable.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:La parte contratante de la primera parte...
Música:The Entertainer, de Scott Joplin ♪♪♪

Ya comenté en el blog las Memorias de un amante sarnoso, ¿verdad? Volvamos al mismo autor, un tal señor Julius, conocido fuera de casa como Groucho Marx. En concreto, a su autobiografía Groucho y yo.

Las andanzas del personaje no empezaron en la gran pantalla y ni por asomo acabaron ahí. Parte de una familia tan amplia como escasa de recursos, se unió joven al mundo de la farándula, tras fracasar como chico de los repartos.

Fue acumulando experiencia en espectáculos de variedades, junto a sus hermanos Harpo, Chico, Zeppo y Gummo, hasta el triunfo en Broadway. Cierto empresario de galletas saladas financió la representación porque participaba su amante.

Sin embargo, el dinero se hizo humo en la Depresión del 29. El cine sonoro vino a sustituir al mudo y muchas, muchas más cosas ocurrieron a partir de entonces: Sopa de ganso, Un día en el circo, Una noche en la ópera...

Recuerdos de una figura incomparable.


Me avergüenza decirte la edad que tenía cuando descubrí que un ginecólogo es un médico que hace cosas misteriosas con las mujeres (también hay otras personas que hacen cosas misteriosas con las mujeres, pero hasta ahora no he descubierto cómo se les llama en público).

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sábado, 20 de junio de 2009

Las brigadas internacionales de Franco

Portada del libro Las brigadas internacionales de Franco, de Christopher Othen

Título y autor/a:Las brigadas internacionales de Franco, de Christopher Othen.
Clave de lectura:Los voluntarios menos conocidos de la Guerra Civil.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Libro curioso, ameno y documentado.
Música:Viva la Quinta Brigada, de Carlos Núñez ♪♪♪

Las brigadas internacionales de Franco, de Christopher Othen, trata de aquellos extranjeros que se ofrecieron voluntarios... en el «otro lado».

Tenemos como muestra a la brigada irlandesa del general O'Duffy: nada más llegar a Cáceres desde Galway, se dice que descubrieron que en España había vino, y claro, se llevaron una alegría.

Al ser transferidos al frente de Madrid, se liaron a tiros contra una unidad española del mismo bando.

Poco después, en la batalla del Jarama, tuvieron dos bajas, en una acción que el periódico Irish Independent describió como heroica.

Como consecuencia, casi se amotinaron, negándose a volver a combatir al día siguiente por considerarlo poco útil y peligroso. De ahí pasaron directos a retaguardia.

También se relatan las andanzas y motivaciones de varios aventureros británicos, fascistas rumanos, belgas o franceses, exiliados rusos, trescientos argentinos, siete mexicanos, cinco chilenos y un peruano. Ah, y un actor finlandés.

Un libro curioso, ameno y documentado.


Después del fallecimiento del capitán Marsagny, el encargado de liderar la Juana de Arco fue el mayor Victor Monnier, un miembro destacado en Orán de la Croix de Feu. Sus hombres le tenían en gran estima, pero murió poco después de ponerse al mando de la unidad durante un bombardeo cerca de Getafe, ya que el resplandor de un cigarrillo en medio de la noche reveló su posición.

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martes, 16 de junio de 2009

Canciones de Beuern


Llamamos Carmina Burana a un conjunto de canciones medievales localizadas en la abadía de Beuern. Sus autores fueron los goliardos, orden mendicante cuya teología viene a resumirse así: Istud vinum, bonum vinum, vinum generosum, reddit vinum curialem, probum animosum.

Pero no nos dejemos engañar por los vapores de uva, ya que trataron aspectos de mucha variedad: tenemos los carmina moralia et divina, los gulatorum et potatorum, los amatoria...

En cuanto a la música, si bien sus melodías han podido reconstruirse, existe una versión moderna compuesta por Carl Orff. Esta cantata escénica nos narra lo siguiente:

Fortuna imperatrix mundi, el comienzo, glosa las vicisitudes del azar. Arriba y abajo, arriba y abajo, unas veces con suerte y otras sin ella.

Primo vere elogia la alegría primaveral, cuando bulle la sangre. Para la sección titulada In taberna huelgan comentarios.

Cour d'amours es un canto dulce, romántico, del tipo «oh, gentil doncella de mis entretelas, permitid que este indigno admirador bese el camino que pisáis, vuestros delicados pies, mua, mua, vuestros finos tobillos, mua, mua, las rodillas...».

Y todo termina de nuevo con el tema de la fortuna que, como la rueda de la vida, se repite de forma circular. Arriba y abajo, arriba y abajo.

Queridos lectores, ni no hubiera amatoria a la vista, qué le vamos a hacer, por lo menos que no falten los gulatorum. Algo encontraréis, digo yo.

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miércoles, 3 de junio de 2009

Matrimonio por interés

Portada del libro Matrimonio por interés, de Mijaíl Zóschenko

Título y autor/a:Matrimonio por interés, de Mijaíl Zóschenko.
Clave de lectura:Humor a escondidas en la Unión Soviética.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:La libertad interior es la primera libertad.
Música:Tahiti Trot, de Dimitri Shostakovich ♪♪♪

Mijaíl Zóschenko fue acusado de antipatriota y expulsado de la Unión de Escritores en la Rusia stalinista. Un veto con consecuencias muy peligrosas.

Sin embargo, no dejó de reflejar su mundo con espíritu jocoso. Podemos disfrutar de ese sentido del humor en Matrimonio por interés y otros relatos (1923-1955).

Se trata de una colección de situaciones esperpénticas que, de acuerdo con los testimonios, se compartían en voz alta para disminuir el riesgo de arresto.

¿Los temas? Antipatrióticos todos ellos: la lotería, las visitas al dentista, el alquiler del piso, el funcionamiento de los baños públicos, las diferencias entre los cigarrillos rusos y los extranjeros…

La libertad interior es la primera libertad.


Sólo una cosa tengo clara y son las novias que sirven al Estado. Allí no hay engaño: sueldo, clase, categoría... Pero también con ellas te puedes equivocar.
Por ejemplo, a mí me gustó una. Nos echamos el ojo. Nos conocimos. Que si esto que si lo otro, ¿dónde está empleada?, le pregunto, ¿cuánto cobra? ¿Qué nivel es el suyo, qué sueldo?
—Estoy empleada en un almacén —me contesta—. Y mi nivel es tal y cual.
—Vaya —le digo—. Merci y perfecto. Usted —le digo— me gusta. Y su nivel me resulta simpático, tampoco el sueldo está mal. Presentémonos.

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