miércoles, 15 de junio de 2022

Historia mínima de la Guerra Civil española

Clave de lectura: La Guerra Civil analizada por un estupendo historiador.
Valoración: Bueno ✮✮✮✮✩
Música: Funeral Music, de Witold Lutoslawski ♪♪♪
Portada del libro Historia mínima de la Guerra Civil española, de Enrique Moradiellos.

¿Puede escribirse otro libro de historia sobre nuestra mayor tragedia?

¿Uno que se apoye en la investigación rigurosa, la honestidad de los hechos, las interpretaciones serias y ponderadas?

¿Del que no quede otro remedio que alabar, por parte de cualquier lector sin una venda en los ojos y en la conciencia, la calidad de su escritura y la luz que aporta al conocimiento?

Pues sí. Sería el caso, sin ir más lejos, de Enrique Moradiellos en su Historia mínima de la Guerra Civil española.

El nombre y el trabajo de Moradiellos descollan si se pregunta por un historiador de los que sientan cátedra, al tiempo que tiene «gancho» para comunicar. Al menos, mis impresiones sobre sus obras han sido siempre la fluidez y la riqueza intelectual.

El título que recomiendo hoy no supone una excepción. Aunque, por exponer un lamento nimio, se haga corto. Lo de historia mínima va de veras.

Esta característica deriva en que, por ejemplo, resuma demasiado panorámicamente la parte militar.

Por supuesto, plantea las visiones estratégicas que motivaron a los responsables de ambos bandos a efectuar sus movimientos en el tablero, pero no profundiza en el desarrollo, en por qué cada acción tuvo el resultado que tuvo.

A destacar, por su especial perspicacia, el primer capítulo: La Guerra Civil entre el mito y la historia, donde se recuerdan las diferentes posturas dominantes en el relato a lo largo de los años, con respuestas simplificadas que cada simpatizante quería escuchar de antemano y que aún hoy siguen causando más daño que bien en la educación de la memoria común.

Aunque no le vayan a la zaga en detalles interesantes los demás apartados sobre el entorno político, la economía, la sociedad o las implicaciones internacionales del conflicto.

Ni el inmenso e irreparable coste humano que fue su consecuencia.

Por todo ello, enhorabuena, don Enrique.


No hay comentarios: