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jueves, 5 de marzo de 2026

Magacín radiofónico

Portada del libro Magacín radiofónico, de Sławomir Mrożek

Título y autor/a:Magacín radiofónico, de Sławomir Mrożek.
Clave de lectura:Todo funciona como funciona. Todo tiene un porqué.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Para no dejar de reír. O de llorar. O de ambos.
Música:Calling All Workers, de Eric Coates ♪♪♪

Sławomir Mrożek es sin duda uno de mis escritores favoritos. Sagaz, imaginativo, con una mirada irónica que permite al lector identificar vida propia y papel.

Mirada irónica, no malvada: ahí reside gran parte de su genio.

Magacín radiofónico reúne historias breves para la radio polaca durante los años 60 del pasado siglo, cuya puesta en el aire debió de suponer un mérito comparable al de La Codorniz en la España franquista.

Porque en ellas se describe cómo funcionaba un país, una sociedad, unas personas, de forma «exacta», apartándose de manifiestos proletarios o unidades de destino en lo universal.

Los personajes suelen coincidir: hay un director, un jefe de departamento, un contable, un cajero, un ordenanza, una compañera secretaria, un becario…

Y una taberna donde pasan más cosas que en fábricas, oficinas y sedes institucionales. Las órdenes emitidas desde arriba necesitan encauzarse burocráticamente.

No puedo elegir solo uno, ni siquiera dos docenas de estos relatos. De principio a fin, el conjunto imprime una especie de epifanía. Desde la carrera del inútil sobrino del director, hasta el perro que husmea en la plaza; desde la compra de níscalos con fondos de acción social, hasta el kamikaze en el Archivo de Asuntos Pendientes; desde las sesiones espiritistas para averiguar dónde fue el dinero de la caja, hasta…

Para no dejar de reír. O de llorar. O de ambos.


Señores, me ha llegado la orden de designar a alguno de ustedes para hacer un viaje de trabajo a Hawai a bordo del trasatlántico Batory. Se trata de analizar la situación de la mujer hawaiana desde la perspectiva de futuras relaciones entre cooperativas y la posible exportación de nuestros peines. ¿Algún voluntario?

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jueves, 22 de enero de 2026

Europa

Portada del libro Europa, de Luis López Carrasco

Título y autor/a:Europa, de Luis López Carrasco.
Clave de lectura:El futuro no nos va a gustar. ¿O sí?
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Apenas deja poso.
Música:Oxygène IV, de Jean-Michel Jarre ♪♪♪

Europa es un conjunto de relatos con dos denominadores comunes: transcurren en un entorno más o menos distópico y ofrecen un precario grado de interés.

Luis López Carrasco escribe bien, no lo niego, pero sus historias corren el riesgo de volatilizarse en la memoria tras el punto final.

¿El aspecto positivo? Que la distopía se plasme en un mañana reconocible, donde la realidad virtual se impone a la física y los propios personajes escogen su alienación (¿qué dictador más eficiente que uno mismo?).

En medio del desayuno familiar, un padre parece desconectarse. El fallo de los implantes electrónicos sobre su cerebro exige llamar al técnico.

En la red triunfan sueños editados desde el subconsciente. Otro padre se perturba al ver en pantalla lo que surge dentro de su hijo.

Descubren vida en la luna de Júpiter que da título al volumen. Dos científicos aislados han de elegir adónde dirigirse en el primer y último viaje en el tiempo.

Cierta partida de rol se convierte en el centro de los días para un grupo de amigos. Miembros de una comunidad proyectan imágenes hacia al cielo del desierto, quizá «alguien» las vea.

Un astronauta se aleja de la nave estrellada con aire en su escafandra para una hora.

Y todo se hace... sin trama suficiente, no sé si me explico. Priman los aspectos que rodean a los personajes en vez de la narración. Según decía al principio, apenas deja poso.


Cuando entré de nuevo en casa, mi madre estaba hablando por teléfono. Me acerqué a mi padre y le limpié la barbilla. Respiraba muy lentamente. Su cara se había congelado en un rictus perplejo, vagamente melancólico, como si alguien hubiera contado un chiste y él fuese el único que no lo había entendido. Solo una ceja, inclinada, manifestaba cierta contrariedad.

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jueves, 16 de octubre de 2025

La caída

Portada del libro La caída, de Thomas Mann

Título y autor/a:La caída, de Thomas Mann.
Clave de lectura:Relatos donde prima la psicología de los personajes.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:No es el mejor Mann.
Música:Ganymed, de Hugo Wolf ♪♪♪

Thomas Mann pertenece a la más brillante constelación de autores en el universo literario, jamás podría decir otra cosa. Sin embargo, los doce relatos bajo el título La caída me despiertan un mediano interés.

Su ambiente evoca la joie de vivre de las clases burguesas europeas antes de 1914: salones de té, artistas refinados, señoras con cutis de porcelana, húsares, valses, distinción social...

Y otra realidad que late al poco de levantar las sedas: conveniencia, vulgaridad, mascarada... El retrato psicológico de los personajes desvela este doble perfil.

Por ejemplo, todos admiran a Ángela en Anécdota; los caballeros maduros se arrodillan y los jóvenes se baten en duelo. Solo su marido, respetable subdirector de banco, acumula un rencor que en algún momento explotará. ¿Por qué?

En Voluntad de vivir, el reencuentro con un antiguo compañero de colegio, de salud frágil, y la visita conjunta a la familia del barón Stein, hacen sospechar al narrador de sentimientos ocultos.

La caída rememora lo ocurrido a cierto estudiante cuando se fija en una hermosa actriz. Cabello oro mate, ojos crédulos y al mismo tiempo alegres, naricilla fina, boca dulce e inocente... ¿Inocente?

La muerte: el conde la conoce, es más, sabe que visitará su casa el próximo 12 de octubre. «Es mejor que acabemos pronto», le parece ya escuchar. Su hija le trae flores recogidas en la playa.

El sanatorio Einfried, donde se reúnen pacientes necesitados de aire puro, enmarca quizá la historia más sugestiva, Tristán, gracias a los ecos de La montaña mágica.

El niño prodigio, Horas penosas, Tobias Mindernickel, Luisita, El camino del cementerio, Visión, Un momento de felicidad... Pequeños albores que brotan y pronto se desvanecen.

¿El gran Mann? Sí, sin duda, pero no el mejor Mann.


Le dije a Asunción, cuando estaba sobre mis rodillas: «¿Qué pasaría si me marchara pronto de tu lado, de algún modo? ¿Estarías muy triste?». Ella apoyó su cabecita en mi pecho y lloró amargamente. Mi garganta está estrangulada de dolor.

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martes, 14 de enero de 2025

Rastro de un sueño

Portada del libro Rastro de un sueño, de Hermann Hesse

Título y autor/a:Rastro de un sueño, de Hermann Hesse.
Clave de lectura:Relatos con una agudísima percepción del mundo.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Por libros así hay literatura que llaman clásica.
Música:Frühlingsglaube, de Franz Schubert ♪♪♪

Volver a leer a Hermann Hesse es como encontrarme con un amigo después de largo tiempo y tener la impresión de que la última vez fue ayer.

En efecto, puede que llevara mucho sin saludar al padre de Siddhartha o El lobo estepario, pero sigo sintiéndome tan cercano a su obra como siempre.

Rastro de un sueño compila una docena de relatos contemporáneos a estos títulos principales (años 20 y tempranos 30 del pasado siglo) y, pese a su brevedad, la impronta de lo extraordinario se refleja en cada línea.

El protagonista del cuento que nombra al conjunto es un escritor «de amenidades» con aspiraciones poéticas. Aunque no un lírico intrascendente, sino como aquellos (Homero, Shakespeare, Goethe, Uhland, a quien musicó el mismo Schubert) cuyos nombres despiertan ecos en lo alto.

Dado que no encuentra la voz interior sale a caminar y, en estado de ensoñación paulatina, vislumbra un zapato de niña. ¿Quién es ella? ¿Por qué acude durante el lapso de un latido esa imagen a su cabeza? ¿Magda...?

A continuación, en un periódico de la Alemania de Weimar, el veterano cajista Johannes lamenta que hasta la lengua se haya degradado, simbolizando la caída de la sociedad que alguna vez conoció. Todos, empezando por el redactor jefe, utilizan el adjetivo Trágico de forma inadecuada.

Infancia del mago plasma los recuerdos de alguien que también fue joven. Pero el ídolo danzante de la India que antes observaba tras la vitrina del abuelo fue convirtiéndose en una simple estatuilla, en vez de cambiar de rostro y postura cada vez que volvía a verlo.

Y un hombrecillo que se aparecía ante él en las ocasiones más inesperadas, mudo e imperioso, pasó a exigirle otras fechorías, como colarse en la habitación de la jovial señora Anna.

Compendio biográfico, La ciudad, El cuento del sillón de mimbre, El europeo (un ejemplar de este continente sobrevive en el arca cuando Dios envía otro diluvio en plena hecatombe bélica y los pasajeros de culturas «menos desarrolladas», el hindú, el chino, el malayo, el esquimal, el negro, se preguntan qué utilidad tendrá salvar su soberbia)… Todos de gran valor.

No querría dejarme en el tintero Sobre el lobo estepario, donde el famoso Harry Haller es contratado por el dueño de una casa de fieras para exhibirse en una jaula. Si el público quiere visitarla, deberá pagar un centavo adicional. Gran negocio... ¿o no?

En este libro se demuestra cómo la sencillez aparente de unas parábolas puede contener profundas lecciones, a poco que nos demos cuenta. Ocurre si leemos no solo con los ojos, sino haciendo participar sentidos que quizá no sepamos describir.

Por eso hay literatura que llaman clásica. Autores y libros más allá del manto de la guadaña.

Y Hesse forma parte de ellos.


[...] tracé planes para recuperar tesoros fantásticos, para obtener la raíz de mandrágora y para emprender triunfantes expediciones por el mundo necesitado de ayuda, expediciones en las que ejecutaba bandidos, salvaba desgraciados, liberaba prisioneros, quemaba guaridas, hacía crucificar a los traidores, perdonaba vasallos renegados, conquistaba princesas y comprendía el lenguaje de las fieras.

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martes, 7 de enero de 2025

Movimiento perpetuo

Portada del libro Movimiento perpetuo, de Augusto Monterroso

Título y autor/a:Movimiento perpetuo, de Augusto Monterroso.
Clave de lectura:Textos inclasificables de un relatista de renombre.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:«Solo» bueno.
Música:Perpetuum mobile, de Johann Strauss hijo ♪♪♪

Se ve venir la comparación de esta entrada con otra reciente sobre Cortázar. En efecto, ¿hay algún autor de cuentos que pudiera disputarle lo más alto del cajón de medallas?

Augusto Monterroso se pone en pie (o se acuesta para soñar). Presenta, como defensa de su candidatura, Movimiento perpetuo.

En realidad, dudo si clasificarlo como libro de relatos o si su armazón interna a partir de un concepto surrealista (las moscas), lo convierte en un volumen de memorias, pensamientos, ocurrencias, aforismos o qué sé yo. Tampoco importa.

Quizá el número más amplio de temas lo sumen aquellos que juegan con el mundo metaliterario (De atribuciones, Beneficios y maleficios de Jorge Luis Borges, Fecundidad, Homo scriptor...), describiendo la naturaleza de poetas y novelistas.

Otros sugieren el destino maldito de Hispanoamérica (La exportación de cerebros, Dejar de ser mono...) o las dos cosas al mismo tiempo (El informe Endymion).

Y el humor omnipresente desvela el absurdo en el corazón de tantas situaciones «serias». Siempre las moscas...

¿Debería conceder entonces al guatemalteco laureles similares a los del argentino? Eso parece.

Sin embargo, cualquier obra debe arrostrar una prueba adicional: la subjetividad del lector. Y, guiado o maniatado por ella, confieso que los cuentos, aforismos, etc. de Monterroso no llegan a impresionarme tanto como los de Cortázar.

¿Que la ironía me atrae como la miel a los dípteros? Sí. ¿Que la imaginación agita sus alas desde la primera a la última página? Sí. ¿Que lo he disfrutado? Sí.

Aun con tantas respuestas positivas, no lo encuentro imprescindible. «Solo» bueno.


[...] en Nicaragua, como es lógico, fueron atendidos ruidosamente por unos amigos del poeta Ernesto Cardenal y más en reserva por el director de uno de los varios cuerpos de policía, general Chamorro Lugo, quien después de cuatro horas y media de diálogo y fatigado ya de barajar ágilmente con ellos diversos temas relacionados con su paraíso metapense y casi podía decir que protegido de su padre, Rubén Darío, a quien según probó se sabía de memoria, los envió con suficiente brutalidad y escolta a la frontera de Honduras, no sin antes confesarles que como compatriota de aquél se consideraría siempre amigo de Platón y de la poesía, pero más de su difícil cargo [...].

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sábado, 28 de diciembre de 2024

Reunión y otros relatos

Portada del libro Reunión y otros relatos, de Julio Cortázar

Título y autor/a:Reunión y otros relatos, de Julio Cortázar.
Clave de lectura:Introducción a los relatos de un grande de verdad.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Grande de verdad.
Música:Parker’s Mood, de Charlie Parker ♪♪♪

Cuando agito la mano para despedirme de Julio Cortázar, la alegría galopa por mis venas. ¡Qué nivel! ¡Cuánta calidad atesora Reunión y otros relatos!

Aunque, curiosamente, el cuento que abre el conjunto no llega a tocarme el alma: Las puertas del cielo, acerca de un abogado y su antiguo cliente y ahora amigo que rememoran a la esposa fallecida de este.

Y el segundo, Cartas de mamá, una relación familiar a distancia entre el Sena y el Río de la Plata, no lo entiendo del todo. Mea culpa.

Ah, pero, a partir de El Perseguidor pego un brinco. La historia del jazzman trasunto de Charlie Parker es de lo mejorcito que me he encontrado sobre papel.

Final del juego, el vínculo entre tres hermanas y el chico que las ve cada día desde el tren, permanece en las alturas. Prodigioso.

¿Y qué decir de La autopista del sur, colapsada por un atasco que dura días, donde los personajes crean un mundo regido por nuevas normas de convivencia? No le apeo el tratamiento: prodigioso.

Reunión, sobre guerrilleros que intentan alcanzar la sierra bajo el acoso de los soldados gubernamentales. Lugar llamado Kindberg, en el que un conductor recoge a una autostopista. Ya podéis imaginar: prodigiosos.

Texto en una libreta, cuyo autor investiga a unos «ellos» que parecen no abandonar jamás los túneles del metro, pone el prodigioso colofón.

Quizá resulte una entrada demasiado entusiasta o demasiado poco desarrollada en sus argumentos. ¿Prodigioso? ¿No me da vergüenza agarrarme a un adjetivo que se cae de tópico?

Lejos de mi intención pontificar: hacedme caso o no me lo hagáis, o llevadme incluso la contraria si lo habéis leído.

Lo aquí manifestado, escrito queda.


[...] y por fin preguntarle si podía seguir otro poco con él aunque ya no fuera la misma ruta, qué importaba, seguir un poco más con él porque se sentía tan bien, que durara un poquito más con este sol, dormiremos en un bosque, te mostraré el disco y los dibujos, solamente hasta la noche si quieres, y sentir que sí, que quería, que no había ninguna razón para que no quisiera, y apartar lentamente la mano y decirle que no, mejor no [...].

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lunes, 14 de octubre de 2024

Eres una bestia, Viskovitz

Portada del libro Eres una bestia, Viskovitz, de Alessandro Boffa

Título y autor/a:Eres una bestia, Viskovitz, de Alessandro Boffa.
Clave de lectura:Viskovitz intenta resolver sus problemas multiespecie.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Ingenioso, agudo, divertido...
Música:La poule, de Jean-Philippe Rameau ♪♪♪

Un libro ingenioso, agudo, divertido. Con enseñanzas que golpean el cristal esmerilado tras el humor. Eres una bestia, Viskovitz, de Alessandro Boffa, se une a la lista de valoraciones elevadas que han aparecido en el blog.

Viskovitz es un pinzón, alerta frente a los cucos. Y un cerdo. Y un loro caribeño. Y un escualo. Y una mantis religiosa.

Su amor apasionado, platónico, cercano, imposible (depende del momento), se llama Ljuba.

Otros amores más corrientes incluyen a Lara o a Jana. O a sí mismo: ¿no tienen los caracoles ambos sexos por naturaleza?

Incluso, en el caso de las esponjas marinas, el tema se complica. Unas veces sueltan semilla, otras veces la reciben… Y además las corrientes… Quién sabe si uno acabará convertido en suegra a la par que padre.

Zucotic, Petrovic y López suelen acompañarle en sus aventuras. Lombriz, hormiga, microbio…

Porque, en cada cuento de la veintena que componen el volumen, aunque la voz del narrador sea la misma, el animal que nos habla es de lo más variado. Cada cual con problemones existenciales propios.

Los trabajos exigibles a un macho alfa alce para reinar sobre su harén, sin ir más lejos, agotarían al mismo Hércules.

O disfrutar del aguijón más rápido del desierto de Sonora podría alejarlo de cualquier disfrute. Es lo que dicta el instinto de los escorpiones.

También, haber nacido el zángano más hermoso de la colmena, con rasgos físicos que harían perder el sentido desde a una reina hasta la última de las obreras, ¿supondrá una ventaja o todo lo contrario?

Aunque Boffa ofrece un nivel que raya a buena altura en todos los casos, mis episodios favoritos incluyen la encarnación en escarabajo pelotero que construye un imperio de m…, el antiguo perro detective que intenta pasarse a una vida espiritual a base de mantras, el león vegetariano que suspira por la gacela de andar incitante...

Y uno muy original, el del lirón que sueña con una Ljuba imaginaria que sueña con un Viskovitz que la sueña.

Me reafirmo en la escala: ingenioso, agudo, divertido...


Mi pareja, Jana, era una especie de talpa desmañada y de cháchara abstrusa; en cambio, la de Zucotic, Ljuba, era, desde la superficie roedora de los molares superiores hasta las últimas escamitas de la cola, la forma más perfecta que la mente más caprichosa y singular, es decir, la mía, pudiese concebir. Así, mientras yo tenía que escuchar las pedantes disquisiciones de Jana sobre ratología, topología y otros tediosos tópicos ratoniles, en la jaula de al lado la beldad era pasto de la idiotez.

martes, 13 de agosto de 2024

Por así decirlo

Portada del libro Por así decirlo, de J.Á. González Sainz

Título y autor/a:Por así decirlo, de J.Á. González Sainz.
Clave de lectura:Algo sobre el nihilismo contemporáneo, el embarullamiento...
Valoración:✮✮✩✩✩
Comentario personal:No lo entiendo.
Música:Die Harmonie der Welt (Música Humana), de P. Hindemith ♪♪♪

Creo que empiezo a tener un problema. Lenta, fastidiosa, inexorablemente...

Debo de estar haciéndome viejo. No tanto en edad como en apreciación.

Si hace algún tiempo, por ejemplo, me hubiera encontrado frente a un cuadro titulado «blanco sobre fondo blanco», a lo mejor la poderosa fantasía juvenil se habría puesto a trabajar, adivinando formas y texturas ocultas, hasta conseguir ver… Pues no sé, un paisaje.

Pero ya no me ocurre. Ahora, blanco sobre fondo blanco significa blanco sobre fondo blanco. Y no es una pintura que yo entienda.

Una sensación por el estilo se apodera de mí tras leer Por así decirlo, «caprichos o disparates» según la definición de J.Á. González Sainz. A pesar de la buena voluntad, me cuesta horrores conjeturar un significado.

La arquitectura de sus ¿historias? resulta tan simbolista como abstracta. Con un apabullante despliegue de recursos lingüísticos que le sirve de fuste, eso sí.

En el primer relato, un concierto de la orquesta sinfónica en la plaza mayor de la ciudad se convierte en un galimatías celebrado por casi todos cuando la batuta pasa del director a una extraña figura que surge del público e imita sus gestos. Cada pieza finaliza con un remedo de tiroteo entre carcajadas y aplausos.

En el segundo, el protagonista vive una jornada kafkiana desde que entra en el ascensor por la mañana y su corpulento vecino se cuela detrás. Termina «tirando los dados» en una parodia del sistema de votación democrática.

A continuación, un hombre y una mujer se cruzan en el tren. El dúo de quizá madre e hija, quizá no, quizá chinas o filipinas o indonesias, que los acompaña comiendo pipas de forma compulsiva, ¿qué influencia tendrá sobre el momento y el futuro de ambos?

En último lugar, otra pareja —¿o será la misma tras contraer matrimonio, a tenor de la acusada miopía de él y la hipermetropía de ella?— pasa los días fascinada por la contemplación de sus peces domésticos. Saben que no deben elevar la temperatura del acuario, pues los ejemplares se acercarían a la muerte. Pero no se resisten a introducir los dedos y transmitirles su propio calor corporal. Entonces...

Como señalaba, tengo que acudir a las interpretaciones que dan el mismo autor o sus valedores editoriales, ante mi decadencia cognitiva. Busco entrevistas, otros comentarios, le echo un vistazo a la contraportada...

Y concluyo con un lacónico «lo que tú digas».


Se trata de cuatro divertimentos, tan graves como humorísticos, que buscan proyectar una especie de cuadrilátero metafórico de nuestras vidas; cuatro iluminaciones sobre la condición de nuestra época y de nuestra conciencia o falta de ella, sobre el destino de los habitantes del nihilismo contemporáneo, con su sistemático embarullamiento, falsificación y banalización de todo, y sobre la naturaleza del poder y la inocencia, sobre el engaño y el vaivén de las cosas humanas.

lunes, 15 de julio de 2024

Fábulas de robots

Portada del libro Fábulas de robots, de Stanislaw Lem

Título y autor/a:Fábulas de robots, de Stanislaw Lem.
Clave de lectura:Aventuras de los seres más inteligentes del universo.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Stanislaw Lem me tiene desde hace mucho a sus pies.
Música:Robots (Overture), de John Powell ♪♪♪

A diferencia de títulos como El profesor A. Dónda o Memorias encontradas en una bañera, no entiendo muy bien el elegido por Stanislaw Lem en esta ocasión: Fábulas de robots. Sé distinguir entre robots y constructores con diploma de omnipotencia perpetua.

Seres de cuerpos metálicos como Clapaucio y Trurl, que viajan entre planetas ofreciendo ayuda y buenos consejos a civilizaciones menos agraciadas.

El primer relato incluye a tres electroguerreros, Cupricio, Ferricio y Cuarciano, que intentan conquistar a los habitantes del planeta de hielo Crionia. Y la sabiduría vence al militarismo.

También aparece el ingeniero cosmogónico que enciende las estrellas. ¿Qué consecuencias tendrá en Actinuria dejar a su poco ducho aprendiz a cargo de la nebulosa de Andrómeda, mientras él va de aquí para allá con la caja de herramientas?

Sabremos cómo Erg Autoexcitador «vence» a Paliducho, Homo antropos de la clase traqueante, proteínido, fangoso, víscido, la criatura más peligrosa y dañina que existe, ladrón de la llave del entendimiento con que cada noche se daba cuerda Electrina.

El Gran Cibernador de la Corona, el Gran Aridinámico y el Gran Abstraccionista intentan deshacerse, con ingenios de cobre, mercurio y antimateria, del monstruo aparecido en Argentio. A qué precio…

La leyenda de la calculadora que luchó contra el dragón. El amigo de Automateo. El rey Globaldo y los sabios… Guardémoslos en la memoria.

Así como a las máquinas ideadas por Trurl, alguna de ellas tan rebelde como para contestarle con cabezonería que dos por dos son siete. O tan literal que, al ordenarle Clapaucio que haga «nada», volatiliza grisacos, plucvas, filidrones, zamras, esas guadolizas que hasta entonces habían adornado el firmamento y de las que ya nadie se acuerda.

Sin duda, Fábulas de robots muestra a uno de mis autores favoritos en excelente forma: ¡Lem, Lem, Lem, Lem!


Al darse cuenta de que así no conseguía nada, el monstruo se aplastó, convirtiéndose en un espejo de antimateria: cualquiera que se encontrase frente a él se veía, pero no en simple imagen, sino en realidad; Testamercurio se vio en aquel espejo y arremetió contra sí mismo, pero naturalmente le era imposible autovencerse.

jueves, 18 de enero de 2024

Un cubo de aire

Portada del libro Un cubo de aire, de Fritz Leiber

Título y autor/a:Un cubo de aire, de Fritz Leiber.
Clave de lectura:Relatos surgidos de una polifacética imaginación.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Obtiene un meritorio notable.
Música:Sky Captain and the World of Tomorrow, de E. Shearmur ♪♪♪

Un cubo de aire recopila cuentos del polifacético Fritz Leiber, en este caso dentro del marco de la ciencia ficción.

El manicomio de los 64 cuadros se ambienta en un torneo de ajedrez. Narra las vicisitudes de varios jugadores para intentar vencer a «la máquina», el cerebro electrónico que amenaza con sustituirlos a todos en los tableros.

El original Rump-Titty-Titty-Tum-Tah-Ti presenta un cuadro con manchas de pintura trazadas al azar y una melodía. Ambas, por alguna razón, comienzan a influir obsesivamente en la vida de millones de personas.

Un cubo de aire, que da título al conjunto, es lo que el joven narrador sale a buscar del minúsculo refugio donde él y su familia sobreviven después de la catástrofe que ha alejado la trayectoria terrestre de la del Sol.

El grupo beat describe a una comunidad de hippys que van a su aire más allá de la estratosfera, y el mandato de desahucio que reciben para obligarlos a volver al suelo firme.

Las zorreras de Marte nos introduce en una surrealista guerra de trincheras entre alienadas tropas humanas y nativos del planeta rojo.

Y así, hasta alcanzar la decena de imaginativas situaciones: el colapso que amenaza al sistema de correos tras enviar alguien una carta manuscrita, los efectos de inyectar helio para que las hogazas de pan sean más esponjosas…

Obtiene un meritorio notable.


Mirad, cuando la Tierra se enfrió, toda el agua del aire se congeló primero y formó una especie de capa de tres metros de espesor por todas partes y luego en lo alto de esa capa cayeron los cristales de aire congelado, formando otra manta principalmente blanca de veinte o quizás veinticinco metros de espesor.

lunes, 11 de diciembre de 2023

Amo del espacio

Portada del libro Amo del espacio, de Fredric Brown

Título y autor/a:Amo del espacio, de Fredric Brown.
Clave de lectura:Relatos de la Edad de Plata de la ciencia ficción.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:A entretenerse tocan.
Música:The Lost Galaxy, de Ettore Stratta ♪♪♪

Después de lecturas un poco densas me apetece zambullirme en algo más «suave». Más de entretenimiento puro, sin dudas estratosféricas. ¿Estratosféricas? Ah, pues no es mala idea la de abandonar la gravedad al efecto.

El título en el que vienen a fijarse mis ojos escrutadores es Amo del espacio. Cuenta atrás para la ignición…

La novela más famosa de Fredric Brown debe de ser la divertida Marciano, vete a casa. No obstante, publicó numerosos cuentos cortos en los que los giros inesperados consiguen atraparnos como imanes y no soltarnos ya hasta el punto final. El volumen de hoy recopila varios de ellos.

Así, en Verde Tierra tenemos a un náufrago que ansía, mientras recorre el mundo púrpura donde se estrelló años atrás, volver a disfrutar del color de la hierba. ¡Una nave, una nave ha visto la señal de su pistola de rayos! ¡Desciende!

En Sirio Cero los viajes interestelares son igual de comunes, aunque encontrarse con un orbe no cartografiado durante un viaje comercial de rutina —el perenne negocio de las tragaperras— y que en él residan un antiguo conocido y una estrella de cine despampanante resulta turbador.

Ratón estelar nos enseña que el primer ser vivo en despegar de nuestro suelo no fue humano, ni tampoco cánido ni primate. Un representante de los roedores tuvo ese honor, pilotando el invento de un científico con acusado acento alemán. Y los efectos al cruzarse su trayectoria con la de un asteroide camuflado, hogar de una raza alienígena inteligente, fueron…

Pi en el cielo y la fuerza que «mueve» las estrellas de su posición habitual. Llamada, donde el último hombre que ha sobrevivido a la extinción de la especie escucha tocar a la puerta. Ven y enloquece, en el que un periodista se hace pasar por orate para que lo ingresen y tener oportunidad de investigar cierto misterio en el manicomio —aunque la pura realidad es que él es Napoleón y se lo tenía callado—…

Etcétera. Lo dicho, a entretenerse tocan.


Pudo ver que se trataba de un aparato de una sola plaza, igual que el suyo. Pero eso estaba bien: en caso de emergencia podría llevar a dos personas, al menos hasta el planeta más cercano, donde él conseguiría otro medio de transporte para volver a la Tierra. A las verdes colinas, los verdes campos y los valles verdes.

miércoles, 4 de octubre de 2023

La mujer rota

Portada del libro La mujer rota, de Simone de Beauvoir

Título y autor/a:La mujer rota, de Simone de Beauvoir.
Clave de lectura:Egoísmo, soledad, fracaso vital.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Una intensa y emocionante obra.
Música:La vie en rose, de Edith Piaf ♪♪♪

En los relatos de La mujer rota, Simone de Beauvoir cede la palabra a espíritus quebrados tras darse cuenta de que aquello en lo que más creían, lo que consideraban un pilar sobre el que sostenerse para siempre, de repente ya no está ahí.

Quien nos habla desde La edad de la discreción lo ha dado todo por su militancia política y su obra literaria. Su pareja comparte sus ideas, es el compañero perfecto. Pero el hijo quiere ser un burgués, un traidor, disfrutar de un puesto en un ministerio y un matrimonio con una chica de «buena familia».

Intenta intimidarlo, chantajearlo emocionalmente, que vuelva al ambiente donde creció. Sin éxito. Surge entonces la angustia por envejecer. La decepción por los deseos incumplidos de existir a través de él.

Monólogo presenta a una mujer «limpia, pura, intransigente», que odia el mundo. Porque el mundo la odia. Porque ella lo odia. Porque… A sus ojos, el objetivo de sus vecinos, sus conocidos, de quienes caminan por la calle, es amargarla. El círculo de desprecio no tiene fin.

Se ha separado del marido a cambio de la pensión y el apartamento, aunque haya tenido que ceder la custodia del niño. ¡Ah, seguro que lo educan en contra de ella! ¡Si viviera su otra hija, esa ingrata que tampoco se dejaba manejar a pesar de que todo lo hacía por su bien! ¡Qué malvados al dejarla sola! Sola. Sola…

La mujer rota, tercera y más extensa historia que da nombre al conjunto, son las páginas de un diario. La voz interior que lo redacta hace planes una vez que las niñas se han independizado. Los proyectos que nunca pudo realizar por compromisos hacia los demás se abren luminosos en el futuro.

Aunque esa adolescente rebelde que le pide un cigarrillo, ansiosa de escapar de una institución pública de acogida, podría trastocarlos.

Y, sobre todo, la respuesta que obtiene de su marido a una sencilla pregunta: «Sí, Monique, hay una mujer en mi vida».

Otra mujer. A quien ella conoce: bonita, brillante, seductora. Con quien ha de compartirlo. ¿Por qué? ¿Cuándo aparecieron las grietas en la relación que no distinguió a tiempo? ¿Ha sido suya la culpa? Y ahora, ¿qué va a hacer?

Una intensa y emocionante obra para enseñarnos que hay quienes construyen de nuevo sobre las cenizas, obteniendo de ellas un mortero aún más fuerte. Pero también personas que «fracasan» y, ante la falta de certezas que las golpea, quedan inermes, perdidas en su propio yo.

Rotas.


El silencio de la cámara mortuoria y sus miradas sobre mí que me condenaban sin haberme escuchado y sin apelación. ¡Ah! Se pasan de la raya. Todos sus remordimientos los encajaron sobre mi espalda el chivo emisario ideal y por fin podían inventar un pretexto para su odio. Mi desgracia no los ha ablandado.

martes, 11 de julio de 2023

Crónicas marcianas

Portada del libro Crónicas marcianas, de Ray Bradbury

Título y autor/a:Crónicas marcianas, de Ray Bradbury.
Clave de lectura:Llegada y asentamiento humano en el planeta rojo.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Reflexivo. Lúcido. Elegíaco. Imprescindible.
Música:Crónicas marcianas, de Stanley Myers ♪♪♪

Ciencia ficción, ciencia ficción…

En Crónicas marcianas, Ray Bradbury habla de cohetes, de exploraciones, de la inmensidad del espacio, de los valles, llanuras y montañas que recorren el deseado planeta rojo.

Civilizaciones milenarias, ciudades de piedra con torres de cristal, telepatía, barcos de las arenas…

El ser humano en búsqueda permanente de nuevos retos y fronteras. Marte, nuestro segundo paso hacia la inmortalidad.

Una épica que hace soñar hoy igual que en 1950, cuando se publicó por primera vez. Épica que, sin embargo, no es más que un recubrimiento metalizado bajo la luz de las estrellas.

Lo que de verdad hay debajo, lo que de verdad nos pone el autor frente a los ojos, son los fantasmas que nos han acompañado desde que aprendimos a usar el mismo fuego que impulsa esas naves colonizadoras: la soberbia, el egoísmo, la avaricia, la segregación, el desprecio a lo que es diferente y no comprendemos.

La creencia en nuestra superioridad innata, frente a la cual el universo debe doblegarse.

Deseamos que los habitantes originales de Tyrr, quienes moraban con sus pequeñas y grandes preocupaciones en su pequeño y gran mundo, hubieran prevalecido en lugar de hacerlo los recién llegados, con el gatillo fácil e iguales prejuicios que en la Tierra, donde la guerra nuclear y el exterminio penden de un cable cada vez más quebradizo.

Ciencia ficción… Sí, ciencia ficción reflexiva, lúcida, elegíaca.

Ciencia ficción imprescindible.


Los cohetes incendiaron las rocosas praderas, transformaron la piedra en lava, la pradera en carbón, el agua en vapor, la arena y la sílice en un vidrio verde que reflejaba y multiplicaba la invasión, como espejos hechos trizas. Los cohetes vinieron como langostas y se posaron como enjambres envueltos en rojizas flores de humo.

lunes, 31 de enero de 2022

Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco

Portada del libro Cuentos de la taberna del Ciervo Blanco, de Arthur C. Clarke

Título y autor/a:Cuentos de la taberna del Ciervo Blanco, de Arthur C. Clarke.
Clave de lectura:Asombrosas aventuras de Harry Purvis según... Harry Purvis.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Siempre grande, Clarke.
Música:Así habló Zaratustra (Introducción), de Richard Strauss ♪♪♪

Aunque su obra más famosa sea, obviamente, 2001: Una odisea espacial, Arthur C. Clarke nos legó otras novelas y relatos de gran mérito.

Con bases científicas avanzadas, espíritu descubridor y sagacidad narrativa, estas páginas siguen desafiando al paso del tiempo. Tenemos una muestra en los Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco.

Se compone de quince historias con denominadores comunes. El primero, el local de dicho nombre donde salen a la luz: la Taberna del Ciervo Blanco, sito en una calleja londinense difícil de encontrar.

El segundo, que su protagonista es Harry Purvis, personaje que lo sabe todo sobre todo. Humillará a cualquiera que ponga en duda su autoridad.

Así, los parroquianos le escuchan acerca del Silenciador Fenton, los rifles de rayos empleados en una malhadada producción hollywoodiense, aquella vez en que evitó la evacuación del sur de Inglaterra, los peligros de la melodía ideal...

El proyecto para desarrollar una computadora militar, la colonia inteligente de termitas del profesor Takato, las aventuras del submarino de recreo Pompano, una orquídea con gustos culinarios «especiales», el origen del iceberg hallado a la altura de Florida, el descubrimiento accidental de la antigravedad...

Hasta que el caso de Ermintrude Inch proporciona indicios de la situación conyugal de Harry. Y la rubia impresionante en busca de un marido que no da clases de mecánica cuántica los miércoles por la noche, como le había hecho creer, tiene efectos indeseados sobre la continuidad de su tradición oratoria.

Siempre grande, Clarke.


Para las primeras doce visitas es imprescindible la ayuda de un guía; después todo consiste en cerrar los ojos y confiar en el propio instinto, y a lo mejor se tiene suerte.

miércoles, 16 de enero de 2019

Escuela nocturna

Portada del libro Escuela nocturna, de Zsófia Bán

Título y autor/a:Escuela nocturna, de Zsófia Bán.
Clave de lectura:Relatos construidos sobre bloques de asignaturas.
Valoración:✮✮✩✩✩
Comentario personal:Demasiado «raro» para mí.
Música:Sextet, de Steve Reich ♪♪♪

Esta lectura me genera un total cortocircuito cognitivo.

Intentaré esforzarme: en su aspecto formal, los ¿relatos? de Escuela nocturna descansan sobre bloques de asignaturas: Inglés-Tareas del hogar, Geografía Humana Nacional-Naturaleza, Física-Biología, etc.

Sin embargo, estas denominaciones constituyen un motivo genérico más que una base temática.

Y es que dicha base brilla por su ausencia. Zsófia Bán despliega una inventiva surrealista tan, tan personal, que no llego a interpretarla.

Es decir, entiendo el exterior de las palabras, su literalidad, pero igual que si fuera una retahíla sin demasiado (o ningún) sentido.

Concluyo que es un libro demasiado «raro» para mí.


Se puede morder el aire de tan puro que es. Se puede morder a Yoli. Es indispensable mencionar la presencia del pinus nigra en las cumbres solitarias (¿qué es lo que llama la atención de un director de la maderera?), así como la visión de la, tan extendida, syringa vulgaris, o sea, la lila vulgar.

jueves, 19 de abril de 2018

La hembra de nuestra especie

Portada del libro La hembra de nuestra especie, de Joyce Carol Oates

Título y autor/a:La hembra de nuestra especie, de Joyce Carol Oates.
Clave de lectura:Historias de mujeres con sus iras, sus miedos, sus deseos...
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Lo que yo llamo un buen libro.
Música:El cabo del miedo, de Bernard Herrmann ♪♪♪

Cada uno entenderá lo de «bueno» a su manera, por supuesto, pero me atrevería a resumir que en un buen libro se aúnan el qué y el cómo.

Primero la inspiración, convengamos, ese misterio que hace surgir una historia de la nada.

Segundo, la forma de «juntar las palabras» para insuflarle vida.

Y ya que La hembra de nuestra especie nos ofrece un qué subyugante y un cómo extraordinario, justifica el puesto de Joyce Carol Oates en lo alto de un podio.

Calidad presente en cada relato de los nueve que componen un volumen dominado por personajes femeninos. Con sus iras, sus miedos y sus deseos, luces y tinieblas del alma humana.

Con tensiones no resueltas para mantener nuestra lectura en vilo y una prosa de acero envuelto en seda, precisa y rica al mismo tiempo.

Lo que yo llamo un buen libro.


Caí al callejón desde el porche trasero de su casa, gimiendo como un perro herido, y salió inmediatamente al exterior, gritando: «¡Dios mío, Dios mío! ¡Lo siento, de verdad!»; me agarré a la barandilla para ponerme en pie, sin dejar de mirar la sangre oscura que me corría por los pantalones de trabajo; la bala me había hecho un rasguño en la pantorrilla de la pierna derecha, me había desgarrado la carne.

miércoles, 24 de enero de 2018

El elefante desaparece

Portada del libro El elefante desaparece, de Haruki Murakami

Título y autor/a:El elefante desaparece, de Haruki Murakami.
Clave de lectura:El universo del autor, condensado en relatos cortos.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Yo soy murakamista.
Música:To the Edge of Dream, de Toru Takemitsu ♪♪♪

Dicen que los habitantes del mundo nos dividimos en dos: murakamistas y no murakamistas.

Y yo intento mantener un delicado equilibrio zen, pero... Soy murakamista. A mucha honra.

Por eso se me iluminan los ojos cuando empiezo a distinguir los contornos de estos relatos, las raíces que entrelazan sus cimientos, los hilos que sostienen sus paredes.

Esas atmósferas que casi puedo tocar. Que rozan la piel mientras leo.

Aunque, para ser sincero, no siempre tenga del todo clara cuál es la historia que me están contando.

¿Qué importa? Acepto sus misterios. Las recorro con el sincero fervor del creyente. Y al final... El elefante desaparece.

El de Haruki Murakami, por supuesto.

Señora, señora. Escúcheme. He venido a pedir mano. ¿Lo entiende? Me arrastro hasta aquí desde muy muy profundo. Mucho esfuerzo. He escarbado tierra y mis uñas rotas. Si tuviera mala intención, mala intención, no tomar molestia. He venido porque la quiero mucho.

martes, 6 de septiembre de 2011

El libro de las maravillas

Portada de El libro de las maravillas, de Lord Dunsany

Título y autor/a:El libro de las maravillas, de Lord Dunsany.
Clave de lectura:Fantasías de un pionero fundamental.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Susurra arcanos de significado y antigüedad inconcebibles.
Música:Legend, de Jerry Goldsmith ♪♪♪

Un barco pirata navega, tensas las jarcias, por las arenas del desierto africano. ¿De qué huye? Un mago, harto de los insufribles ruidos de Londres, encarga a su acólito que le procure el ingrediente necesario para hacerlo desaparecer.

Los nómadas que intentan robar la Caja Dorada se miran entre sí aterrados, porque saben «quién» acaba de encender la luz en la cámara superior. El señor Thomas Shap, rutinario comerciante de la city, ve cómo su vida sufre drásticos cambios tras coronarse en sueños rey de Larkar.

En cierta tienda de cierto callejón, los clientes acuden a intercambiar sus males, aunque quizá no deberían alegrarse demasiado con el resultado del trueque. Un ídolo milenario, acostumbrado a que todos se postren a sus pies, comienza a sufrir celos de la nueva imagen que los sacerdotes han colocado a su lado en el templo.

Escuchemos la profecía, entre sones de arpa, sobre la eterna búsqueda de la ciudad de Carcasona. El viento nos trae nombres como Bethmoora o Poltarnees, la que mira al mar, de donde ningún hombre que haya viajado desde las tierras interiores ha vuelto jamás.

Estas son algunas de las historias ocultas tras las tapas de El libro de las maravillas, de Edward John Moreton Drax Plunkett, más conocido para el lector por su título de nobleza: el decimoctavo barón Lord Dunsany.

Cuentos breves, oníricos, subyugantes, salidos de una imaginación que comenzó a llenar los odres de lo que hoy se conoce como literatura fantástica.

Admirado por Tolkien, reconocido por el mismísimo Lovecraft como una de sus más fuertes influencias, la voz de Dunsany nos susurra arcanos de significado y antigüedad inconcebibles.

Relatos que desearemos leer con los ojos entrecerrados junto al vivificador fuego de una posada, mientras fuera… quizá algo con lo que no conviene encontrarse merodea en la oscuridad.

Esta añeja historia tenía muchos años honorables cuando los lecheros llevaban sombreros de piel de castor, su origen era todavía un misterio cuando las batas blancas estaban de moda, los hombres se preguntaban unos a otros cuando los Estuardo estaban en el trono (y sólo la Antigua Sociedad sabía la respuesta) por qué el lechero se estremece cuando divisa la aurora.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Pizzería Kamikaze

Portada del libro Pizzería Kamikaze, de Etgar Keret

Título y autor/a:Pizzería Kamikaze, de Etgar Keret.
Clave de lectura:Aventuras desventuradas en el más allá de los suicidas.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Luctuosamente simpático.
Música:Orfeo en los infiernos (Obertura), de Jacques Offenbach ♪♪♪

Es posible que el «otro lado» no sea la alegría de la huerta. Al menos, para los espíritus que hayan acelerado por su propia mano el momento de cruzar el umbral.

Por ejemplo, en el relato más largo incluido en Pizzería Kamikaze, del escritor israelí Etgar Keret, al protagonista su nueva barriada de ultratumba le recuerda a una calle de Tel Aviv. Lo cual resulta escasamente estimulante.

Enseguida encuentra empleo como pizzero, un apartamento de alquiler y amiguetes de bares, para entretenerse en sus horas libres. Sin embargo, las cosas no acaban de salirle bien: sigue sin ligar demasiado, por no decir muy poco, igual que antes del suicidio.

Y eso que tampoco es exigente con el aspecto físico: todos en el inframundo tienen el mismo cuerpo del que habían disfrutado hasta entonces, pero añadiendo los efectos del método elegido para cambiar de plano existencial.

Los más demandados son los «impecables», gracias a las pastillas o al veneno.

Así que, cuando tiene noticia de que su ex-novia también anda por allí, nuestro personaje emprende un viaje por este Hades tan diferente al que esperaba, decidido a recuperar a su verdadero amor.

¿Lo conseguirá? ¿Estará ella interesada en retomar la historia? ¿Qué aventuras «vivirá» entre tanto, con qué otros curiosos vecinos del lugar se habrá de tropezar?

Luctuosamente simpático.


Por la noche encontré un pub, bastante guay por cierto, el Fiambre Bar. Ponen una música que no está nada mal. Puede que no a la última, pero tiene estilo, y muchas tías van allí solas. De algunas puedes saber exactamente cómo acabaron, porque tienen cicatrices en las muñecas y cosas así, pero otras están estupendas.

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sábado, 21 de noviembre de 2009

Cuentos de un minuto

Portada del libro Cuentos de un minuto, de István Örkény

Título y autor/a:Cuentos de un minuto, de István Örkény.
Clave de lectura:Cuentos cortos con gran sentido del humor.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Sorprendente y divertido.
Música:Vals «del minuto», de Frédéric Chopin ♪♪♪

Venga, rapidito. Tenemos hoy por aquí al húngaro István Örkény y sus Cuentos de un minuto.

Los relatos cortos son un género de doble filo, lo mismo pueden mostrar la habilidad que las miserias de sus cultivadores. En el espacio de unas pocas páginas, o incluso párrafos, hay que condensar un mundo.

El autor no se puede entretener con preliminares, explicaciones y tramas complejas. Tiene que ir directo al corazón del lector y pegarle un par de amistosos sopapos para que abra los ojos: ¡paf, paf!

Pues bien, esta recopilación es un excelente ejemplo, gracias a un humor que juega con lo absurdo, la ironía, los dobles sentidos, seguramente influido por la prohibición de publicar que sufrió por parte de las autoridades tras la fallida revolución del 56.

Un libro sorprendente y divertido.


Movimiento revolucionario en Paraguay.
En Asunción, la capital del país, la división blindada número 3, considerando insuficiente su paga, se presentó frente al palacio presidencial. Después de un breve tiroteo echaron a López Burillo, el presidente de derechas, amigo de los Estados Unidos, de tendencias reaccionarias, y colocaron en su lugar a Aurelio Lapaz, de tendencias progresistas. Al cierre de nuestra edición, la población de la ciudad celebra con un desfile de antorchas la nueva derrota de la reacción en América del Sur.

Nuevo movimiento revolucionario en Paraguay.
Las fuerzas aéreas paraguayas que reclaman su paga, lanzaron un batallón de paracaidistas en el jardín del palacio presidencial. Después de un breve tiroteo lograron echar a Aurelio Lapaz, el presidente amigo de Estados Unidos, de tendencias derechistas, el cual apenas ocupó el cargo por tres cuartos de hora. El nuevo presidente es López Burillo, de pensamiento progresista, cuyo triunfo los habitantes de Asunción celebran con un desfile de antorchas, el cual continúa en el momento de cierre de esta edición.

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