| El diario de Géza Csáth. | |
| Proceso de enloquecimiento del escritor. | |
| ✮✮✩✩✩ | |
| Una lectura complicada. | |
| Rapsodia húngara nº 2, de Franz Liszt ♪♪♪ |
Géza Csáth componía música, tocaba el piano y el violín, pintaba, era médico, psiquiatra...
En el prólogo a
Comienza cuando se instala en la consulta del balneario de Stubnya, donde cualquier paciente, enfermera, camarera, visitante, madre, hija, sobrina, soltera, casada, viuda, era incapaz de resistirse a su pasión. Aparte de su prometida oficial y futura esposa.
Página a página sigue relatando la gran juerga. Y no tarda mucho en hacerse visible una coprotagonista: la morfina.
Sin problemas para conseguir la droga, dada su profesión, Csáth se convierte en un yonqui. Cada vez más dosis, cada vez placeres más desaforados...
Al final, paranoico perdido, mata a su mujer y se suicida.
Una lectura complicada, por decirlo suavemente.
Sólo Olga me consuela entre tanta pena y miseria, mejor dicho, me consolaría si no me sintiera culpable continuamente ante ella por el veneno, y no me preocupara su fidelidad en el futuro. A menudo me dominan los presentimientos de que no tendré un matrimonio feliz con esta mujer, de que me engañará vilmente, aunque hoy la encuentre amable, paciente y dulce.
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