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jueves, 21 de mayo de 2026

El esclavo

Portada del libro El esclavo, de Isaac Bashevis Singer

Título y autor/a:El esclavo, de Isaac Bashevis Singer.
Clave de lectura:Jacob y Wanda se adentran en un mundo de intolerancia.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Gran novela, así de sencillo.
Música:Lullaby for Kamila, de Nigel Kennedy & Kroke ♪♪♪

El esclavo es una gran novela, así de sencillo. Podría buscar calificativos más sutiles o quizá más rotundos, pero difícilmente más adecuados.

Isaac Bashevis Singer recrea un mundo donde las idealizaciones sirven de poco: es sucio, es cruel, es ignorante... Lo habiten judíos o cristianos.

Las guerras no descansan y Polonia se encuentra en medio. Suecos y moscovitas asolan el reino. Los cosacos masacran a las comunidades hebreas.

Jacob consigue escapar a la matanza, aunque pierde a su familia. Es vendido a unos campesinos para cuidar el ganado; mientras no aparezcan el hambre o las epidemias, lo dejarán vivir.

Allí conoce a Wanda, la hija de sus dueños, una joven también viuda que se enamora de él. Algo que tanto gentiles como seguidores de la ley mosaica impiden y castigan.

Jacob intenta comprender los designios del Creador. ¿No triunfa el mal en todas partes? ¿No pecan aquellos que rezan y luego roban, calumnian y buscan la caída de los demás?

¿Es culpable ante los ojos divinos por corresponder a Wanda? ¿No son las filacterias y mantos rituales tan ajenos a los sentimientos como imposibles de rechazar?

Rescatado tras años de cautiverio, no consigue olvidarla: acude a la aldea de incógnito y ambos cruzan los bosques. Bajo el nombre de Sara y fingiéndose muda, puede que en los dominios del conde Pilitzky tengan alguna oportunidad.

Jacob, no me dejes más, Jacob, resuena en sus oídos. Pero será un nuevo comienzo marcado por el miedo de siempre. Cualquier pequeño error y...

La escritura de Singer resulta tan hermosa como efectiva. No se pierde, no da vueltas en círculos, quiere narrar lo que narra y lo hace como un nobel.

Su historia trata de penumbras, no solo las que cubren manifestaciones externas, sino en el propio espíritu de los personajes. Amos y siervos, rabinos, sacerdotes, soldados, estudiantes, comparten intolerancia por igual.

¿Existe sin embargo espacio para una lejana luz?


Los mendigos lo perseguían, tirándole de la chaqueta, bendiciéndole y maldiciéndole. Le abucheaban, le escupían y le tiraban piojos. Apenas podía zafarse de ellos. ¿Dónde estaba Dios? ¿Cómo podía permanecer en silencio ante tanta necesidad? A no ser que, Dios nos libre, a no ser que... no hubiera Dios.

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jueves, 12 de marzo de 2026

La fábrica de Absoluto

Portada del libro La fábrica de Absoluto, de Karel Čapek

Título y autor/a:La fábrica de Absoluto, de Karel Čapek.
Clave de lectura:Dios se libera por fin. Y está en todas las cosas.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Le falta un punto de grandeza.
Música:Misa glagolítica (Introducción), de Leoš Janáček ♪♪♪

Leo La fábrica de Absoluto hasta la mitad con placer, casi fascinado. Luego parece que la inventiva tomara un descanso. El conjunto aún se sostiene, pero…

Karel Čapek explica que escribió los primeros capítulos libremente, con idea de publicarlos por entregas, y los demás «para escapar de la persecución de la imprenta». No esperaba el éxito y de alguna manera debía seguir.

El ingeniero Marek cede la patente de su invento, el Karburátor, a G.H. Bondy, director de la Metallo-Electric Company. Al poco, las solicitudes internacionales desbordan su escritorio: altos hornos, calderas, motores de automóvil, de avión, de barco, trenes…

El Karburátor genera energía desintegrando átomos hasta la última partícula. Un solo kilogramo hará funcionar una fábrica, incluso una ciudad, durante cientos de horas. Ahora bien, Marek advierte al comprador de efectos secundarios.

Bondy, con el escepticismo de un industrial moderno, tampoco puede ignorarlos: cuando se acerca al prototipo, cae en éxtasis.

Al transformarse en energía, la materia libera la esencia de todas las cosas. El Absoluto. Hay quien lo llama «Dios».

El consejo de administración de la Metallo-Electric Company se desprende de sus riquezas. Los bancos queman el dinero. El Absoluto no respeta la lógica económica, lo suyo es crear.

Produce lo que sea, textiles, azúcar, papel, zapatos, chinchetas, en cantidades multiplicadas como los panes y los peces. No importa que nadie los necesite.

El arrebato crece. Las personas, los países, el globo, bullen de pensamientos religiosos. Aunque no iguales, ahí reside el problema.

De hecho, el obispo Linda aconseja interrumpir el proceso. No se trata de un Dios legal, reconocido y respaldado por la autoridad de la Iglesia, y todo lo que se salga de su control ha de considerarse herético.

Kuzenda predica desde una draga milagrosa en el Moldava y Binder desde un tiovivo volante. ¡En nombre del Señor!, gritan los partidarios de ambos cuando se encuentran a puñetazos.

El cuartel de Vršovice envía un ultimátum al de Černin, exigiendo que acepten su dogma de los tres grados de salvación. La negativa desencadena las hostilidades.

Baviera ataca a Prusia (apoyada por el ejército español), Irlanda a Inglaterra y los musulmanes a los cristianos. Los Karburátores enemigos han de destruirse.

Bobinet, nuevo Napoleón, despliega la bandera del ateísmo francés. Vano intento. Finalmente se lucha la Gran Guerra. Los beduinos cabalgan por Suiza, los cosacos por el Sáhara, se suceden los imperios de Uruguay, Brandeburgo y Patagonia, Bobinet sigue los pasos de Alejandro en Asia…

Los últimos trece soldados se miran con desconfianza al pie de un abedul. Uno dice: «Vamos, muchachos, dejémoslo».

Es una pena que Čapek no exprimiera al máximo las posibilidades narrativas de su idea. ¿Novela original? Sí. ¿Disfrutable? Sí. ¿A la que falta un punto de grandeza? También.


[…] se aprobó una resolución declarando que el Absoluto era propiedad exclusiva del proletariado y que la burguesía no tenía derecho a honrarlo ni a beneficiarse de sus milagros. Se dieron instrucciones para idear un plan para un culto obrero del Absoluto y para llevar a cabo medidas defensivas secretas en caso de que el capital intentara explotar o apropiarse del Absoluto.

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jueves, 12 de febrero de 2026

Submarino

Portada del libro Submarino, de Lothar-Günther Buchheim.

Título y autor/a:Submarino, de Lothar-Günther Buchheim.
Clave de lectura:Marinos enfrentados a una caza que nadie les advirtió.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:No desmerece a la película.
Música:Das Boot, de Klaus Doldinger ♪♪♪

Dudaba sobre qué edición de este libro leer primero, la española o la alemana.

Me ocurre lo mismo con la película homónima: cuando la veo, unas veces elijo el doblaje y otras el sonido original. ¡Tiene tantas implicaciones!

Aparte de la prolijidad que permite el medio escrito, cine y novela guardan aquí estrecha relación: un u-boot zarpa para acechar el tráfico aliado en el Atlántico. Bajo las órdenes del «viejo», carismático capitán, cada tripulante llevará a cabo dos navegaciones: la propia (lo que dejan atrás, su familia, amigos, amores) y la del destino común de la nave.

Habría que determinar si Submarino, de Lothar-Günther Buchheim, es una historia bélica o una tragedia en un contexto bélico. A mí me parece algo más lo segundo.

El autor, corresponsal de guerra él mismo, presenta a un alter ego embarcado para reflejar las glorias de la Kriegsmarine cuyo ánimo se transforma. Del optimismo al salir de La Rochelle al hastío durante semanas sin sol. De la culpa por abandonar a supervivientes de sus torpedos al colapso nervioso entre cargas de profundidad.

¿Hay nazis? ¿Quedan retratados como merecen? El primer oficial encarna esa idea, aunque el relato se centra en la «gente común»: el segundo, el navegante, el ingeniero, los jóvenes de dieciocho o diecinueve años que corren a proa en cada orden de inmersión.

Creen que Alemania los necesita y responden a la llamada hasta el punto de ruptura emocional.

Inolvidable escena del maquinista que abandona su puesto y se dirige a la escotilla durante el ataque de un destructor, por ejemplo. O la del desesperado bombeo de aire para volver a la superficie en el Estrecho de Gibraltar.

El logro de Buchheim consiste en llevar nuestra mente al cilindro de acero y hacernos partícipes de la claustrofóbica angustia. Esa prolijidad de detalles mencionada, si bien eterniza algunos capítulos, forma parte natural del ambiente.

Bienvenidos tras las cuadernas y remaches del U 96. ¡Todo avante! ¡Los dos diésel! Schnell, schneeeeeeell.


Me pregunto qué es lo que pasa con los submarinos que se hunden. ¿Acaso quedan flotando por siempre cual grotesca flota en medio de dos aguas? ¿O la presión del agua empequeñece los restos que, más pesados cada vez, van cayendo en las profundidades del mar? Tendría que preguntárselo al comandante. Él debe saberlo.

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jueves, 5 de febrero de 2026

Los últimos hechizos

Portada del libro Los últimos hechizos, de Robert Liddell

Título y autor/a:Los últimos hechizos, de Robert Liddell.
Clave de lectura:La vida transcurre entre chismes en Christminster.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Novela «suave», sin más.
Música:Durham Concerto (Rags & Galas), de Jon Lord ♪♪♪

¿Merece la pena leer Los últimos hechizos? ¿Hace Robert Liddell honor a su fama de finesse humorística en este libro?

No resulta ningún mal de la experiencia, puedo asegurar. Aunque tampoco vayamos a descubrir una novela imprescindible. «Suave» sería mejor adjetivo.

Andrew, el narrador, y su hermano Stephen son parte de la comunidad de la toga en la antigua ciudad universitaria de Christminster. Emplean su tiempo libre tomando el té en compañía de respetables vecinos británicos.

Hay un iraquí que apenas sale. Y en realidad existen dos escenarios: a veces preparan café.

Durante la época de entreguerras, el señor Hitler muestra malas intenciones. Pero hablamos de Christminster, es más, ¡Christminster norte! Aquí la gente tiene clara su visión del mundo.

¿De qué otra manera se pondrían los hermanos al tanto de cotilleos, chismes y palabras pronunciadas desde salones hasta cocinas, desde las alturas de la vicerrectora hasta el sótano de la criada?

La señora Foyle, la señora Preston, la señora Barron, Miranda, sir Peter, el señor Waterfield, Cyprian...

Las páginas transcurren igual que sus vidas: poco de apasionante y nada por lo que arrugar el ceño entre el primer y el último párrafo (que deriva, eso sí, a un trasfondo más amargo).

¿Con limón o con leche?


En aquella época había estallado una guerra civil en España. Ahora no recuerdo por qué luchaba cada uno de los bandos, pero si alguien siente curiosidad podrá sin duda consultarlo en cualquier enciclopedia. Christminster norte, cuyos habitantes tenían vocación de servicio y eran almas caritativas, iba a organizar una venta benéfica y un baile a fin de enviar suministros médicos a España.

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jueves, 29 de enero de 2026

Tarás Bulba

Portada del libro Tarás Bulba, de Nikolai Gogol

Título y autor/a:Tarás Bulba, de Nikolai Gogol.
Clave de lectura:Sangre y honor galopan en cada página.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Sigue siendo una gran novela.
Música:Taras Bulba, de Leoš Janáček ♪♪♪

Tarás Bulba sigue siendo una gran novela, tanto tiempo después de que Nikolai Gogol la diera a la imprenta.

Eso sí, como toda obra clásica, hay que disfrutarla con ojos libres de corsés. En caso contrario la acusaríamos de apología de la violencia, de incitar al alcohol, de machista, de furioso antisemitismo…

Gogol presenta a los zaporogos como un pueblo seminómada regido por sencillas leyes: no robar, gastarse hasta la camisa en aguardiente, obedecer los preceptos de la religión ortodoxa y hacer deporte con las cabezas de sus enemigos: turcos, tártaros y eventualmente polacos.

Los estudios que necesitan sus jóvenes son el acero y la pólvora. Y algún conocimiento de excavación, para esconder los ducados que arrebatan en cada correría.

Por eso, cuando el coronel Tarás Bulba y sus dos hijos, Andréi y Ostap, escuchan que en Ucrania los sacerdotes católicos van en coches tirados por cristianos verdaderos, que los judíos arriendan las iglesias y ponen una marca en el pan sagrado y que han llevado a Varsovia al atamán para cocerlo dentro de un buey de bronce, montan en cólera.

Tras un pogromo el ejército pone rumbo a Dubno, incendiando y ensartando a todo el que se cruza en su camino. Sitian la aterrorizada ciudad, que no tarda en pasar hambre.

Ah, pero las mujeres… Andréi, que ha cruzado a escondidas los muros, cae enamorado de la hija de un vaivoda a quien ya conoció en Kiev y, por el favor de su mirada, se une al enemigo («Mi patria eres tú!»).

Los polacos intentan una salida, aprovechando que las fuerzas cosacas se dividen para perseguir a los tártaros. Gran batalla. A punto de la derrota, la llegada de refuerzos cambia las tornas en favor de los defensores.

Mientras tanto, padre e hijo se encuentran frente a frente. De aquí hasta el final, la sed de venganza de Tarás no tiene límite.

Un aspecto sobre el que me gustaría incidir es la notable diferencia entre el texto original y la historia cinematográfica. Por ejemplo, si Yul Brinner y Tony Curtis se disputan la pantalla, aquí Tony saldría poco (y no digamos su novia). La defección amorosa cobra menos importancia que la suerte de Ostap.

El casus belli tampoco se parece: de la puñalada polaco-lituana al iniciarse la película, pasamos a los rumores de maltrato religioso combinados con el ansia zaporoga de meterse con quien sea.

Y, por supuesto, Dubno no cae. Como he dicho, en el momento crítico arriban tropas que la salvan, y Tarás, herido, ha de recuperarse para continuar sus aventuras (que le quedan unas cuantas).

No importa. Hablamos de historias paralelas, pero me reafirmo en su calificación: una gran novela.


No hagas caso de tu madre, hijo mío. Es una mujer y no entiende de estas cosas. ¿Para qué necesitáis el cariño? Vuestro afecto ha de ir por entero al ancho campo y al buen caballo. ¿Veis este sable? Pues es como si fuese vuestra madre. Os han llenado el cerebro de tonterías. ¡La academia, los libros, las filosofías, en fin, todo...! ¡Yo me burlo y me río de todas esas cosas!

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jueves, 8 de enero de 2026

Barra siniestra

Portada del libro Barra siniestra, de Vladimir Nabokov

Título y autor/a:Barra siniestra, de Vladimir Nabokov.
Clave de lectura:El Sapo ha llegado al poder, bienvenidos al infierno.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:No consigo apreciar su enfoque simbolista.
Música:Concierto para piano nº 1 (II.Lento), de Dimitri Shostakovich ♪♪♪

A priori, Barra siniestra es el tipo de historia que me interesa: una ideología toma el poder con aspavientos de renovación social y construye el infierno sobre la Tierra. Su líder se inspira en aquel señor a quien dedicaron odas, llamado Stalin.

Cuenta además con el nivel y las experiencias propias de Vladimir Nabokov para escribirla. No obstante, el enfoque tan onírico, freudiano, absolutamente simbolista, dispersa mi atención en capítulos enteros.

El profesor Krug, respetado filósofo, sale del hospital donde su esposa acaba de morir. Pretende cruzar un puente para reunirse con su hijo, aunque primero deba convencer a los retenes que lo custodian.

Paduk, el Sapo, antiguo compañero de colegio y ahora al frente de los ekwilistas, ocupa el gobierno y cualquiera puede ser detenido.

Otros intelectuales intentan razonar, organizarse, poner a la firma manifiestos... La cultura descansa sobre ellos y no comprenden nada.

Porque nada se explica según las normas a que están acostumbrados. No solo las figuras del antiguo régimen han de desaparecer, sino partidarios del nuevo por miedo, prudencia o sincera convicción.

Paduk desea que el profesor lo ayude, asumiendo el puesto de rector y pronunciando el discurso de apertura académica. ¿Y el niño? ¿Qué será del niño en caso de negarse?

Lo más destacado de esta novela consiste en su entorno de amenaza psicológica, tan conseguido que el final hiela la sangre. A cambio, las abstracciones del protagonista desenfocan el conjunto. Como digo, hasta el extremo de no apreciar lo que aportan varios capítulos.

Una pequeña contrariedad.


Pero, fuese sopor o desmayo, lo cierto es que perdió la conciencia antes de poder enfrentarse debidamente con su dolor. Lo único que sentía era un lento hundimiento, una concentración de oscuridad y de ternura, un brote gradual de dulce calor.

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jueves, 18 de diciembre de 2025

Las bellas imágenes

Portada del libro Las bellas imágenes, de Simone de Beauvoir

Título y autor/a:Las bellas imágenes, de Simone de Beauvoir.
Clave de lectura:El interior de una familia «bien» francesa.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Beauvoir me convence de nuevo.
Música:La Valse, de Maurice Ravel ♪♪♪

Las bellas imágenes retrata el interior de una familia de la buena sociedad francesa. Dominique lo controla todo como una reina hasta que la revolución amenaza su trono: Gilbert planea sustituirla por una pareja más joven e igual de ambiciosa.

La piel, el cuello, los ojos... Ya no tiene veinte años. Aun así, ha de retenerlo a cualquier precio, sería imperdonable perder estatus. ¿Volver a Chanel en vez de Balenciaga? ¿Volver con su ex marido, el padre de Laurence?

Laurence practica un juego propio. El matrimonio con Jean-Charles resulta satisfactorio gracias al mutuo entendimiento de sus objetivos y a que, para soslayar frialdades, guarda la ardiente carta de Lucien.

Este protesta de su papel. ¿Por qué Laurence no lo elige para los días igual que para las noches? ¡No seguirá con ella a escondidas! Aunque, por otra parte...

Jean-Charles piensa en maravillas: ¡cohetes, equipos de alta fidelidad, mundovisión! Los adelantos técnicos anticipan el paraíso, al menos a aquellos que él conoce y con quienes se relaciona. Le van a contratar en un estudio de arquitectura donde el dinero corre a raudales.

Catherine, la hija mayor, consigue buenas notas y muestra un excelente comportamiento. Pero de repente pregunta por absurdos como el hambre o las guerras. O «por qué existimos». Debe de influirla su nueva amiga en el colegio, habrá que buscar la manera de separarlas.

La vida, más que teatro, consiste apenas en el decorado. No importa «tener texto», sino ser iluminados por los focos. Crear una escena de triunfo a los ojos de los espectadores.

Clase social, renta, cultura, automóviles, amantes... Y todo se basa en la nada.

Simone de Beauvoir me convence de nuevo. Abusando del oxímoron, ¡pobres ricos!


También dicen, Gisèle Dufrène lo piensa, que mamá le echó el guante a Gilbert por interés: esta casa, sus viajes, sin él no habría podido permitírselos. Entendido. Pero es otra cosa lo que él le ha dado; sea como fuere, ella estaba desamparada desde que dejó a papá (papá erraba por la casa, parecía un alma en pena; y con qué dureza ella se fue tan pronto como se casó Marthe); gracias a Gilbert se ha convertido en esa mujer tan segura de sí misma.

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jueves, 20 de noviembre de 2025

La biblioteca de la medianoche

Portada del libro La biblioteca de la medianoche, de Matt Haig

Título y autor/a:La biblioteca de la medianoche, de Matt Haig.
Clave de lectura:A punto de morir, Nora experimenta vidas alternativas.
Valoración:✮✮✩✩✩
Comentario personal:Una novela blandita.
Música:Bridge Over Troubled Water, de Simon & Garfunkel ♪♪♪

¿Y si pudiésemos volver al punto en que tomamos una decisión cuyos resultados no nos satisfacen y optar por otra alternativa? ¿Cómo afectarían los cambios del pasado a nuestro presente?

La biblioteca de la medianoche plantea este argumento basico. Por desgracia, Matt Haig se queda tan corto al desarrollarlo como largo en tópicos buenrollistas.

Los tiempos de la natación pasaron para Nora Seed, al igual que los de compositora del grupo Los Laberintos. ¿Avistar ballenas, dedicarse al estudio de los glaciares? Fantasías de juventud. Trabaja en una tienda de música insignificante.

Podría haber viajado a Australia con Izzy y no quedarse en Bedford tras la muerte de su padre. Podría haber amado a Dan, el novio que soñaba con abrir un pub, o aceptar la invitación a un café de Nash, aquel chico que le compraba partituras, y no afrontar la soledad afectiva.

Pero atropellan en apariencia a su gato Voltaire, signo de que no ha sabido cuidarlo. Y la despiden de la tienda debido a su actitud. Toma pastillas para acabar con los fracasos.

Aunque, mientras cierra los ojos, asoma un extraño escenario: una biblioteca al cuidado de alguien que le recuerda a la señora Elm, con quien jugaba al ajedrez en el instituto.

Ella le da la oportunidad de trasladar su conciencia actual, ni viva ni muerta, a realidades que son «las suyas» aunque diferentes. Multiversos donde se casa con Dan, acompaña a Izzy, hace frente a un oso polar en Svalbard, obtiene el oro olímpico, miles de seguidores acuden a sus conciertos...

¿Definirá los resultados como éxitos? ¿O como otro tipo de errores? ¿Influyen, por otra parte, sus elecciones sobre aquellos que la rodean? Padres, hermanos, amigos... Incluso Voltaire.

¿Será por fin feliz junto a Nash y su hija? ¿Podrá conservarlos sin necesidad de retornar a la biblioteca? Ha de desaparecer con el último latido.

Veamos: reconozco la intención amable del autor. Entiendo el mensaje de querernos a nosotros mismos ante bofetadas existenciales y continuar intentándolo. De acuerdo.

¿Cuál es el problema? Que Haig desaprovecha la premisa en términos narrativos. Los sucesivos episodios —Nora casada, Nora glacióloga, Nora cuidadora de animales, rockera, escritora, etc.— se quedan en lo superficial. Variaciones sin sustancia aparte de la moralina.

Incluso abandona una línea prometedora tras pergeñar que hay más «saltadores» entre multiversos, además de la protagonista. ¿Qué ocurre con Hugo? Ahí lo deja.

En definitiva, una novela con mensaje está bien, pero con historia menos blandita habría estado mejor.


La vida de un ser humano, según el filósofo escocés David Hume, no es más importante para el universo que la de una ostra.
Pero si para David Hume la vida era lo suficientemente importante como para dejar por escrito esa reflexión, entonces lo era también para proponerse hacer algo bueno. Ayudar a proteger la vida, en todas sus formas.

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jueves, 6 de noviembre de 2025

Temporada en el infierno

Portada del libro Temporada en el infierno, de Jack Higgins

Título y autor/a:Temporada en el infierno, de Jack Higgins.
Clave de lectura:Esther y Sean van tras la pista de un grupo criminal.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:La excesiva velocidad perjudica al relato.
Música:Ha llegado el águila, de Lalo Schifrin ♪♪♪

En comparación con Ha llegado el águila, seguramente el título más famoso de Jack Higgins, Temporada en el infierno baja un peldaño la calidad.

Uno por lo menos, o dos o tres en ciertos detalles. El motivo principal es el ritmo.

¿Quieres escribir una novela de acción? Perfecto. ¿Trepidante? Muy bien. ¿En la que el lector esté deseando pasar de página a ver cómo se salvan los protagonistas? No te cortes.

Pero tampoco confundas acción con atropello. Baja una marcha de vez en cuando para preparar los acontecimientos antes de que el Browning o la Walther PPK vacíen sus cargadores. Desarrolla, cuida los detalles, la verosimilitud...

Y Higgins pasa aquí por encima de todo.

El accidente de un coche fúnebre destapa una trama de narcotráfico. Debido a las prisas, el conductor olvida en el interior del cuerpo que transporta un paquete de heroína.

La víctima había muerto ahogada en Francia, pero contiene trazas de cierta sustancia que anula la voluntad: burundanga. ¿Quizá le asesinaron para aprovechar la repatriación de los restos al Reino Unido?

Esther, su influyente madrastra, quiere investigar y pide ayuda al coronel del Grupo 4 Villiers. Los criminales, liderados por el oculto señor Smith, desean lo contrario.

El coronel pone en contacto a Esther y Sean, que ha abandonado el cuerpo de operaciones especiales debido a una lesión de rodilla pero conserva intactas otras habilidades para el «trabajo de campo».

La mafia neoyorquina, la mafia siciliana, los bajos fondos londinenses, el submundo a orillas del Sena, el IRA, el terrorismo paramilitar del Ulster… ¿Cómo se relacionan entre sí?

Yago, mano derecha de Smith, ata los cabos sueltos. Lo escucha todo, lo sabe todo. Aunque le han ordenado no atentar de momento contra la pareja, incluso protegerlos in extremis: ¿por qué?

¿Afectará su creciente fascinación por Esther a su eficacia como ejecutor llegado el caso?

Lástima de ritmo tan alocado.


Salió de la casa sin hacer ruido, abrió el maletero del Mini Cooper y la caja de las herramientas. Allí también había un Browning, que se guardó dentro de la chaqueta. Luego se sentó al volante y se internó por las calles silenciosas.

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miércoles, 29 de octubre de 2025

Guerra y guerra

Portada del libro Guerra y guerra, de László Krasznahorkai

Título y autor/a:Guerra y guerra, de László Krasznahorkai.
Clave de lectura:¿Existe algún lugar a salvo de la guerra?
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Un texto para vagar en tierra de nadie.
Música:I due Foscari (Ah sì, ch'io sento...), de Giuseppe Verdi ♪♪♪

Tras el Premio Nobel a László Krasznahorkai, acudo al rincón húngaro de mi biblioteca con ánimo de refrescar la memoria. ¿Qué títulos he leído? ¿Cuáles me faltan por leer?

Por desgracia, entre el primer grupo ninguno me despierta un recuerdo de fuegos artificiales. Para poner al día la balanza del segundo, selecciono Guerra y guerra.

Se trata de una obra compleja en estilo y contenido. Como peculiaridad ortográfica, el autor no utiliza puntos, solo comas, y cada sección consta de frases únicas. Incluso con varias páginas de longitud.

Esta ausencia de pausas discursivas conlleva riesgos: adentrarse en una telaraña verbal, poner a prueba la paciencia, comprender apenas el mensaje e incluso, en el peor de los casos, la palabra maldita. Abandono.

¿Pero funciona? Quiero decir: ¿son riesgos asumibles a cambio de recompensa?

Una pandilla navajera rodea a Korin en un puente sobre el ferrocarril. El temor le impulsa a hablar, hablar, hablar...

Archivero en una pequeña ciudad a doscientos veinte kilómetros de Budapest, ha encontrado, dentro de una caja con papeles de la familia Wlassich, cierto relato cuya importancia merece difundirse más allá de las fronteras. Ha de hacerlo público a toda costa.

Cuatro hombres, Kasser, Bengazza, Falke y Toot, naufragan en la costa de Creta. ¿Cuál es su origen? ¿Adónde se dirigía su nave? Poco después surgen señales de un cataclismo.

Los mismos aparecen en Colonia, relacionados con la construcción de la catedral. Un quinto personaje, el misterioso —¿mefistofélico?— Mastemann también se reencarna desde los tiempos minoicos.

Korin consigue un pasaje al centro del mundo, la ciudad de Nueva York. Allí podrá publicar el manuscrito en Internet y poner fin a su vida, según cuenta a quienes se va cruzando en la estación, el aeropuerto, el hotel, el apartamento del intérprete y su maltratada pareja...

Habla, habla, continúa hablando. ¿Alguien le escucha? ¿Hay alguien que no lo considere alienado?

Un carruaje se detiene en Padua con destino a Venecia. Las figuras que ya conocemos confían en que Francesco Foscari no sea elegido dogo en detrimento de la política de neutralidad de esta república.

A continuación esperan noticias, en una gigantesca hospedería cerca de Gibraltar, sobre el retorno de tres barcos. Y visitan un muro que protege la frontera romana. Quizá el periplo tenga un nexo: descubrir lugares a salvo de la guerra.

Algo imposible, a todas luces. Korin, completada su labor, se lanza a las calles en pos de una pistola. Los acontecimientos aún habrán de sorprendernos con el giro hacia el museo Hallen für die Neue Kunst de Schaffhausen.

¿Merece la pena perseverar?, me preguntaba antes sobre este libro. La extraña estructura y críptica trama empujan hacia atrás. Entonces, ¿la recompensa?...

No me atrevo a dar una respuesta de sí o no. Sufro un debate interno como el asno de Buridán, hasta tal punto consigue enredarme en su laberinto el galardonado por la Academia Sueca.

Un texto para vagar en tierra de nadie.


El amor al orden es la mitad de la existencia, de modo que el amor al orden es el amor a la simetría y el amor a la simetría es el recuerdo de la eternidad, dijo tras un largo silencio, y al ver que ella lo contemplaba asombrada, asintió con la cabeza para confirmar lo dicho, se levantó, examinó la estación que se alejaba, como si tratara de comprobar si sus perseguidores habían quedado atrás, después tornó a sentarse, se envolvió todavía más en su abrigo y añadió a modo de explicación: Una o dos horas, solo faltan una o dos horas.

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jueves, 25 de septiembre de 2025

El enano

Portada del libro El enano, de Pär Lagerkvist

Título y autor/a:El enano, de Pär Lagerkvist.
Clave de lectura:El rencor más grande nace del hombre más pequeño.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Una novela notable.
Música:Aria della battaglia, de Andrea Gabrieli ♪♪♪

Es un texto singular, notable incluso. Se aprecia la mano de un nobel.

En El enano, Pär Lagerkvist nos ofrece el diario en primera persona de alguien cuya pasión más exacerbada es la guerra. Alguien que mide sesenta y cinco centímetros.

El protagonista sirve al príncipe León en una corte de esplendores, donde figuras como el condotiero Boccarossa acuden a despachar.

También lo hace el enigmático maese Bernardo, un «gran maestro» con el encargo de pintar la última cena. Aunque revela igual ingenio para los artefactos mecánicos: cañones de sitio, vehículos blindados que abran camino a la infantería...

Si conociese tal sentimiento, el enano amaría a la princesa Teodora, que lo utiliza para enviar notas a su favorito don Ricardo. Como lo ignora, desea castigar esa vida de cortesana.

Angélica, a quien creen hija natural del príncipe, es otro objeto de desprecio. ¡Qué boba! ¡Qué indigna! Pero ha de conducirse con disimulo.

Por fin, las tropas se ponen en marcha. Ludovico Il Toro, que gobierna el territorio vecino, conocerá el sabor de su propia sangre.

¿Y si, pese al heroísmo en las batallas, los planes fracasan? ¿Y si los venecianos deniegan empréstitos para los mercenarios de Boccarossa? ¿Y si se concierta una vergonzosa paz? ¿Y si Ludovico acude con numeroso séquito junto a su heredero Giovanni?

¿Qué significan las miradas entre Giovanni y Angélica? ¿Qué encomendará el príncipe al enano durante la fiesta? ¿Con cuánto celo y regocijo cumplirá su tarea? ¿Cuáles serán las consecuencias para todos?

La historia de Lagerkvist cautiva. A pesar del ambiente renacentista, tanto los acontecimientos como los personajes dejan traslucir un simbolismo acorde con la época en que fue escrita: 1944.

Odio, odio ardiente que rige el mundo, fuerza bruta y traición. Incluso la sabiduría obedece a la violencia.

El rencor del enano alcanza a la humanidad entera.


¡Es una existencia maravillosa! ¡Qué liberación para el cuerpo y para el alma se logra tomando parte en una guerra! Uno se hace otro hombre. Nunca me he encontrado mejor. ¡Respiro tan bien! ¡Me muevo con tanta facilidad!

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lunes, 7 de julio de 2025

Galápagos

Portada del libro Galápagos, de Kurt Vonnegut

Título y autor/a:Galápagos, de Kurt Vonnegut.
Clave de lectura:¿Cuál es el origen de la humanidad?
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Vonnegut no deja de asombrarme.
Música:Galápagos, de Never Been There ♪♪♪

Con Matadero cinco quedé fascinado por la capacidad inventiva de Kurt Vonnegut. Y, no menos importante, por su manera de plasmar en palabras esa tormenta de ideas.

Porque a veces el tema surge en la cabeza del escritor, pero es de naturaleza tan libérrima, caprichosa incluso, que encerrar sus vaivenes en la isla de un libro requiere dotes de primera línea.

Una sensación muy similar me queda con este título: Galápagos.

¿Qué ocurrió hace un millón de años para que la humanidad evolucionara de la manera en que lo ha hecho? ¿Qué errores y qué aciertos de aquellos antepasados —o qué confluencia de casualidades— han movido los engranajes de la adaptación al medio?

La especie era muy diferente entonces. Como muestra, el tamaño de sus cerebros, tan grande como inútil. Un lastre. Además de su morfología, con esas extremidades inadecuadas, sus raras enfermedades genéticas, la manera de relacionarse tan poco natural...

Debo aclarar que «hace un millón de años», desde la perspectiva de la historia, es hoy. Y las vicisitudes para que hayamos sobrevivido en un peñón del Océano Pacífico, Santa Rosalía, con cuerpos perfectos para dedicarnos a la pesca submarina y la boca como única herramienta, se iniciaron con el anuncio de un «Crucero del siglo para el Conocimiento de la Naturaleza».

El Bahía de Darwin, lo último en buques de gran lujo, debía zarpar desde Guayaquil llevando a bordo a los pasajeros más famosos, para mostrarles las maravillas del archipiélago que revolucionó la ciencia tras la visita, otro siglo atrás, del naturalista que le daba nombre. Solo que nada se desarrolló tal como estaba previsto.

Y la confluencia de casualidades a que hacía mención supuso que exista un nuevo padre adánico, el incompetente capitán Adolf von Kleist, y varias madres: Hisako, Akiko, Selena, las últimas cinco hembras de la tribu de los kanka-bonos... Gracias a los desvelos inseminatorios de la señora Mary Hepburn.

Estos personajes y varios otros que nos abandonan antes que ellos (James, Zenji, Andrew, Siegfried...) no dejan indiferente al lector con más exigencias del mundo. ¡Ni Mandarax, el prototipo de cerebro electrónico portátil inventado por Zenji, que puede traducir entre cualquier idioma al instante (aunque no al kanka-bono) y que conoce citas sin fin para colorear cada situación!

Ni el narrador, por supuesto, no olvidemos al narrador: el espíritu de un obrero fallecido mientras construía el Bahía de Darwin en los astilleros de Malmö, tras escapar de la guerra de Vietnam. Su padre era escritor de ciencia ficción y trató de convencerlo para cruzar el túnel azul, pero prefirió quedarse para hacer de testigo.

¿Qué más puedo decir? Vonnegut no deja de asombrarme.


Para hacer justicia a la humanidad tal como era: cada vez más gente decía entonces que sus cerebros eran irresponsables, nada fidedignos, espantosamente peligrosos, por entero carentes de realismo; en suma, no servían para nada.

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lunes, 30 de junio de 2025

¡Vivir!

Portada del libro ¡Vivir!, de Yu Hua

Título y autor/a:¡Vivir!, de Yu Hua.
Clave de lectura:El periplo de Fugui en una China de gigantescos cambios.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Recomendable para adentrarse en la literatura de este país.
Música:El último emperador, de Ryūichi Sakamoto ♪♪♪

En ¡Vivir!, novela del chino Yu Hua, el conjunto de desgracias que se abate sobre Fugui y su familia desde los años de guerra civil hasta después de la Revolución Cultural es aceptado por el protagonista con nervio digno de encomio.

Heredero de tierras y recursos económicos, una desmedida afición al juego acaba dejándolo en la ruina. Aun así, mantiene el apoyo de su esposa, su dispuesta madre, sus esforzados hija e hijo, su nieto al correr de los años...

Y también se libra de ser ejecutado como explotador del pueblo cuando el ejército de liberación le da un puntapié a los japoneses y a los del kuomintang.

Trabajo de sol a sol sin recompensa. Pobreza. Hambruna extrema. Muerte. Cada atisbo de felicidad se corta de raíz cuando parece que va a triunfar, pero Fugui continúa caminando.

Lo que más me interesa es la descripción de la vida cotidiana durante los primeros años de la República Popular, aquel «gran salto adelante» cuyos vaivenes ideológicos y organizativos sacuden a los campesinos como una montaña rusa.

Y el terror de la citada Revolución Cultural, cuando guardias rojos imberbes, fanáticos desde la cuna, recorren los pueblos buscando traidores vendidos al capitalismo. Incluso a los que antes se conocía como héroes.

En conjunto, un texto recomendable para adentrarse en la literatura de este inmenso país.


En el pueblo empezaron a dar puntos de trabajo a los labradores. Yo fui considerado un trabajador de fuerza y me dieron diez puntos. Si Jiazhen no hubiera estado enferma, le habrían dado ocho; pero tal como estaba solo podía con tareas fáciles, así que no le dieron más que cuatro.

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