miércoles, 28 de marzo de 2018

Esa peli

Ah, mala vida…

Me pasó lo de siempre.

Que eran las tantas de la noche, estaba dando cabezadas de sueño, y se me ocurrió encender la tele para un último zapeo rápido.

Y justo empezaba esa peli.

Justo esa.

¿Que hay que madrugar? Bueno, ¿y qué?

Así vaya arrastrándome por el mundo dentro de un rato, yo del sofá no me muevo.

Porque yo también soy Espartaco.


sábado, 24 de marzo de 2018

De finde

Y ahora que ya pasó el lunes, y luego el viernes, y ha llegado el finde, quisiera dirigirme…

A los que se relajan de sus sagradas obligaciones laborales.

A esos al servicio de Dionisos.

A quienes han ligado de nuevas.

O que les dura el ligue antiguo.

A todos aquellos, en fin, que piensan en el finde no para dedicarse a cosas pías, no.

Sino para refocilarse.

A vosotros, escuchadme, a todos os lanzo una admonición.

Recordad estas pinturas que me encontré una vez en Klungkung: lo dejan muy clarito.

Van a visitaros de repente unos bicharracos del inframundo, feos de narices, y os van a dejar aco… aco… acobardados.

Van a deciros que corra el aire.

Y que si no les hacéis caso, os meten candela.

Así que avisados estáis.

Panda de pecadores.



lunes, 19 de marzo de 2018

De lunes

No, creo que no ha sonado el despertador. ¿O sí?

Parece de noche, así que es difícil llegar a una conclusión.

Un minuto… Dos… Cinco… Cinco minutos más, por piedad.

Pero el lunes asume el mando, me arrebata el edredón calentito y vocifera que me arrastre hasta la ducha.

Y allí...

El vistazo en el espejo me hace estremecer.

¡¿Esta cara es la mía?! ¿La mejor posible? ¿La del lunes?

Ay…

Ay…

Pues entonces no quiero ni pensar en cómo podrá ser la del viernes.



jueves, 15 de marzo de 2018

¡Sobrecarga!

Pienso meterle una demanda.

Por lo civil, por lo cibernético y por lo eclesial.

Del achatarramiento al exorcismo, voy a pedir de todo.

¿Pues no entro en el ascensor después de comer y va y me dice: «Cerrando puertas»?

Y luego: «Bajando».

Y de repente: «¡Sobrecarga, abandonen la cabina! ¡Sobrecarga, abandonen la cabina! ¡Sobrecarga, abandonen…!»

¡Sobrecarga! ¡Si voy yo solo! ¿Pero qué insinúa este montón de… de… tuercas?

Daños morales, hombre, que ya se nos están subiendo las máquinas a las barbas.



lunes, 12 de marzo de 2018

Nuestro mundo (X)

Este es hoy nuestro mundo.

Había un niño

y una tela de araña

que esperaba oculta.

Aguijón, veneno.

Antes podíamos gritar,

ahora ya no.

Este es hoy nuestro mundo.



jueves, 8 de marzo de 2018

Nuestro mundo (IX)

Yo también soy feminista.

¿Cómo no serlo?

¿Cómo no sentir ahogo cada vez que se anuncia un nuevo caso de abuso, de violencia o de asesinato machista?

Pocos criminales tan cobardes como aquellos que se creen dueños de otra persona, desgarrando todo el significado de la palabra amor.

¿Pero qué forma de tiranía es esa?

Y nos fijamos solo cuando es tarde, pasando a menudo por alto lo que está ahí, ahí mismo, no tan larvado.

No hace falta esperar a un día de marzo para ponerse en pie.

Porque en cualquier momento, en cualquier lugar del mundo, la vida de cualquier mujer no disfruta del mismo valor que la de cualquier hombre.

Como si la especie tuviera que pagar un tributo doliente a nuestra propia idiotez.



lunes, 5 de marzo de 2018

Pimiango (IX)

¡Que le corten la cabeza!

¡Chas!

Y dejaron sin ideas a san Emeterio.

¡Chas! ¡Chas!

Y lo mismo a san Celedonio, que pasaba por allí. Tenían un sentido del humor estos romanos...

Pero había en esas cabezas un no sé qué, caramba. Cuando llegó la morería, unos siglos más tarde, alguien pensó que debían salvarlas.

¿Qué mejor opción que meter las reliquias en una barca... de piedra? Hala, a navegar, a navegar.

Noto a un par de visitantes escépticos. ¿Por qué se iba a hundir una barca de piedra y no un acorazado de chorromil toneladas?

Dichoso Arquímedes…

El caso es que sin motor llegaron a la costa de Pimiango. Ahí vararon.

Et voilà. Día de fiesta grande. Ermita, ramo, pericote. San Emeterio gloriooooosooo, la la la la ra la la.

Nota: de acuerdo, parece que luego se los llevaron a Santander, Portus Sanctorum Emeterii et Celedonii. Pero adonde querían ir primero era a Pimiango. Y punto.



jueves, 1 de marzo de 2018

No abráis la puerta

A ver, niños...

¡No abráis la puerta de casa a desconocidos!

Porque puede ocurrir que se os metan con "la herramienta" hasta la cocina.

Literalmente, hasta la cocina.

Y "la herramienta" sea como un ariete.

Y haga unos ruidos bastante...

Clonc, clonc, clonc, clonc, ¡crash!

Y donde teníais una pared, con su enfoscado y sus azulejos, aparezcan unos agujeros bien gordos. ¿Eso que se ve al otro lado es el baño?

Quizá lleguéis a pensar que alargar la mano mientras os ducháis y encontrar la taza del desayuno sea un avance.

Pero no, no, vuelvo a insistir: ¡no abráis la puerta, echad la tranca, revestid peto y celada! ¡Que sea vuestro hogar el más firme castillo!

Al fin y al cabo...

Que no funcionen las tuberías de la calefacción es algo sobrevalorado.