jueves, 8 de marzo de 2018

Nuestro mundo (IX)

Yo también soy feminista.

¿Cómo no serlo?

¿Cómo no sentir ahogo cada vez que se anuncia un nuevo caso de abuso, de violencia o de asesinato machista?

Pocos criminales tan cobardes como aquellos que se creen dueños de otra persona, desgarrando todo el significado de la palabra amor.

¿Pero qué forma de tiranía es esa?

Y nos fijamos solo cuando es tarde, pasando a menudo por alto lo que está ahí, ahí mismo, no tan larvado.

No hace falta esperar a un día de marzo para ponerse en pie.

Porque en cualquier momento, en cualquier lugar del mundo, la vida de cualquier mujer no disfruta del mismo valor que la de cualquier hombre.

Como si la especie tuviera que pagar un tributo doliente a nuestra propia idiotez.



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