sábado, 18 de noviembre de 2017

Brevísima y elogiosa nota sobre… (VII)

Se trata de una novela muy conocida.

Un grupo de alumnos de bachillerato se alistan voluntarios en el ejército alemán, en el apogeo de la Primera Guerra Mundial.

Y en las trincheras comprobarán, a costa de su sangre, que padres, maestros y gobernantes, cuando les inculcaron los valores por los que debían regirse en la vida, habían olvidado el más importante de todos: la humanidad.

Una obra que sigue siendo necesaria, de fondo de biblioteca sí o sí. Nunca te cansas de volver a leerla.

Sin novedad en el frente, de Erich Maria Remarque.



Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

lunes, 13 de noviembre de 2017

En el metro (XII)

No me fijé en ellos, la verdad.

Solo más tarde recordé algunos detalles.

Que habían subido al metro una estación más tarde que yo.

Y que iban cogidos de la mano.

Lo siguiente ya sí vive en mi memoria.

Al salir del vagón, la vi a ella en el suelo.

Aferrada a las piernas de él. Abrazándolas.

Me incliné para ayudarla.

Pero su cara... Su expresión...

Sin gritos, sin lágrimas, sin ningún gesto de dolor.

En silencio.

Sin alma.

Y él:

No me montes una escena, ¿eh? ¡No me montes una escena!

La gente pasaba a su lado como el río que rodea una isla.

No ocurre nada...

Me uní a ese río, confuso, buscando la salida.

Desde la escalera, aún miré hacia atrás.

No me montes una escena, ¿eh?

No me montes una escena...



Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Nazionalistas

Leo que dos científicos han devuelto sus premios Princesa de Gerona, en protesta por "el posicionamiento del rey hacia Cataluña".

Leo sus argumentos: "ola de represión de las instituciones españolas"...

Mi primera reacción es visceral: nazionalistas...

Pero después, como a cualquiera que ansíe conocer el mundo en lugar de deformarlo a conveniencia de sus prejuicios, la noticia me lleva a reflexionar.

Lo intento, de verdad.

Intento comprenderlos.

¿No estaré cayendo en la trampa? ¿En la misma falta de respeto hacia ellos que ellos me demuestran a mí?

Porque a mí, el famoso discurso donde se ponían las cosas en su sitio me hizo sentir orgullo.

¿Qué engranajes son entonces los que mueven a personas con probada capacidad de discernimiento para actuar de esa manera?

¿Por qué defienden lo que defienden?

Lo sigo intentando.

¿Cómo puede ser lo blanco negro y lo negro blanco?

Preguntas, muchas preguntas.

Y todas las respuestas que consigo encontrar me atormentan.

Nazionalistas...



Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

viernes, 3 de noviembre de 2017

Pimiango (IV)

Hay quienes se acercan con brillo en los ojos.

Traen consigo esperanza.

Siguen las huellas del camino.

Más allá del bosque y del puente sobre el regato...

Encuentran las piedras del viejo monasterio.

Sienten las energías místicas. Les recorren por dentro.

Piden. Con todo su fervor, piden.

Escriben el deseo.

Y entonces...

Bueno, la mística será la mística. Hasta ahí, de acuerdo.

Pero es que algunos piden cosas muy difíciles, caramba.



Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

viernes, 27 de octubre de 2017

La viuda alegre

Yo creo que, si alguien lo lee, no sé, dentro de cuarenta o cincuenta años, se creerá que lo que pasa estos días en España no puede ser verdad. Que es una mala novela.

O una buena opereta.

Como la que empieza en una fiesta de la embajada de Pontevedro en París.

Donde Camille de Rosillon le echa los tejos a Valencienne, ya que al marido de esta, el barón Mirko Zeta, lo único que le importa es que la viuda Hanna Glawari no se vuelva a casar con un extranjero, para que el reino no pierda los cincuenta millones de francos de la herencia. Así que envía a su secretario Njegus a llamar al conde Danilo Danilowitsch, el amor de juventud de la potentada.

Pero Danilo, aunque la llama sigue ardiendo entre ellos, no quiere casarse con Hanna para que no parezca que persigue sólo su fortuna, y se pone a buscar candidatos alternativos. Por la fiesta pululan Raoul de Saint-Brioche, el vizconde Cascada...

Luego salen las bailarinas del Maxim: Lolo, Dodo, Joujou, Cloclo, Margot y Froufrou. Corre el champán (o el cava, lo mismo da), no queda muy claro si Hanna se va a liar con Danilo, con Camille, con el mismo barón Zeta, Pontevedro está a un paso de la quiebra...

¿"La república catalana"? Qué va. Esta es mucho mejor, de Léhar.

La viuda alegre.


Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

miércoles, 25 de octubre de 2017

A la escucha (V)

Mal que les pese a algunos últimamente, la vida sigue.

Así que, ¿por qué no relajarse un fin de semana en los conciertos de los Días nórdicos?

El de Kajsa Vala estuvo muy bien, por ejemplo. Y el de Castlewoods también. Relajantes de verdad.

Oye, si hasta creo que salgo yo de espaldas…



Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

miércoles, 18 de octubre de 2017

Manifiesto cívico (III)

Creen que van ganando.

O sea, hay que reconocerles que llevan la iniciativa. Tienen a sus agitadores de propaganda trabajando a tope, a sus secciones de asalto bien aleccionadas, a sus juventudes hitlerianas que no ven la hora de demostrar los resultados del condicionamiento...

Han decidido quién es digno de llamarse catalán y quién no.

Han conseguido que algunos hablen de un conflicto entre España y Cataluña, como si no fueran el mismo cuerpo.

Han sacado el fanatismo de las cuevas. No les importa la verdad, sino contar una historia retorcida, con opresores y oprimidos.

Y aunque nos deje los ojos como platos, hay gente en el mundo que se la traga.

Sobre todo, creen que el sistema es débil, que un poquito desde dentro, un poquito desde fuera, pueden derribarlo si lo golpean lo suficiente. Ya se apropiarán de las ruinas.

El sistema somos los millones de personas que convivimos bajo normas imperfectísimas, y aun así mejores que cualquier otra alternativa.

Pretenden imponer su tiranía, adornada de ropajes estelados, oculta tras la máscara del fervor. ¡Oh, independencia! ¡Oh, república!

Por eso vuelvo a decir: creen que van ganando.

Por eso pregunto: ¿van a ganar?



Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

viernes, 13 de octubre de 2017

Las pequeñas cosas

Llevo un reto pensando en las pequeñas cosas.

Pequeñísimos azares.

Necesitas algo y ese algo ocurre.

A alguien le viene bien tu ayuda y tú estás ahí para ofrecérsela.

Te quedas en casa o sales a la calle, haces una llamada, lees, ves, escuchas.

Se te ocurren ideas de repente, haces pequeños descubrimientos.

Casualidades.

Sonríes. Te sonríen.

O te enfadas pero no pierdes la cabeza.

¿Qué ocurrirá si…? El futuro se agolpa en tus sienes.

Y sin embargo…

Son los momentos a los que apenas prestas atención por la mañana los que han moldeado de verdad tu vida al llegar la noche.

Por eso, cuando abra otra vez los ojos…

Quiero sentir de nuevo esta dicha.

La de las pequeñas cosas.



Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

domingo, 8 de octubre de 2017

Hay veces

Creo que en la vida habré estado, no sé, ¿en tres o cuatro manifestaciones?

Alguna huelga, la de la guerra de Irak…

Y desde luego, nunca necesité banderas.

Pero hay veces en que dejar oír la voz es urgente y necesario.



Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

martes, 3 de octubre de 2017

Y al conjunto de los españoles, que viven con desasosiego y tristeza estos acontecimientos...

Después de cientos y cientos de años de historia, con tanto como se ha destruido y tanto como se ha construido...

Podemos aspirar a la Monarquía Constitucional o a la República Constitucional como forma de Estado.

Podemos aspirar a cambiarlo todo o a conservar lo ganado.

Podemos aspirar a que esas palabras con las que comienza la Carta Magna sean mucho más que un decorado, que se conviertan en algo verdadero.

La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama...

Podemos y debemos aspirar a ser mejores.

Pero de ninguna manera lo conseguiremos divididos, amputándonos la mano, cegándonos los ojos.

Por eso creo, lo siento con el corazón, que el discurso de hoy nos incluye a todos.

Hasta a quienes no quieran escucharlo.


Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...