martes, 22 de junio de 2021

22 de junio

Hay fechas en que, tras contemplar con nuestros propios ojos cómo la ética y la justicia quedan escupidas de la vida democrática, esos ojos no vuelven a mirar igual.

Donde hubo color, se desvanece.

Donde hubo ilusiones, deseos de saludar, de dar con sencillez los buenos días… No, imposible. Solo quedan ganas para el silencio.

Amargo, amargo silencio.




jueves, 10 de junio de 2021

Brevísima y elogiosa nota sobre… (LXXIV)

Qué difícil debe de ser la existencia de un visionario.

Mientras las medianías −sin ánimo de ofender− contemplamos apenas la siguiente casilla en nuestro tablero de ajedrez vital, trasladándonos a ella de forma predecible, como peones...

El visionario pone sus ojos más allá. Anticipa los movimientos, los entrelaza, advierte cómo las oportunidades de una idea sin importancia aparente se convierten en infinitas.

Sueña.

Y los demás nos sonreímos, sacudiendo la cabeza con incomprensión o burla.

Hasta que, mucho después, acaba llegando el día. Ese en el que declaramos: era un genio. Y le hacemos homenajes, leemos sus libros, rodamos películas…

Philip K. Dick. ¿Quién si no?

El mundo que Jones creó es una novela primeriza. Si la comparamos con títulos posteriores, se nota que las hechuras están aún lejos de lo maravilloso.

Pero tiene una imaginación tan desbordante que resulta difícil no admirarla.

En un planeta de posguerra, que gobierna el Fedgov sobre principios relativistas, un grupo de personas habita en un refugio construido especialmente para ellos: limo, géiseres, atmósfera saturada de amoníaco, temperatura ambiente entre 37 y 38 grados… Resulta que apenas sobrevivirían fuera de sus paredes, pese a que son "libres" de salir si así lo desean.

En el exterior han empezado a aterrizar unas criaturas con aspecto de ameba, los derivos. Dicen que son organismos alienígenas que vagan sin rumbo por el espacio. ¿Inofensivos?

Y, por supuesto, está Jones. Personaje salido literalmente de una feria, con la capacidad de conocer el futuro con un año de antelación. Que ha organizado su propia iglesia y cuyos adeptos se multiplican. Un dolor de muelas para las autoridades, encarnadas por el agente del servicio secreto Cussick.

Vehículos sin conductor. Videoteléfonos. Cantantes famosos ya fallecidos y sustituidos en los escenarios por réplicas robóticas exactas. Todo ello escrito en… 1954.

Elogiosa nota, claro.




sábado, 5 de junio de 2021

Día Mundial del Medio Ambiente

Fue un castigo del planeta. Nunca debí meterme tan rápido en el agua.

Y es que seguramente puse en peligro de extinción a dos o tres especies marinas, por lo del incremento de temperatura.

¿Tú eres español, verdad? Me encantan los chicos españoles.

Mandíbula abierta para un récord Guinness. Pulsaciones a ciento sesenta. Sensación de fiebre volcánica.

Más o menos Miss Mundo, con seria candidatura a Miss Universo y alguna que otra dimensión paralela.

¿Quedamos esta noche? ¿Sí? ¿Al final del paseo marítimo a las nueve?

Ya digo, nunca debí meterme tan rápido en el agua.

Porque justo estaba volviendo a la orilla cuando ¡chas! ¿Pero qué he pisado?

Trozos de una botella rota, y un hilo bermellón que prometía atraer a cualquier marrajo en millas a la redonda.

A la pata coja, acordándome del hijo de la gran hetaira que había tirado ahí los cristales, conseguí llegar al hotel.

Gasas, vendas y esparadrapo, mucho esparadrapo, mientras las agujas del reloj se movían ominosas hacia las nueve.

Hasta que, al llegar la hora…

¡Auh, auh, uf!

Que no.

Que no había manera de poner el pie en el suelo.

¿Consecuencia de que alguien pasara del medio ambiente? Plantón.

Plantón a Miss Ser Supremo de la creación.

Ay…

Ay…

Así que recordad, por vuestro propio bien, si no queréis que al planeta se le hinchen del todo los vapores y vaya también a por vosotros.

El papel en el contenedor azul, residuos orgánicos en el marrón, plásticos y envases en el amarillo, y sobre todo, SOBRE TODO, ¡el vidrio en el contenedor verde!