lunes, 28 de mayo de 2018

Tiburón

Donde hay más blancos es por la zona de Guadalupe. Y no comen personas. Pero solo cerca de la costa, porque si te caes del barco en mar abierto, vas listo. Como ahí no encuentra tantas presas, el blanco se lanza a todo lo que se mueve.

Luego están los martillos. En Maldivas se ven bastantes de los pequeños. Pequeños de tres metros. Los grandes andan por Panamá.

Y una vez me llevé a una inmersión romántica a mi marido. Queríamos ver la salida del sol bajo el agua, así que bajamos antes del amanecer. E iba tan feliz, cuando noté que me tocaban por detrás. Claro, pensé que era él.

Pero de repente me pareció que nadaba por debajo, y al momento por encima. Eso me extrañó, porque le había dicho que no hiciera movimientos bruscos. Así que me di la vuelta y resulta que eran tres tiburones siguiendo la luz de mi foco para cazar. ¿Mi marido? ¡Buah!, ese había subido a la superficie.

Bueno, aquí lo dejo. Termino de rebañar el yogur del postre y me levanto.

La chica que tiene a todos los de la mesa de al lado con la boca abierta (y los dientes largos) continúa sus historias de escualos. Yo la comprendo: la naturaleza, los océanos y tal. Qué bonito.

Pero comprendo mucho más al marido. ¡Vamoooos, tira para arriba a toda lecheeeee!

Me huele que él y yo vimos la misma película de pequeños.



lunes, 21 de mayo de 2018

¡Reeeeeeeeboooteeee!

Este que suscribe se apresta a impulsarse para taponar, jugársela de tres o meter los tiros libres. Lo que necesite el equipo en el último minuto.

Para eso necesitaré todos los muelles que la madre naturaleza e infinitas horas de gimnasio han proporcionado a mis piernas.

Y bueno...

Como ni una cosa ni la otra son como para tirar cohetes, me coloco en cuclillas sobre el sofá, a ver si me ayuda en el salto.

La pelota cruza el aire, da en el aro... ¡Ah! ¡Corta!

¡Reeeeeeeeboooteeee! ¡Canasta! ¡Euroliga!

Desde luego, este sí que es un deporte de realidad virtual. Menos mal que tengo el televisor a dos metros.



jueves, 17 de mayo de 2018

Brevísima y elogiosa nota sobre… (XVI)

¿Cómo?

¿Un libro que al terminar de leerlo por primera vez me dejara enfebrecido?

¿Y que siempre que vuelvo a abrirlo, ya casi desencuadernado, sienta una corriente que me recorre la médula de arriba abajo?

Ah, bien, es una pregunta fácil: Vicente Aleixandre y su Historia del corazón.


lunes, 14 de mayo de 2018

Manifiesto cívico (VI)

Mira que tenía como una docena de ideas para escribir algo hoy, y no me queda más remedio que optar por esta.

Porque otro portaestandarte asoma para amenazar con que nos vayamos preparando.

Vuelven los nazionalistas a hacer restallar su odio.

A clamar por su pequeño Reich estelado donde millones no tenemos cabida.

Y no.

No podía quedarme callado.

No quiero.

Habrá que seguir recordándoselo, con cada palabra, con cada grano de arena.

Nunca vencerán.



lunes, 7 de mayo de 2018

Reflexiones de mayo (II)

El papel de los sindicatos es importantísimo.

Mejor dicho: fue importantísimo.

Todos los que tenemos que ganarnos cada día las lentejas haríamos bien en recordarlo. Recordar cómo eran unas vidas sujetas a la peor cara del capitalismo talibán, cuando nuestros antecesores comenzaron a organizarse.

Haríamos bien en recordar que la dignidad y los derechos que ahora damos por naturales no se lograron así como así.

Y aunque, en lugar de avanzar, parece que el mundo esté involucionando, como mínimo se ha llegado muy lejos desde aquel punto de partida. Mérito en gran parte del asociacionismo laboral.

Entonces, ¿por qué cambio el tiempo del verbo al pasado?

Porque, en mi opinión, los sindicatos han perdido el norte.

Los extremistas se han quedado fosilizados en lo de la famélica legión. Con la experiencia que nos dan los últimos cien años de historia, la arcadia que proponen como alternativa tampoco resulta demasiado convincente.

Y los pragmáticos, los integrados en el sistema, ya no defienden al trabajador en general. Hemos quedado por detrás de otros intereses.

Intereses de grupos, de sectores, localistas. Chiringuitos y lobbies. Migajas de poder. Es lo que hay.

Y ya, cuando ves a algún dirigente esperando sacar provecho por manifiestarse junto a los nazionalistas, esos que echan espuma de rabia porque la democracia no se deja derribar tan fácilmente...

La puñalada que nos faltaba.

Qué pena, de verdad. Qué pena.



jueves, 3 de mayo de 2018

Reflexiones de mayo

Que salgan ahora unos etarras diciendo que no van a asesinar, secuestrar, torturar ni extorsionar más, porque ha pasado la época, es como si aparece en 1945 un grupo de sicarios de la Gestapo con esa misma historia.

Que, "debido a las circunstancias", declaran su disolución.

Ni mucho menos. Ambas heces de la humanidad fueron combatidas y derrotadas.

No existen más versiones, así hemos de contarlo.

Porque el sufrimiento que causaron no ha de pasar al olvido. Y el orgullo de que la justicia, como brazo de un cuerpo que es la ciudadanía, haya acabado con su crueldad, tampoco.

Recordemos. Con lágrimas, pero recordemos. Por tantos como cayeron, por tantas vidas segadas.

Por nuestra libertad.



martes, 1 de mayo de 2018

De finde (IV)

Como continuación a la entrada anterior…

Fue una noche larga y divertida.

Comenzó, según anticipaba, con alumnos de música disfrutando sobre el escenario.

Corazón Espinado, Knocking On Heaven’s Door, Living After Midnight, Smoke On The Water, Walking By Myself… Y más, y más.

Su entusiasmo no fue menor al que pusimos quienes los jaleamos al final de cada tema.

Porque a lo mejor aún no suenan perfectos, de acuerdo. Pero todo lo que puede mejorar, mejora.

Con talento, con tiempo, con pasión.

Y esfuerzo. Mucho esfuerzo.

¿Qué metas no se alcanzarán en la vida con todo eso?