Hasta los suecos se unen al grupo, ¿qué os parece? Quitan el polvo a los pianos, sacan guitarras, trompetas, saxos, una nikelarpa, afinan las gargantas frente al micro...
Y se ponen a cantar Vi håller ut, que significa lo mismo en Estocolmo que a tres mil kilómetros de distancia: resistiré.
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