miércoles, 17 de marzo de 2010

Hormiguero

Portada del libro Hormiguero, de Margit Kaffka

Título y autor/a:Hormiguero, de Margit Kaffka.
Clave de lectura:Sentimientos de mujeres aisladas del mundo.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Una hermosa novela.
Música:Carol of the Bells, de George Winston ♪♪♪

Hoy recomiendo una hermosa novela de Margit Kaffka: Hormiguero.

Publicada por vez primera en 1917, la acción transcurre en el interior de un convento de monjas.

Allí coinciden hermanas de todos los rincones del Imperio Austrohúngaro, con sus respectivas lenguas y costumbres, así como jóvenes novicias y alumnas de magisterio. Los únicos hombres con quienes tienen un trato habitual visten sotana.

Asistimos en este escenario a la enfermedad de la madre superiora, ya anciana, que ha de ser pronto sustituida en asamblea.

Subrepticiamente al principio, y de forma declarada según se acerca el momento de votar, van formándose tendencias que empujan a favor de modernizar las estrictas reglas de la comunidad o por mantenerse fieles a la costumbre.

Y la adscripción a uno u otro bando tiene mucho que ver con las admiraciones que despiertan las candidatas. Unas simpatías reflejadas en detalles sutiles: miradas, sonrisas, gestos, susurros...

En su pequeño mundo, detrás de los muros que les sirven de frontera, esas mujeres experimentan las mismas emociones que el resto de la humanidad.

Celos, ira, incertidumbre, deseo de agradar, amistad, alegría, confusión… Quizá, incluso, algún brillo en la pupila no permitido. Tan leve como el sol de invierno.

Porque los afectos pueden convertirse en el centro de nuestra vida, dándole así su verdadero significado. Pero también ahogarse inconfesos, en profundísimo silencio.

Lo que nunca resulta fácil es hacerlos desaparecer.


Una lleva encerrada aquí años y años, pues se mortifica como puede, y es que tenemos mucho corazón o fantasía, como tú dices. A una, sin querer, se le pegan esas estupideces. Pero tú llegaste el año pasado y me has quitado los pájaros de la cabeza.

martes, 2 de marzo de 2010

La bruja de abril

Portada del libro La bruja de abril, de Majgull Axelsson

Título y autor/a:La bruja de abril, de Majgull Axelsson.
Clave de lectura:¿Qué vida habría vivido Desirée de no haber sido abandonada?
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Relato complejo, intenso, absorbente.
Música:När en vild ros slår ut, de Eva Dahlgren ♪♪♪

Un breve comentario sobre La bruja de abril, de Majgull Axelsson.

Desirée, la protagonista y narradora, fue abandonada de pequeña debido a una lesión cerebral que ha ido empeorando con el tiempo. Ya sólo puede comunicarse soplando por un tubo conectado a un ordenador.

La única persona que se interesa por ella es el doctor Hubertsson, quien había conocido a su madre.

Esta, que nunca quiso saber nada de su hija, acogió sin embargo a otras tres niñas hasta que una enfermedad la postró a su vez en una cama de hospital y obligó a que fueran devueltas a sus familias biológicas o reubicadas en otras nuevas.

Gracias a la información que le suministra el doctor, Desirée se determina a averiguar cuál de aquellas niñas, ahora ya mujeres, está disfrutando de la que hubiera debido ser «su vida».

Ayuda a su propósito un don único: la capacidad de liberar su espíritu y abandonar ese cuerpo que no funciona, introduciéndose en otros, viéndolo todo a través de ojos ajenos.

Relato complejo, intenso, absorbente. Plenamente recomendable.


La bruja de abril es otra cosa. Ella sabe lo que es. Y cuando ha llegado a familiarizarse con sus facultades, sabe ver a través del tiempo que se cierne por el espacio, sabe esconderse en gotas de agua y en insectos tan livianos que llega incluso a tomar posesión de seres humanos. Pero no tiene vida propia. Su cuerpo es siempre tenue, incompleto, inmóvil.

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sábado, 20 de febrero de 2010

El buen alcalde

Portada del libro El buen alcalde, de Andrew Nicoll

Título y autor/a:El buen alcalde, de Andrew Nicoll.
Clave de lectura:Amor que sí, amor que no... La historia de Tibo y Agathe.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Una obra de tono agradable.
Música:Quiet City, de Aaron Copland ♪♪♪

El libro al que hacemos hoy los honores es El buen alcalde, de Andrew Nicoll.

En la pequeña ciudad de Dot, perdida en algún lugar de largos inviernos, hace años que Tibo Krovic es la primera autoridad municipal. Todos le conocen por su sobrenombre: el buen alcalde Krovic.

Bajo el reloj de la catedral que da perezosamente las horas, la vida transcurre plácida para los dotianos.

Bueno, no tan plácida. Hektor, un artista bohemio y macarra, es asiduo visitante de los juzgados, donde le defiende el obeso abogado Yemko Guillaume. Y su primo Stopak pasa más tiempo en la taberna de Las Tres Coronas que en su trabajo como empapelador. De manera que la señora Stopak, Agathe, se siente dejada de lado por mucho que se compre lencería fina o cocine sugerentes platos.

¿Y el propio alcalde? También sufre un problemilla propio: está secreta y perdidamente enamorado de Agathe, su secretaria en el ayuntamiento.

Ah, no nos olvidemos de otro personaje importante: la anciana Mamma Cesare, dueña del café El Ángel Dorado y descendiente, según se ufana, de un largo linaje de hechiceras. Ni de una troupe de fantasmas circenses.

Tampoco de santa Walpurnia, la patrona de Dot, una virgen barbuda que narra la historia.

¿El punto fuerte de todo esto? Quizá, el intento de transmitir vibraciones positivas al lector. ¿Y el débil? El moroso ritmo en espiral elegido por Nicoll: es a mitad del relato cuando empiezan a pasar cosas.

Otro aspecto a discutir serían algunos cambios de rumbo coronados por un pasmoso desenlace, pero en fin... Dejémosla como una obra de tono agradable, con buenas intenciones, que se deja recorrer sin problemas.


No mucha gente encuentra un motivo para navegar rumbo norte hacia el Báltico, y menos aún hasta las aguas poco profundas del mar donde desemboca el río Ampersand. Además, son tan pocas las islas que puntúan la costa, algunas de las cuales aparecen solo cuando baja la marea e incluso las hay que se unen con sus vecinas con la veleidad de un Gobierno italiano, que los cartógrafos de estas latitudes habían abandonado hace tiempo cualquier intento de trazar un mapa del lugar.

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miércoles, 17 de febrero de 2010

Foto en Lepanto

Cervantes en Lepanto

Un miserable y vil felón, bellaco, rufián, fementido, carne de galera, se atreve —¡se atreve!— a decir que Dulcinea es un vulgar ser de carne y hueso, no la más maravillosa princesa jamás soñada, y que se llama Aldonza.

¡Y me lo suelta a mí, en mis propias barbas!

Malhaya esas palabras, que yo haré prontamente que se trague.

Más le vale correr presto, porque a mandoble limpio he de verle arrastrarse por el suelo, humillándose ante la más fermosa figura, la más alta dama de todas las ínsulas y reinos que en el mundo han sido.

Pondrá su lindo pie sobre su cabeza y le suplicará le conceda el gran honor de ser su siervo, voto a tal. Voy a buscar mi adarga, que no sé dónde la he dejado...


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domingo, 7 de febrero de 2010

Un frío amanecer

Un globo asciende al amanecer.

El valle quedó atrás, la nave se elevó en busca de los vientos. Era un frío amanecer.

Mis ojos abarcaron el mundo, mis manos querían tocarlo. La llama se confundió con mi propia respiración.

Desconocía el destino. Cada segundo podía ser un minuto, cada minuto una hora, cada hora un día, cada día un año...

Cada año una vida.

Pero todo viaje tiene un final.

Retorné a tierra. Y la vida continuó.


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lunes, 1 de febrero de 2010

Las estrellas, mi destino

Portada del libro Tigre, tigre, de Alfred Bester

Título y autor/a:Las estrellas, mi destino (Tigre, tigre), de Alfred Bester.
Clave de lectura:¿Cómo logró sobrevivir Gully Foyle en el espacio?
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Un clásico de la ciencia ficción.
Música:Apollo 13, de James Horner ♪♪♪

Las estrellas, mi destino (también editada con el título de Tigre, tigre), de Alfred Bester, es una fantasía interestelar con elementos detectivescos. Un clásico del género.

Nos encontramos en el siglo XXV y la historia humana ha cambiado desde que un tal Jaunte descubrió nuestra capacidad para teleportarnos con el poder de la mente. Es decir, jauntear.

Cierto que existen limitaciones, pues hasta el momento sólo es posible trasladarse a sitios que uno ya conozca y no más lejos de mil quinientos kilómetros. Pero quizá ese escollo acabe superándose para bien de la exploración del universo.

Y de las oportunidades mercantiles, por supuesto. El interés de las multinacionales por aumentar su cuota de mercado puede llevar hasta la guerra entre planetas.

Mientras tanto, debido a la amnesia, el mecánico de tercera Gully Foyle no logra aclararse. Las únicas imágenes del pasado corresponden a la nave en que viajaba, destruida, y a otra nave que le abandonó a su suerte.

De forma inverosímil pudo salvarse, aunque fuerzas poderosas le persiguen desde entonces y no entiende la razón.

Por ello ha de camuflar su identidad y, sobre todo, no dejar traslucir emociones que le hagan enrojecer o encolerizarse. Cuando la sangre acude a su rostro... algo pasa.

La recomendación de hoy.


Foyle conectó su cuerpo, aceleró hasta convertirse en una relampagueante mancha y abrió un agujero en la pared de cristal. Muy abajo en el espectro de sonido oyó apagados ruidos. Eran disparos. Rápidos proyectiles pasaron a su lado.

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miércoles, 20 de enero de 2010

Cenizas

Fuego y cenizas

Mana fuego de la tierra. Respiro fuego. Me quemo por dentro, lentamente.

Dicen que quien nada espera, nada puede perder.

Por eso anhelo deshacerme de la esperanza. Por eso sueño con no soñar.

Mientras tanto, avanzan imparables las cenizas.

No lo conseguiré.


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domingo, 17 de enero de 2010

Maldito karma

Portada de libro Maldito karma, de David Safier

Título y autor/a:Maldito karma, de David Safier.
Clave de lectura:De hormiga a ser humano en nada sencillos pasos.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Una historia francamente graciosa.
Música:Antz, de Harry Gregson-Williams y John Powell ♪♪♪

Hacer felices a los demás es fundamental para asegurarnos una satisfactoria reencarnación. Porque la ausencia de buen rollo, portarse de forma egoísta, podría tener como efecto que volviéramos a nacer con seis patas, dos antenas y un gran abdomen, por ejemplo.

Y la existencia en esas condiciones no es la más cómoda imaginable. Que se lo pregunten a Casanova. O a Kim Lange.

En Maldito karma, David Safier nos ofrece conocer mejor a ambos personajes. Kim es una presentadora de televisión casada con Alex, un hombre encantador. Sus éxitos profesionales, coronados con una nominación al premio más prestigioso del ramo, colman cualquier ideal que una chica crecida entre bloques de cemento prefabricados en Alemania del Este hubiera podido soñar.

Cierto que su relación de pareja se encuentra algo deteriorada, pues no se sube en la escala social sin hacer renuncias en lo personal. Cierto también que ha pisado unas cuantas cabezas en esa ascensión, y que despierta por lo tanto pocas simpatías entre sus colegas. Pero, ¿qué importa?

Va a llevar un vestido exclusivo de Versace en la entrega de galardones. Perfecto, todo perfecto.

Si no fuera porque el lavabo de una estación espacial fuera de órbita, al precipitarse sobre la Tierra, la pilla justo debajo. Y cuando abre de nuevo los ojos, es el colmo: se ha reencarnado en una hormiga, con la natural indignación hacia Buda y sus estúpidas reglas.

¿De qué manera volver desde el mundo de los himenópteros al de los humanos? Sólo llevando a cabo acciones meritorias, para las que va a necesitar la ayuda de otro insecto con más experiencia, ciento quince vidas ya, y motivos más que suficientes para quejarse de su actual cuerpo: el signore Giacomo Casanova.

Y no le conviene perder demasiado tiempo, pues su mejor amiga de juventud, Nina (a quien Casanova considera un ejemplar bípedo de arrebatadoras características físicas), se muestra muy interesada en seducir a su marido.

Una historia francamente graciosa.


Después de todos mis días estresantes como hormiga, aquello casi eran unas vacaciones. Bueno, yo hubiera preferido una semana de relax con masajistas musculosos en la exclusiva isla de Sylt (seguro que me habría complacido más que me lamieran ellos).

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lunes, 11 de enero de 2010

Capricho

Scooter al estilo británico

—Oye, Patrick, esta salsa está buenísima, ¿la has preparado tú?
—Eh... Gracias, pero creo que...
—¿Cuál es la receta?
—¿Del guacamole? Pues básicamente, aguacate y...
—Espera, espera. Chicas, venid y probad lo que ha traído Patrick a la fiesta.
—Si es que yo...
—Ya ves, a mis amigas también les gusta, creo que vamos a llevarnos bien. ¿Qué más sabes hacer, Patrick?
—Uh...
—Vaya, tú no hablas mucho, ¿verdad?
—Sí. No. A veces. No me llamo Patrick.
—Ay, qué gracioso, ja, ja, ja. Deja que te mire... Tienes cara de Patrick. Por lo tanto, eres Patrick. Yo soy Linda.

Y con el nombre de Patrick tuve que quedarme.


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martes, 5 de enero de 2010

Ya vienen, ya vienen…

Fresco de tres reyes.

Escribimos nuestra carta con ilusión infantil. ¿Qué pediremos?

Hay piratas y filibusteros, ávidos de botín. Hay mohicanos, los últimos de su estirpe. Hay robots de corazón casi humano y más de un humano sin corazón. Hay gigantes de un día y liliputienses al siguiente. ¡Tierra, tierra! ¡Paso al correo del zar!

Como el vilano... Dos gacelas respiran, palpitantes, y con los labios trémulos de deseo seguimos a la apasionada andaluza hacia la perdición.

Nos deslizamos por lianas. Cabalgamos por la Tierra Media. Nos hacemos invisibles. Descendemos al infierno, volamos a la Luna, cruzamos el espejo.

Desde un estante nos recuerdan que la vida es sueño, desde otro nos observa cierto hermano. Más allá nos llama un rumor de quimeras, un eco, un susurro de adiós.

Desafiamos a los guardias del cardenal, reímos, lloramos en silencio, conocemos a cronopios y famas, a los rudos habitantes de Cimmeria, nos inclinamos ante el Gran Khan. Asistimos a la gloria y a la ruina de Ávalon.

Volvemos a casa por mares de leyenda, con el nombre de la princesa de Troya escrito indeleble en la piel.

Hay que decidirse. Ya vienen los Reyes.


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