martes, 16 de junio de 2009

Canciones de Beuern

Les toca hoy el turno a unos monjes medievales que difundieron sabiduría por el mundo con generosidad: los goliardos. Llamamos Carmina Burana al conjunto conservado de sus enseñanzas.

Carmina (pronúnciese con entonación en la primera «a», no como el diminutivo de Carmen) es la palabra latina para cantos o canciones, y Burana viene de Beuern, la abadía alemana donde fueron hallados estos manuscritos siglos más tarde.

Los goliardos eran una orden de «traviesillos» hombres santos que recorrían los caminos predicando y cuya teología viene a resumirse así: Istud vinum, bonum vinum, vinum generosum, reddit vinum curialem, probum animosum.

Ahí, ahí, vinum, a darle al zumo de uva, para que luego se diga que el clero es aburrido. Pero no nos dejemos engañar por sus vapores, ya que también trataron otros aspectos de gran calado para la virtud: tenemos los carmina moralia et divina, los gulatorum et potatorum, los amatoria

En lo que hace a la música, como en otros casos de trovadores y trobairitz, las investigaciones han conseguido reconstruir las melodías originales. No obstante, la versión más popular sigue siendo una escrita ex profeso por el compositor Carl Orff. Su famosa cantata escénica toma algunos textos escogidos y nos narra lo siguiente:

Fortuna imperatrix mundi, el comienzo, se dedica a glosar las vicisitudes del azar. Arriba y abajo, arriba y abajo, unas veces con suerte y otras sin ella.

A continuación, Primo vere elogia la alegría que se siente al despertar la primavera, cuando la sangre nos bulle en las venas.

Luego viene In taberna: huelgan comentarios.

Cour d'amours dulcifica ligeramente el despiporre, lo hace más delicado, romántico, del tipo «oh, gentil doncella de mis entretelas, permitid que este indigno admirador bese el camino que pisáis, vuestros delicados pies, mua, mua, vuestros finos tobillos, mua, mua, las rodillas, mmmmmm, las rodillas…».

Y todo termina de nuevo con el tema de la fortuna que, como la rueda de la vida, se repite de forma circular. Arriba y abajo, arriba y abajo.

Nada más por hoy, queridos lectores. Si no hay amatoria a la vista, qué le vamos a hacer, por lo menos que no falten los gulatorum. Algo encontraréis, digo yo.


miércoles, 3 de junio de 2009

Matrimonio por interés

Portada del libro Matrimonio por interés, de Mijaíl Zóschenko

Título y autor/a:Matrimonio por interés, de Mijaíl Zóschenko.
Clave de lectura:Humor a escondidas en la Unión Soviética.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:La libertad interior es la primera libertad.
Música:Tahiti Trot, de Dimitri Shostakovich ♪♪♪

Mijaíl Zóschenko fue acusado de antipatriota y expulsado de la Unión de escritores en la Rusia stalinista. Un veto con consecuencias muy peligrosas.

Sin embargo, no por ello dejó de describir el mundo que le rodeaba con espíritu jocoso. Podemos disfrutar de ese sentido del humor en Matrimonio por interés y otros relatos (1923-1955).

Se trata de una colección de situaciones esperpénticas que, según los testimonios, estaban pensadas para compartir leídas en voz alta (y disminuir así la probabilidad de que le pillaran con literatura subversiva).

¿Los temas? Antipatrióticos todos ellos: la lotería, las visitas al dentista del seguro, el alquiler del piso, el funcionamiento de los baños públicos, las diferencias entre los cigarrillos rusos y los extranjeros…

Todos estos y unos cuantos palos más son tocados por nuestro autor. Porque la libertad interior es la primera libertad.


Sólo una cosa tengo clara y son las novias que sirven al Estado. Allí no hay engaño: sueldo, clase, categoría... Pero también con ellas te puedes equivocar.
Por ejemplo, a mí me gustó una. Nos echamos el ojo. Nos conocimos. Que si esto que si lo otro, ¿dónde está empleada?, le pregunto, ¿cuánto cobra? ¿Qué nivel es el suyo, qué sueldo?
—Estoy empleada en un almacén —me contesta—. Y mi nivel es tal y cual.
—Vaya —le digo—. Merci y perfecto. Usted —le digo— me gusta. Y su nivel me resulta simpático, tampoco el sueldo está mal. Presentémonos.

lunes, 25 de mayo de 2009

Ni de Eva ni de Adán

Portada del libro Ni de Eva ni de Adán, de Amélie Nothomb

Título y autor/a:Ni de Eva ni de Adán, de Amélie Nothomb.
Clave de lectura:Hay que entender a los japoneses.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Novela perfecta para pasar el rato.
Música:Nostalghia, de Toru Takemitsu ♪♪♪

Como ocurre con tantos otros países, también los nacidos en Japón han de arrastrar estereotipos sobre su forma de comportarse. Quizá el más extendido sea la «contención emocional».

En el libro Ni de Eva ni de Adán, Amélie Nothomb lo cree así de vez en cuando, mientras narra sus aventuras autobiográficas.

Tras ofrecerse como profesora de francés, nuestra protagonista conoce a Rinri, un nativo de reacciones hieráticas. Empiezan a salir juntos, a conocerse, él le presenta a su familia, suben al monte Fuji...

Pero sólo con el tiempo será capaz de penetrar más adentro en su alma, hasta desembocar en una relación amorosa.

A lo largo de la obra se aprenden curiosas costumbres niponas relacionadas con la imagen social, la familia o los amigos. Y surgen a menudo situaciones sazonadas de humor cuando esas costumbres topan con el desconocimiento o la confusión inicial.

Una novela amable, bien escrita y perfecta para pasar el rato. Sayonara.


Me acerqué a interrumpir su sueño y, con mucha dulzura, le dije que, en mi país, la tradición exige que el hombre se marche al llegar el alba. Llevábamos un poco de retraso sobre el horario previsto, ya que el sol había salido. Atribuiríamos ese fallo a la lejanía geográfica. Sin embargo, no abusaríamos de este argumento. Rinri preguntó si la costumbre belga autorizaba a volver a verse.

miércoles, 20 de mayo de 2009

La calle del Olvido

Portada del libro La calle del Olvido, de Juan Vilches

Título y autor/a:La calle del Olvido, de Juan Vilches.
Clave de lectura:Malos y buenos en la España de posguerra.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Quedaría bien como película.
Música:Leyendas de pasión, de James Horner ♪♪♪

La novela de la jornada es La calle del Olvido, de Juan Vilches.

Se trata de un dramón ambientado en la España de posguerra, donde no falta de nada y nada es exactamente lo que parece.

Un crimen cometido en Rusia. Malos con halitosis que van a ir derechitos al infierno.

Espías británicos, norteamericanos y alemanes envueltos en conspiraciones muy gordas. Consejos de ministros que discuten a qué bando favorecer.

Una expedición aliada cruzando el Atlántico, presta a desembarcar en las Canarias. Un juicio de cuyo veredicto podría depender todo el futuro.

Y, en la vorágine de los acontecimientos, un héroe con un montón de medallas y pasado traumático, y una bella joven romántica e insatisfecha.

Aunque no se ahorra ciertos tópicos y los personajes pecan de un punto de linealidad, no puedo negar que me ha entretenido. Incluso creo que quedaría bien como película.

¿Con música de James Horner, puestos a fantasear?


Desde hacía días el capitán tenía decidido volver de nuevo al frente. No encontraba otra salida. Si seguía en España continuarían sus encuentros con Natalia, y eso no estaba nada bien. No era justo que hiciera daño a Mercedes, aunque no la quisiera; ni a Muguruza, que no le había hecho nada.

domingo, 10 de mayo de 2009

Los ucranianos

Portada del libro Los ucranianos, de Rafael Aguirre

Título y autor/a:Los ucranianos, de Rafael Aguirre.
Clave de lectura:Política, negocios, traineras…
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Recomendado con simpatía.
Música:El caserío (Preludio al Acto II), de Jesús Guridi ♪♪♪

En Los ucranianos, de Rafael Aguirre, un empresario del sector de la construcción decide que ya es hora de hacerse un nombre público a través de su fortuna.

Para ello lanza una iniciativa rompedora en el proceloso mundo de... las regatas de traineras del Cantábrico.

Contratará a los mejores remeros, todos ellos olímpicos, y los entrenará para que compitan por San Sebastián (junto con tres vascos, por el tema de la imagen).

Esos ejemplares de hercúlea constitución física se encuentran en Ucrania, de manera que organiza su traslado a la ciudad donostiarra, acompañados de novias y bagajes, mientras él se mueve para que el proyecto se convierta en algo grande.

Y quizá, sólo quizá, preludie una nueva carrera de forma «desinteresada». ¿Presidente de la Real Sociedad? ¿Alcalde?...

Veremos en esta novela los tejemanejes de la política, de los negocios que se cierran en cotos de caza, de los arreglillos con sindicatos o ecologistas y, por supuesto, del deporte.

También veremos a uno de los componentes del equipo convertirse en estrella de un culebrón televisivo, a otros abrir un restaurante de su cocina típica o, dada su buena planta, disfrutar de un éxito palpable con las jóvenes (y no tan jóvenes) guipuzcoanas.

Recomendado con simpatía.


Arantza le escuchaba absorta, admirando la perfección académica de su francés y sus encantos físicos: el rubio dorado de su pelo, el perfil del rostro con el ligero respingo en la nariz tan común entre los eslavos y, sobre todo, su cuerpo, que llevaba enfundado en una camiseta de la Olimpiada de Pekín y permitía apreciar los músculos tensos de brazos y torso, todo ello magníficamente proporcionado en 1,89 metros de altura y 85 kilos de peso.

domingo, 3 de mayo de 2009

Cuentos del pueblo judío

Portada del libro Cuentos del pueblo judío, de Ben Zimet

Título y autor/a:Cuentos del pueblo judío, de Ben Zimet.
Clave de lectura:Bienvenidos a la villa de Khelm.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Algunas penas pueden sucumbir ante algunas risas.
Música:Yiddish Freylekhs, de Kroke ♪♪♪

Parece que los habitantes de la villa de Khelm, en Polonia, tenían fama de ser... mmmm, especiales. Con una comprensión absolutamente particular de las cosas del mundo.

En Cuentos del pueblo judío, de Ben Zimet, tendremos numerosas ocasiones de conocerlos más de cerca. A ellos y sus asombrosas historias.

Enraizados en siglos de narración oral y compilados a partir de tradiciones jasídicas, asquenazíes y sefarditas, la lección de estos cuentos, lo que nos transmiten con mirada humorística, es el convencimiento de que la verdadera sabiduría resulta bastante diferente de la que se presume con bombo y cimbal.

Y algunas penas pueden sucumbir ante algunas risas.

Breve recomendación de hoy.


Un día, Aza'a Schlemil fue convocado por la gran Asamblea de los Grandes Sabios de Khelm para informar de su reciente viaje a África.
—Hacía tanto calor —dijo Aza'a—, que la gente no podía soportar la ropa y andaba totalmente desnuda.
—Pero entonces —dijo uno de los mayores Sabios—, sin su ropa, ¿cómo se las arreglaban para distinguir a los hombres de las mujeres?

lunes, 27 de abril de 2009

Platón y un ornitorrinco entran en un bar...

Portada del libro Platón y un ornitorrinco entran en un bar..., de Thomas Cathcart y Daniel Klein

Título y autor/a:Platón y un ornitorrinco entran en un bar..., de Thomas Cathcart y Daniel Klein.
Clave de lectura:Acercamiento humorístico a la filosofía.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Una buena idea.
Música:Dilema de amor, de Les Luthiers ♪♪♪

Thomas Cathcart y Daniel Klein son los autores de Platón y un ornitorrinco entran en un bar..., que lleva por subtítulo La filosofía explicada con humor.

La filosofía es un campo que por desgracia mucha gente considera con actitud ambivalente, entre el respeto receloso y la displicencia.

Los guardianes de sus arcanos hablan en un lenguaje rarísimo, escriben de cosas rarísimas y se sitúan en el furgón de cola de las profesiones más prestigiosas: médico, arquitecto, ingeniero, futbolista...

Por eso, la idea de partida del libro es muy buena. Y también el resultado.

No es que los «chistes» sean de los que uno estalla en carcajadas incontenibles, pero quien sea capaz de hacerlo mejor para explicar los postulados de la metafísica, la lógica, la epistemología, la ética, la filosofía de la religión, el existencialismo, la filosofía del lenguaje, la filosofía social y política, la relatividad y la metafilosofía, que son los capítulos en los que se divide esta obra, que tire la primera piedra.

Así se ilustra, por ejemplo, el triunfo del empirismo en la epistemología occidental:


Tres mujeres están en los vestuarios de una pista de squash, cambiándose para jugar, cuando entra un hombre que sólo lleva una bolsa en la cabeza.
—Mi marido no es —dice la primera mujer después de mirarle el pito.
—No, no es tu marido —afirma la segunda.
—Ni siquiera es miembro de este club —asegura la tercera.

miércoles, 22 de abril de 2009

Libro de las invasiones de Irlanda

Portada del libro Libro de las invasiones de Irlanda (Lebor Gabála Érenn)

Título y autor/a:Libro de las invasiones de Irlanda.
Clave de lectura:Los irlandeses son gallegos… entre otros.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Así es como todo ocurrió.
Música:The Flight of the Earls, de Carlos Núñez y The Chieftains ♪♪♪

Según el Lebor Gabála Érenn o Libro de las invasiones de Irlanda, redactado por monjes anónimos del siglo XI, hubo en tiempos remotos un rey en Galicia descendiente de faraones. Su nombre era Breogán.

Y allá por Brigantia mandó construir una torre desde la que Ith, su hijo, pudo otear una línea sobre el horizonte: la verde costa de Erín.

Aunque me estoy adelantado un poco a los acontecimientos: esta parte ocurre ya avanzadas las páginas del manuscrito.

Antes de llegar a ella sabremos de la fundación del país por Cesair, una nieta de Noé a quien, lejos del arca en el momento del diluvio, le fue breve la aventura.

También se narra la arribada de Partholon desde Grecia —y la subsiguiente invención de la cerveza—, así como la primera contienda en su suelo contra una persistente raza de monstruos, los fomorianos.

Más tarde aparecen los nemedianos, procedentes de Escitia, los Fir Bolg y los Tuatha Dé Danánn. Unos dejan paso a otros.

Volviendo al episodio de Ith, el príncipe aparejó su nave para ir a echar un vistazo, pero los caudillos Mac Cuill, Mac Cécht y Mac Gréine se mostraron reticentes a la visita y lo alancearon.

Al tener noticia del suceso, los milesios, vástagos de Mil de España, sobrino del infortunado explorador, pusieron proa al ocaso con ánimo de venganza. Sesenta y cinco velas capitaneadas por el indómito Donn.

En vista de su combatividad, los tres Mac concertaron con los invasores una tregua: la flota se retiraría a una distancia de nueve olas mientras ellos movilizaban a todos sus guerreros para que la lucha fuese justa.

Ah, pero los hechiceros de los Tuatha Dé Danánn aprovecharon arteramente para conjurar una tempestad que impidiera el nuevo desembarco. Furia oceánica, rayos incendiarios, rugir del cielo…

Los milesios las pasaron canutas, continúa el relato. Sin embargo, para los asuntos mágicos contaban con su propio druida, un tal Aimirgin, que pronunció el contraconjuro y calmó a los irascibles elementos.

En consecuencia, pusieron otra vez pie en tierra y conquistaron la isla, que se repartieron equitativamente.

Y así es como todo ocurrió. Está negro sobre blanco, aunque se haya difuminado en la bruma atlántica de la historia. ¡Anda que no eran sabios ni nada estos monjes medievales!


Ellos circunvalaron Irlanda tres veces, hasta que al final tomaron tierra en el puerto de Inbher Scene; jueves era el día de la semana, la víspera de Samain, el día diecisiete de la Luna; Anno Mundi 3500.

miércoles, 15 de abril de 2009

Los hombres que no amaban a las mujeres

Portada del libro Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson

Título y autor/a:Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson.
Clave de lectura:Un gran éxito de la novela negra escandinava.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Recomendada ma non troppo.
Música:You Are Beautiful, de James Blunt ♪♪♪

Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson, no es una mala novela. Nótese el matiz: no defiendo que sea buena, sino que no es mala.

Dicho lo cual, tampoco alcanzo a entender la fiebre desatada a su alrededor.

El periodista Mikael Blomkvist es contratado por un famoso empresario para investigar la desaparición hace años de su sobrina, en circunstancias nunca aclaradas. A cambio, le ayudará a recuperar su prestigio profesional, hundido por otro oligarca.

Y su aliada va a ser cierta joven hacker de carácter difícil, tutelada por el Estado debido a su inadaptación social y con tendencia a llevar la idea de justicia a los mayores extremos: Lisbeth Salander.

Mientras tanto, alguien los observa en la sombra, dispuesto a todo para que fracasen. De hecho, ha habido más desapariciones de las que se creía en un principio.

Como puntos fuertes, la trama detectivesca se muestra razonablemente sólida y los personajes creíbles, tanto en sus aspectos psicológicos como en sus actos —la Salander, un hallazgo—.

El autor no deja títere con cabeza en la denuncia de aspectos poco publicitados de la en apariencia idílica Suecia, como la violencia machista o los tejemanejes empresariales.

Y es innegable que mantiene la atención… Al menos, desde la página ciento cincuenta, que es cuando suceden cosas.

En el debe, además del ritmo, los protagonistas suelen tener demasiada suerte, convirtiendo sospechas poco claras en útiles pistas para resolver el misterio. Y, sobre todo, el final no sé si está muy logrado, la verdad.

Por lo tanto, recomendada ma non troppo.


Si he de serte completamente sincero, la desaparición de Harriet fue la razón por la que, al cabo de unos años, abandoné el timón de la empresa. Perdí la ilusión. Sabía que había un asesino en mi entorno […].

viernes, 3 de abril de 2009

Relato soñado

Portada del libro Relato soñado, de Arthur Schnitzler

Título y autor/a:Relato soñado, de Arthur Schnitzler.
Clave de lectura:¿Qué caras de la pareja se esconden tras los antifaces?
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Estupendo libro.
Música:Suite de jazz nº 2 (Vals), de Dimitri Shostakovich ♪♪♪

Arthur Schnitzler sitúa los carnavales como fondo panorámico de su novela Relato soñado.

Fridolin y Albertine, feliz pareja vienesa, han estado en un baile de disfraces. Entre ostras, champán y desconocidos insinuándose tras el anonimato del antifaz, la vuelta a casa acaba en pasión arrebatadora.

Llegado el momento de las confidencias, se cuentan fantasías que cada uno ha tenido con terceros, como ese apuesto joven o la bañista con quienes se cruzaron brevemente durante unas vacaciones.

Tonterías, simples escarceos oníricos que deberían ser motivo para la sonrisa cómplice, pero que se convierten en una punzante sombra sobre su estabilidad marital.

A partir de entonces, con las fronteras entre la ensoñación y la vigilia completamente desdibujadas, Fridolin se arriesga de forma impensada en encuentros con diversas mujeres, que nunca pasan del estado de las palabras, las dudas y los deseos soterrados.

Hasta que un antiguo compañero de facultad le proporciona la contraseña para entrar en determinada casa donde le han contratado para tocar el piano con una venda sobre los ojos.

Allí se celebra una fiesta especial para unos cuantos elegidos, ocultos de nuevo bajo las máscaras.

En caso de ser descubierta su intrusión, tendría serias consecuencias. Pero se siente incapaz de escapar cuando aún está a tiempo, porque... allí la conoce a ella. A ella...

Bien, al principio puede parecer poco consistente que los sueños confesados por cada protagonista desencadenen esa extraña fiebre en Fridolin, pero acabamos creyéndolo y siguiendo sus andanzas con verdadera ansia, hasta un final que, evidentemente, no se trata de desvelar aquí.

Estupendo libro.


Fridolin estaba como borracho, no sólo de ella, de su cuerpo perfumado, de su boca al rojo, no sólo por la atmósfera de aquella sala, por los secretos voluptuosos que lo rodeaban…; estaba ebrio y sediento a la vez de todas las experiencias de aquella noche, ninguna de las cuales había terminado; de sí mismo, de su audacia, de la transformación que sentía en su interior.