| Los ucranianos, de Rafael Aguirre. | |
| Política, negocios, traineras... | |
| ✮✮✮✩✩ | |
| Novela simpática. | |
| El caserío (Preludio al Acto II), de Jesús Guridi ♪♪♪ |
En
Para ello lanza una iniciativa rompedora en el proceloso mundo de... las regatas de traineras del Cantábrico. Los mejores remeros ucranianos van a competir por San Sebastián (junto con tres vascos, por el tema de la imagen).
Mientras estos ejemplares de hercúlea constitución física se trasladan a la ciudad donostiarra, acompañados de novias y bagajes, él mueve hilos. Quizá sea el preludio de una carrera «desinteresada»: ¿presidente de la Real Sociedad, alcalde...?
Veremos a uno de los componentes del equipo convertirse en estrella de un culebrón televisivo, a otros abrir un restaurante de su cocina típica o, dada su buena planta, disfrutar de éxito con las jóvenes (y no tan jóvenes) guipuzcoanas.
Veremos también los tejemanejes de la política, de los negocios que se cierran en cotos de caza, de los arreglillos con sindicatos o ecologistas y, por supuesto, del deporte.
Novela simpática.
Arantza le escuchaba absorta, admirando la perfección académica de su francés y sus encantos físicos: el rubio dorado de su pelo, el perfil del rostro con el ligero respingo en la nariz tan común entre los eslavos y, sobre todo, su cuerpo, que llevaba enfundado en una camiseta de la Olimpiada de Pekín y permitía apreciar los músculos tensos de brazos y torso, todo ello magníficamente proporcionado en 1,89 metros de altura y 85 kilos de peso.
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1 comentario:
Me acabo de acordar de un chiste de regatas..........y estoy descojonciada viva, ajjajajajaj ( perdón)...
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