martes, 10 de octubre de 2023

Ser estoico no basta

Portada del libro Ser estoico no basta, de Charles Senard

Título y autor/a:Ser estoico no basta, de Charles Senard.
Clave de lectura:Epicuro reivindicado.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Demasiado latín.
Música:Espartaco (Variación de Aegina y Bacanal), de Aram Khatchaturian ♪♪♪

El estoicismo ha vuelto a salir a la palestra. Se escuchan recomendaciones aquí y allá en la línea de Epicteto o Marco Aurelio: cultivemos la serenidad, la calma interior, tomémonos las cosas «con filosofía» para que los reveses cotidianos no puedan con nuestro ánimo.

No debemos hundirnos cuando vienen mal dadas, aunque tampoco manifestarnos exultantes en los momentos de triunfo. Todo lo que nos ocurre tiene que ser así, dada la insignificancia del individuo en el gran plan del universo. Tranquilidad. Desapego. Respira…

Charles Senard quiere matizar este renacimiento del mundo antiguo. Según su tesis, Ser estoico no basta.

A cambio de los nudos del estoicismo puro y duro, él aboga por otra rama del tronco, a menudo incomprendida. Lo que nos recomienda es la sabiduría epicúrea para vivir el presente.

Adjetivo que nos hace imaginar, en términos socioculturales, un trasunto del bon vivant: ostras, champán, fiestas, entretenimiento sin fronteras. Alguien que busca los placeres de la vida, como reza el diccionario.

El autor argumenta que epicureísmo no significa hedonismo. Ni se trata de arrastrarse pasivo como un asceta ni de vivir deprisa y dejar un bonito cadáver.

De acuerdo, busquemos la felicidad en lo que haya a nuestro alcance, pero no nos metamos en bacanales, parece decir. Nada de dar rienda suelta a los instintos. Apetito sin excesos. Equilibrio.

La deriva entre el ponderado mensaje original y lo que hoy entendemos sería consecuencia de una campaña de descrédito emprendida por los padres del cristianismo —ahí anda san Agustín malmetiendo—, toda vez que, para ganar el favor del otro mundo, hay que purgarse primero en este.

Epicuro se habría convertido así en «persona non grata» de cara a la salvación. Incluso Dante lo ubica con sus seguidores en el sexto círculo del infierno, «más rojos que en la más candente forja».

Junto a los fragmentos conservados del fundador de esta escuela de pensamiento, Senard se apoya extensamente en Lucrecio, Filodemo, Virgilio u Horacio —acuñador del carpe diem— para convencernos de lo contrario. Pero ¡ay!, es en tal estrategia de comunicación donde reside mi problema de conciencia al calificar la lectura.

Es que su forma, por más que aprecie el fondo, se me hace pesada. Al tercer o cuarto poema en latín que ocupa toda la página, empiezo a aburrirme. El entusiasmo por Horacio y compañía, aun respetable, no se me pega. Quizá sea un poco estoico.

Y resulta que no son tres o cuatro esos poemas de muestra, sino una legión. Como mínimo, la mitad del contenido impreso consiste en odas, geórgicas y epístolas. Las opiniones de Senard se transforman en meros comentarios de texto.

En suma, lo de Epicuro suena estupendo. Muy interesante, de verdad. Pero intenta desarrollar la idea un poco mejor con tus palabras, sin hacernos una edición bajo cubierta de los clásicos grecolatinos, Charles. Eso ya es otro libro.


El ideal epicúreo consistente en vivir con sencillez (uiuere paruo, nos dice Horacio) en la «feliz sobriedad» tan cara al difunto Pierre Rabhi, resuena con las aspiraciones de nuestra sociedad, si bien lo hace mucho menos con sus prácticas. Nada más opuesto a este ideal que el anhelo de riquezas, gloria y poder, el principal de los deseos ni naturales ni necesarios que Epicuro condenaba.

miércoles, 4 de octubre de 2023

La mujer rota

Portada del libro La mujer rota, de Simone de Beauvoir

Título y autor/a:La mujer rota, de Simone de Beauvoir.
Clave de lectura:Egoísmo, soledad, fracaso vital.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Una intensa y emocionante obra.
Música:La vie en rose, de Edith Piaf ♪♪♪

En los relatos de La mujer rota, Simone de Beauvoir cede la palabra a espíritus quebrados tras darse cuenta de que aquello en lo que más creían, lo que consideraban un pilar sobre el que sostenerse para siempre, de repente ya no está ahí.

Quien nos habla desde La edad de la discreción lo ha dado todo por su militancia política y su obra literaria. Su pareja comparte sus ideas, es el compañero perfecto. Pero el hijo quiere ser un burgués, un traidor, disfrutar de un puesto en un ministerio y un matrimonio con una chica de «buena familia».

Intenta intimidarlo, chantajearlo emocionalmente, que vuelva al ambiente donde creció. Sin éxito. Surge entonces la angustia por envejecer. La decepción por los deseos incumplidos de existir a través de él.

Monólogo presenta a una mujer «limpia, pura, intransigente», que odia el mundo. Porque el mundo la odia. Porque ella lo odia. Porque… A sus ojos, el objetivo de sus vecinos, sus conocidos, de quienes caminan por la calle, es amargarla. El círculo de desprecio no tiene fin.

Se ha separado del marido a cambio de la pensión y el apartamento, aunque haya tenido que ceder la custodia del niño. ¡Ah, seguro que lo educan en contra de ella! ¡Si viviera su otra hija, esa ingrata que tampoco se dejaba manejar a pesar de que todo lo hacía por su bien! ¡Qué malvados al dejarla sola! Sola. Sola…

La mujer rota, tercera y más extensa historia que da nombre al conjunto, son las páginas de un diario. La voz interior que lo redacta hace planes una vez que las niñas se han independizado. Los proyectos que nunca pudo realizar por compromisos hacia los demás se abren luminosos en el futuro.

Aunque esa adolescente rebelde que le pide un cigarrillo, ansiosa de escapar de una institución pública de acogida, podría trastocarlos.

Y, sobre todo, la respuesta que obtiene de su marido a una sencilla pregunta: «Sí, Monique, hay una mujer en mi vida».

Otra mujer. A quien ella conoce: bonita, brillante, seductora. Con quien ha de compartirlo. ¿Por qué? ¿Cuándo aparecieron las grietas en la relación que no distinguió a tiempo? ¿Ha sido suya la culpa? Y ahora, ¿qué va a hacer?

Una intensa y emocionante obra para enseñarnos que hay quienes construyen de nuevo sobre las cenizas, obteniendo de ellas un mortero aún más fuerte. Pero también personas que «fracasan» y, ante la falta de certezas que las golpea, quedan inermes, perdidas en su propio yo.

Rotas.


El silencio de la cámara mortuoria y sus miradas sobre mí que me condenaban sin haberme escuchado y sin apelación. ¡Ah! Se pasan de la raya. Todos sus remordimientos los encajaron sobre mi espalda el chivo emisario ideal y por fin podían inventar un pretexto para su odio. Mi desgracia no los ha ablandado.

lunes, 25 de septiembre de 2023

Los negocios del señor Julio César

Portada del libro Los negocios del señor Julio César, de Bertolt Brecht

Título y autor/a:Los negocios del señor Julio César, de Bertolt Brecht.
Clave de lectura:Julio César antes de ser ¡Julio César!
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Hay rostros esculpidos en mármol y otros en barro.
Música:Giulio Cesare (Se in fiorito ameno prato), de G.F. Haendel ♪♪♪

Los atractivos que rodean a Los negocios del señor Julio César son varios. Aunque me gustaría destacar uno en especial: su actualidad.

Bertolt Brecht recrea las andanzas del personaje antes de que su nombre pasara a la historia. Cuando apenas era un vividor y político del montón, entrampado, sujeto a los tejemanejes cotidianos de la República más que urdidor de sus hilos.

Y lo hace con un estilo que lo sitúa en nuestros propios tiempos, entre los ecos de sociedad, las noticias y los índices bursátiles de la city.

Con escándalos, especulaciones, compromisos clientelares y extravagancias para privilegiar su cursus honorum a costa de otros ilustres candidatos a dirigir el destino de Roma: Pompeyo, Catón, Craso, Cicerón, Catilina…

Dos décadas después de los idus de marzo, un escritor deseoso de redactar la biografía del estadista visita al antiguo alguacil ejecutor de deudas y ahora banquero Mummio Spicer. Solicita consultar el diario de Rarus, secretario personal de César, que obra en su poder.

Y será en esas páginas, no destinadas al conocimiento público, donde mejor se imbuya de su personalidad real, así como de la cloaca en que poderosos y esclavos, senadores y libertos, patricios y plebeyos nadan con un único interés: medrar para mantener la cabeza a flote, evitando que las aguas los arrastren al Tártaro.

No, Cayo Julio no es héroe ni villano, sino un oportunista cuya apuesta consigue quedar la más alta.

Porque los héroes no existen, solo hombres y mujeres de rostro esculpido en mármol o hace mucho olvidados, pero todos inmersos en un vulgar mundo de miserias.


Es evidente que vamos rumbo a una catástrofe. No bien dejan de entrar las grandes sumas destinadas a fines políticos de cualquier especie —como ha sucedido ahora—, en la casa no hay un centavo. Todo está edificado sobre arena. Los 20.000 sestercios de anteayer ya han desaparecido.

jueves, 14 de septiembre de 2023

En busca del unicornio

Portada del libro En busca del unicornio, de Juan Eslava Galán

Título y autor/a:En busca del unicornio, de Juan Eslava Galán.
Clave de lectura:Expedición a través de África en busca de lo inencontrable.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:No me vienen más que elogios para calificar esta novela.
Música:Tres morillas (Romance anónimo) ♪♪♪

No me vienen más que elogios para calificar esta novela: el planteamiento, la plausibilidad histórica, los personajes, el ritmo, el uso del lenguaje… ¡Muy bien por parte de Juan Eslava Galán!

A mediados del siglo XV, reinando en Castilla Enrique IV, a quien las malas lenguas apodan «el Impotente», se encarga al joven Juan de Olid capitanear una expedición para hallar la cura al mal que dicen aflige al monarca. Tan mítica como infalible.

Ha de partir En busca del unicornio.

Todo un reto para el jovencísimo paladín que, al mando de cuarenta ballesteros, secretario, traductor, tres criadas y el sabio fray Jordi de Monserrate, cruza el mar hacia los dominios del sultán de Marruecos.

Ah, también le acompaña una figura fundamental para la felicidad de la empresa: doña Josefina. Doncella certificada.

Porque, como es sabido, solo una virgen puede acercarse a tan esquivo animal y, amansándolo, conseguir la captura de su cuerno. Aunque entre la dama y el caballero parece que se iluminan los ojos. Escapa algún suspiro de sus apretados labios.

Y también está Inesilla, al servicio de doña Josefina, a quien, en lugar de los suspiros y la languidez del amour courtois medieval, le bulle la sangre en sus encuentros con el protagonista.

Dejando atrás Marraquech, la comitiva se dirige a la inmensidad de las arenas, en compañía de caravanas que conocen sus senderos. Y más allá de Tombuctú…

Junglas, ríos, cataratas, montañas, sabanas, tribus pacíficas o belicosas. Lo inexplorado.

Ya no sirven mapas, apenas las noticias de una poderosa bestia al sur que podría ser la que persiguen.

¿Volverá alguno de ellos a pisar la corte de su señor, con o sin el ansiado trofeo en sus manos?

El desenlace, después de unas páginas llenas de peripecias y excelente factura. A disfrutar.


Y con esto pasamos adelante viendo muchas maravillas en serpientes y raras yerbas y flores grandes más que pecho de hombre y otras rarezas que nos ponían esperanza de que muy pronto habríamos de dar con unicornios.

domingo, 3 de septiembre de 2023

Los corredores del tiempo

Portada del libro Los corredores del tiempo, de Poul Anderson

Título y autor/a:Los corredores del tiempo, de Poul Anderson.
Clave de lectura:Viaje por el tiempo hasta el misterioso Neolítico.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:¡Aventuras, aventuras! ¡Más!
Música:Interstellar, de Hans Zimmer ♪♪♪

El protagonista de Los corredores del tiempo se introduce en un antiguo túmulo a mediados del siglo XX y vuelve a salir en el mismo lugar pero a la altura del Neolítico. Tomará parte en el conflicto más prolongado de la historia.

Poul Anderson inicia su novela con Malcolm Lockridge, veterano de los marines, recorriendo una carretera danesa en compañía de la «hermosa y enigmática» Storm Darroway. Le ha contratado para recuperar un tesoro o algo parecido.

A la vista de los dólmenes que motean el paisaje, ella le explica que en la Edad de Piedra se adoraba allí a una diosa.

Justo la denominación que Malcolm le daría a su jefa, fascinado por su melena negra, «cejas arqueadas sobre largos y oblicuos ojos verdes, marcados pómulos, nariz recta, con las ventanas ligeramente acampanadas, boca y mentón imperiosos, piel morena…».

Y más fascinado se queda cuando abre una puerta oculta al pie de uno de los dólmenes mediante un tubo de energía.

A partir de ahí, se verá inmerso en las luchas entre los Guardianes y los Batidores, dos bandos con filosofías opuestas de cómo conviene evolucionar a las sociedades humanas.

Storm lidera uno, basado en una especie de misticismo, y un tal Brann el otro, que representa la estricta racionalidad científica.

Reconozco que, en la tradición de los viajes temporales, los corredores a los que hace mención el título, túneles que permiten desplazarse entre siglos a bordo de vehículos antigravitatorios, no están demasiado explicados por el autor.

Conviene también hacer la vista gorda, o los oídos en este caso, a las «diaglosas», unos aparatos que sirven para hablar las lenguas de los grupos que se van encontrando por el camino: jutlandeses como la simpática y fiel Auri, invasores indoeuropeos con carros de guerra, marinos iberos que dirigen sus galeras a las tierras del norte…

Y no es menos cierto que hay ciertas paradojas en la acción que…

Hala, ya está, dudas fuera. ¡Aventuras, aventuras! ¡Más!


Abruptamente se elevó un montículo de tierra. Se elevó... directamente hacia arriba. Una compuerta de un diámetro de tres metros y un espesor de seis. Un tapón de césped y tierra que colgaba, sin ningún soporte, ante los ojos de Lockridge, que saltó con un grito.

jueves, 24 de agosto de 2023

Pimiango (XXI)

Librería de Pimiango

Acércate un momento a La Librería de Pimiango, ¿qué podría suceder? ¿Que te lleve el rocío flotando a la luna?

Quizá alguien afine una guitarra y se ponga a tocar, y otra persona con hermosa voz le acompañe, y acaso a una armónica le dé por unirse.

A lo mejor ha salido el nuevo número de Chicoria, el periódico del lugar, y te demoras otro rato con sus historias y versos.

Bajo el dintel de la puerta distingues al rey, la princesa y un bombero que entran. Vienen ensayando una obra que...

Sí, claro que son marionetas. Igual que todo el mundo. La bailarina creo que llega más tarde.

Suavemente oscilan los cuadros de la nueva exposición. Aquí, allá, aquí, allá, aquí...

Ah, que ahora hablan de cine. De acuerdo, cinco minutos más. Diez máximo, ¡otra ronda!

Y decídete si quieres subir rapidito a la primera planta, vete a saber lo que te encuentras.

Vale, vale, no me mires así. No piensas largarte hasta que cierren la cocina, ¿verdad?

Era de esperar. Ay...


martes, 11 de julio de 2023

Crónicas marcianas

Portada del libro Crónicas marcianas, de Ray Bradbury

Título y autor/a:Crónicas marcianas, de Ray Bradbury.
Clave de lectura:Llegada y asentamiento humano en el planeta rojo.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Reflexivo. Lúcido. Elegíaco. Imprescindible.
Música:Crónicas marcianas, de Stanley Myers ♪♪♪

Ciencia ficción, ciencia ficción…

En Crónicas marcianas, Ray Bradbury habla de cohetes, de exploraciones, de la inmensidad del espacio, de los valles, llanuras y montañas que recorren el deseado planeta rojo.

Civilizaciones milenarias, ciudades de piedra con torres de cristal, telepatía, barcos de las arenas…

El ser humano en búsqueda permanente de nuevos retos y fronteras. Marte, nuestro segundo paso hacia la inmortalidad.

Una épica que hace soñar hoy igual que en 1950, cuando se publicó por primera vez. Épica que, sin embargo, no es más que un recubrimiento metalizado bajo la luz de las estrellas.

Lo que de verdad hay debajo, lo que de verdad nos pone el autor frente a los ojos, son los fantasmas que nos han acompañado desde que aprendimos a usar el mismo fuego que impulsa esas naves colonizadoras: la soberbia, el egoísmo, la avaricia, la segregación, el desprecio a lo que es diferente y no comprendemos.

La creencia en nuestra superioridad innata, frente a la cual el universo debe doblegarse.

Deseamos que los habitantes originales de Tyrr, quienes moraban con sus pequeñas y grandes preocupaciones en su pequeño y gran mundo, hubieran prevalecido en lugar de hacerlo los recién llegados, con el gatillo fácil e iguales prejuicios que en la Tierra, donde la guerra nuclear y el exterminio penden de un cable cada vez más quebradizo.

Ciencia ficción… Sí, ciencia ficción reflexiva, lúcida, elegíaca.

Ciencia ficción imprescindible.


Los cohetes incendiaron las rocosas praderas, transformaron la piedra en lava, la pradera en carbón, el agua en vapor, la arena y la sílice en un vidrio verde que reflejaba y multiplicaba la invasión, como espejos hechos trizas. Los cohetes vinieron como langostas y se posaron como enjambres envueltos en rojizas flores de humo.

lunes, 19 de junio de 2023

La Italia del año mil

Portada del libro La Italia del año mil, de Indro Montanelli y Roberto Gervaso

Título y autor/a:La Italia del año mil, de Indro Montanelli y Roberto Gervaso.
Clave de lectura:Todo lo que siempre quisisteis saber sobre la Italia medieval.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Una crónica apasionante.
Música:La batalla de Legnano (Obertura), de Giuseppe Verdi ♪♪♪

Indro Montanelli tiene un don para exponer la historia de forma amenísima, sin sacrificar a cambio la verosimilitud. De nuevo lo demuestra mediante este título, en colaboración con Roberto Gervaso: La Italia del año mil.

Quizá las vicisitudes de la península transalpina entre la Alta y la Baja Edad Media no evoquen imágenes tan inmediatas como las de otros reinos europeos. Sin embargo, los terremotos de todo tipo sobre su suelo, políticos y religiosos, bélicos y culturales, no dejan un momento de respiro.

El Sacro Imperio Romano Germánico somete, si es necesario a golpe de cetro, el orbe conocido. Los partidarios de esta o aquella dinastía, güelfos y gibelinos, comienzan a organizarse con las tierras de la bota como premio mayor.

Las incipientes repúblicas comerciales, Florencia, Génova, Milán, Venecia, acumulan cartas para el gran juego.

Surgen figuras como Silvestre II, Urbano del mismo número, Inocencio III, cara a cara por el poder papal contra Federico Barbarroja, Enrique VI y su nieto, también Federico.

San Francisco de Asís, santo Domingo de Guzmán, la condesa Matilde de Canossa, cruzados, caballeros, trovadores, batallas dignas de una ópera como la de Legnano.

En lontananza los normandos, los magiares, bizantinos, sarracenos…

Apasionante. Si conseguís pillar un ejemplar acabaréis harto contentos.


La derrota de Legnano fue, en todo caso, un duro golpe para Federico. En veintitrés años, era aquella la primera vez que el Imperio quedaba vencido por los Municipios, y el emperador se veía obligado a buscar su propia salvación en la fuga. La vergüenza tenía que ser vengada.

miércoles, 3 de mayo de 2023

El matarife

Portada del libro El matarife, de Sándor Márai

Título y autor/a:El matarife, de Sándor Márai.
Clave de lectura:Para Otto Schwarz la sangre es la sangre, con guerra o sin ella.
Valoración:✮✮✮✩✩
Comentario personal:Sándor Márai presenta las primeras muestras de su talento.
Música:Wozzeck (Interludio), de Alban Berg ♪♪♪

De acuerdo, puede que no sea el Sándor Márai que conocemos y admiramos.

Su estilo no se asemeja aquí al de obras de madurez. Es más... directo. Busca un impacto de violencia primigenia.

¿Y no es ello necesario para conducirnos al intramundo de Otto Schwarz, el protagonista, El matarife, basado en el triunfo antagónico de la muerte?

De niño, el orden reina en Alemania. Todo tiene un propósito bajo la penetrante mirada del káiser, omnipresente en retratos a lo largo y ancho del imperio.

Tras contemplar accidentalmente el sacrificio de un buey, el filo del hacha cayendo sobre su cuello, las sierras y cuchillos que terminan el trabajo, la sangre que brota en chorros, los estertores que cesan...

Otto sabe a qué quiere dedicarse en lo sucesivo. No tiene dudas sobre el tipo de sensaciones que quiere volver a experimentar. En los mataderos que abastecen de carne a Berlín llevará a cabo sus sueños.

Como un ciudadano modelo, honrado, paciente, del que nadie presenta queja.

Hasta que llega la movilización. El avance hacia Serbia. El ataque a las trincheras enemigas. Una bayoneta en sus manos, también con un propósito...

Luego el Marne y la fama por el «tratamiento radical» de las aldeas condenadas. La Cruz de Hierro cuelga en su solapa y una voz aflautada le asegura que ha cumplido con su deber.

Retorna al antiguo piso tras varios años de ausencia. A una sociedad sin reglas, donde una joven precisa de un protector contra abusos y ataques, a quien recompensar con amor y dinero.

Una mujer a quien describir con todo detalle cómo son las cosas en el frente...

Sándor Márai presenta las primeras muestras de su talento.


Había vuelto a sus manos la destreza con que mataba al animal; ya agarraba la bayoneta correctamente, listo para clavarla y hundirla con un ímpetu que le resultaba familiar. Y el ímpetu lo llevaba hacia delante. La bruma se condensó, tomó forma y él clavó la bayoneta en esa masa.

miércoles, 19 de abril de 2023

Ética y moral

Portada del libro Ética y moral, de Leonardo Boff

Título y autor/a:Ética y moral, de Leonardo Boff.
Clave de lectura:El idealismo es el motor de la vida.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Se le puede discutir, pero tiene carisma.
Música:Ave Verum Corpus, de W.A. Mozart ♪♪♪

Leonardo Boff es un autor singular al tiempo que polémico. Representante de la denominada «Teología de la liberación», expone varias de sus ideas bajo el título Ética y moral. La búsqueda de los fundamentos.

En el primer opúsculo, Ética: la enfermedad y sus remedios, se pregunta si las comodidades materiales que disfrutamos tras diversas revoluciones históricas (la agrícola, la industrial, la de la información) merecen de verdad la pena a cambio de devastar la naturaleza.

En Genealogías de la ética lamenta la confusión de valores del mundo contemporáneo, que no sabe discernir con claridad qué es correcto y qué no. El vertiginoso desarrollo técnico no se ha visto imitado por el desarrollo de la conciencia.

Virtudes cardinales de una ética planetaria asoma como el texto más políticamente comprometido. Si el mercado tiene que ganar, entonces la sociedad —en un sentido no antropocéntrico, la Tierra-Gaia, el conjunto de la vida en el planeta— tiene que perder.

Guerra y paz, a continuación, denuncia el imperialismo que ha sustituido apenas en las formas al ansia de conquista en que se complace occidente (encarnado en los Estados Unidos). Ya no se trata de ocupar físicamente el territorio, sino de mantener el mismo dominio de siempre por otros medios.

Concluye, a pesar de ello, que existe esperanza. La hermosa Carta de la Tierra corona la lectura.

Porque «en medio de la magnífica diversidad de culturas y formas de vida, somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común».

¿Idealista? Sin duda. ¿Carismático? También. ¿Discutible? Por supuesto.

En todo caso, alguien a quien escuchar con respeto.


Si la razón reprime la pasión, triunfan la rigidez, la tiranía del orden y la ética utilitaria. Si la pasión prescinde de la razón, dominan el delirio de las pulsiones y la ética hedonista, del puro disfrute de las cosas. Mas, si se impone la justa medida, y la pasión se sirve de la razón para su autodesarrollo ordenado, entonces emergen las dos fuerzas que sustentan una ética prometedora: la ternura y el vigor.