| Mi concepción del mundo, de Erwin Schrödinger. | |
| Meditaciones existenciales de una mente insondable. | |
| ✮✮✮✮✩ | |
| Un inspirador conjunto. | |
| Densidad 21.5, de Edgar Varèse ♪♪♪ |
Podría bromear sobre este libro diciendo que me gusta y no me gusta simultáneamente. Es decir, hasta la última página no colapsa su función de onda y adopta uno de los posibles estados. Mientras tanto, tiene gato encerrado.
Intuiréis que hablo de Erwin Schrödinger, la mente que impulsó el concepto de la mecánica cuántica. Lo más curioso descansa en que
De hecho rompe fronteras, con espíritu tan inquieto como versátil. Junto a los antiguos vedas indios, Kant es el nombre que más a menudo se repite como fuente de inspiración.
¿Debe aislarse o no la ciencia como única herramienta para alcanzar respuestas? ¿Se puede ser escéptico hacia el propio altar del escepticismo?
El autor defiende un equilibrio más allá de postulados apriorísticos. Rechaza interpretaciones basadas en la superstición religiosa tanto como otras encerradas en los sentidos (recordemos que la observación modifica lo observado).
¿Le es factible entonces al ser humano, con sus limitaciones intelectuales, acercarse a la verdad? ¿Resulta lógico intentarlo? No seríamos nosotros mismos de abandonar.
Como adenda al volumen tenemos
Un inspirador conjunto.
Con frecuencia se plantea, por ejemplo, la pregunta: ¿es en realidad seguro que tú percibes el verde de este césped de la misma manera que yo? Esta pregunta no tiene respuesta, lo que puede hacerse es preguntarse si tiene sentido.
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