jueves, 12 de diciembre de 2024

Alétheia

Estación de metro de Sol en Madrid.

¿La verdad? ¿Qué es la verdad? Alétheia...

A lo mejor hay una verdad intrínseca distinta a la percibida. En física, ¿no afecta la observación de un fenómeno a sus resultados?

Si planteo una pregunta tan abstracta es debido a ese señor que acaba de colarse delante de mis barbas en el metro, la vigilante viene a llamarle la atención y él se arroja al suelo mientras pide auxilio porque «le están agrediendo».

Acuden buenas personas en su defensa y, tras disolverse el follón, aún persisten en el aire denuncias a la brutalidad del uniforme. «¡Qué vergüenza, esto hay que denunciarlo!», etc.

Un viaje suburbano gratis, una «segurata» en retirada por si las moscas y una verdad triunfante a los ojos de varios no testigos, convencidos de saber quién es la mala y quién el bueno.

Y este que suscribe mudo de pasmo, por expresarlo de forma autoindulgente. ¡Amigos, romanos, compatriotas, prestadme atención!

Respuestas a la duda bienvenidas. No es necesario, pero puntuará un trasfondo socrático, tomista o kantiano.

Tengo verdadera curiosidad.


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