martes, 2 de agosto de 2022

Historia de Roma

Portada del libro Historia de Roma, de Indro Montanelli

Título y autor/a:Historia de Roma, de Indro Montanelli.
Clave de lectura:De Rómulo a Rómulo, desde las siete colinas hasta la caída.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Montanelli sabía contar la historia.
Música:La última legión, de Patrick Doyle ♪♪♪

¿Cómo? ¿Que piensas que la historia es qué? ¿Aburrida?

¿De verdad, de verdad, de verdad?

Pues vaya problema. En caso de síntomas persistentes, deberías buscar la Historia de Roma de Indro Montanelli con urgencia.

Si se ha escrito un libro ameno, con ánimo de desmitificar los mármoles y senadoconsultos de, quizá, la civilización más influyente de todos los tiempos, ese es el comentado hoy.

¿Su secreto? El sentido del humor.

Los romanos eran al final como cualquiera: unos tipos sujetos a todas las fortalezas y debilidades humanas. Ni más tontos ni más listos que astures, várdulos o cartagineses. Si acaso, bajo el colorido penacho del casco, más cabezones.

Cuando se les metía algo entre ceja y ceja… ¡En formación de tortuga! ¡Preparados para arrollar! ¡Marchen!

Aunque la imagen popular se ha forjado a partir del Imperio, en realidad Roma no alcanzó la cúspide en dos días. La de vicisitudes, casualidades, golpes de suerte y pelotazos para conseguir dejar en la cuneta a otros candidatos al olimpo resulta pasmosa.

Y hay que agradecer a Montanelli que se recree precisamente en las épocas más oscuras ab Urbe condita. Por ejemplo, César no asoma la calva hasta la mitad del volumen. Sin embargo, el proceso de expansión del villorrio original sobre las siete colinas, luego el Lacio, la península italiana, el Mediterráneo y a la postre Europa, nos mantiene con la mirada permanentemente encendida sobre el papel.

Como lo sigue haciendo hasta desembocar en la sociedad corrupta y «blandengue» de Rómulo Augústulo, mientras entrega los laureles del mando al godo Odoacro.

Ah, ¿que ahora te gusta, dices? ¿Que has cambiado de idea? Claro, estás curado, si ya lo sabía yo…


El pretexto de guerra fue deparado, como de costumbre, por una petición de ayuda que los de Turios, hostigados por los lucanios, dirigieron a Roma que, como siempre, la acogió con presteza y mandó una guarnición para defenderla, pero por vía marítima. Sin duda lo hizo aposta para armar camorra.

jueves, 28 de julio de 2022

El disputado voto del señor Cayo

Portada del libro El disputado voto del señor Cayo, de Miguel Delibes

Título y autor/a:El disputado voto del señor Cayo, de Miguel Delibes.
Clave de lectura:La democracia vuelve a España. Al último rincón olvidado.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Una de las mejores obras de un gran autor.
Música:Briana, de La Musgaña ♪♪♪

Hubo un tiempo en el que celebramos elecciones por vez primera desde... Los fantasmas de la sangre no se habían desvanecido aún bajo las urnas.

Miguel Delibes dibuja con su prosa aquel tiempo en El disputado voto del señor Cayo. El juego político, entonces en pañales, apuntaba algunas de las maneras que lo definirían en años sucesivos.

Víctor, veterano de las prisiones franquistas, figura en una lista de izquierdas. Le acompaña el ambicioso Rafa. Y Laly, una mujer hermosa que ha de demostrar su valía con el doble de esfuerzo.

El «hombre común» a quien necesitan para cumplir sus deseos es el señor Cayo, uno de los últimos habitantes de Cureña, al lado de su esposa muda y «ese», un vecino al que detesta.

¿Quién dejará mayor huella sobre quién, cuando el coche lleno de pasquines y proclamas de mitin enfile la entrada del pueblo?

El valor histórico de esta novela es altísimo. Sin dejar de lado el psicológico, el social y uno que podríamos llamar, quizá recortando demasiado su importancia, valor geográfico.

Porque una parte fundamental de la fuerza del relato descansa sobre el paisaje. La tierra.

Aldeas castellanas de montaña con casas de piedra blasonadas y tejados vencidos. Con cereal, frutales y miel. Al pie de cascadas, cuevas y desfiladeros. De donde la juventud lleva siglos huyendo en busca de otro tipo de oportunidades.

Lugares donde el hombre no domeña a la naturaleza, antes al contrario: es la naturaleza la que define al hombre.

Una de las mejores obras de un gran autor


La calle estaba alfombrada de folletos y octavillas y los coches imprimían en ellas las huellas de sus neumáticos. En las fachadas de las casas, en las tapias de las obras, en los mármoles de los bancos, abigarrados cartelones invitaban a votar a un partido u otro. De vez en cuando, algún letrero indeleble trazado con «spray».

sábado, 16 de julio de 2022

El cero y el infinito

Portada del libro El cero y el infinito, de Arthur Koestler

Título y autor/a:El cero y el infinito, de Arthur Koestler.
Clave de lectura:El partido siempre tiene razón.
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Imprescindible, diga lo que diga el partido.
Música:Iván el Terrible, de Sergei Prokofiev ♪♪♪

Arthur Koestler, de nacimiento austrohúngaro, llegó a tener influencia mundial gracias a su espíritu inquieto, que le empujó allá donde fuera necesaria la presencia de un testigo para relatar acontecimientos con fidelidad: Oriente Medio, Europa, una expedición al Círculo Polar…

Su paso por la Guerra Civil Española es novelesco. Cayó prisionero de las tropas rebeldes en Málaga, como corresponsal del News Chronicle, y fue encarcelado. Solo las presiones internacionales consiguieron la liberación y, posiblemente, evitaron que acabara sus días sin haber escrito el título que nos ocupa.

Koestler militó de hecho en el Partido Comunista. Parecía que los desposeídos al fin tendrían su voz en el devenir de la humanidad, o ese era el mensaje que se deseaba hacer creer.

Por ello, la publicación de El cero y el infinito —en circunstancias de nuevo azarosas— le convirtió en una suerte de «traidor» ante muchos ojos. En una línea similar a la de Orwell. Su desencanto, derivado del compromiso con la verdad, resultaba muy incómodo a los voceadores de eslóganes.

Al principio de sus páginas, Nicolás Rubachof, héroe revolucionario, comisario del pueblo, artífice de grandes conquistas obreras, organizador de la Komintern, escucha cómo la puerta de la celda se cierra violentamente tras él.

Ha estado ya en prisión tantas veces, aunque antes fuera golpeado por los enemigos de sus ideas…

Durante las próximas semanas llevará a cabo un ejercicio de autocrítica: ¿qué ha podido hacer tan mal para atraer la desaprobación del Número Uno? Si se encuentra entre barrotes es porque se lo merece. Ha de confesar. Pero, ¿el qué?

A través de los interrogatorios de sus captores —el antiguo camarada Ivanof, a quien quizá esa familiaridad le suponga un peligro propio, y el implacable Gletkin—, Rubachof irá desgranando su vida al servicio del partido, incluyendo los efectos que sus decisiones tuvieron sobre las vidas de otros.

Podría haber sido él quien se sentara al otro lado de la mesa e hiciese las preguntas.

También, gracias a las conversaciones con el preso de la celda contigua, mediante golpes en alfabeto cuadrático, saldrán a la superficie numerosos rasgos personales del protagonista.

Que en todo momento defiende, hasta cuando firma su culpabilidad del cargo de intentar asesinar al Número Uno, que el partido ha de tener razón. Es el partido…

Un libro que, a quienes tengan un mínimo de amor por el pensamiento independiente, por no prestarse a repetir consignas alumbradas en un departamento de propaganda, les supondrá un gran enriquecimiento. Lo prometo.


Esta luz sucia y el chirrido de sus pasos sobre el pavimiento le hicieron un efecto tan familiar a Rubachof que, por un instante, se complació en la ilusión de que aún soñaba. Intentó convencerse de que nada de toda aquella escena era real. «Si logro creer que sueño», se decía, «entonces será verdaderamente un ensueño».

martes, 12 de julio de 2022

Lucharon por la patria

Portada del libro Lucharon por la patria, de Mijail Shólojov

Título y autor/a:Lucharon por la patria, de Mijail Shólojov.
Clave de lectura:La gran guerra patria bajo el inspirador liderazgo del tío Koba.
Valoración:✮✮✩✩✩
Comentario personal:Pura propaganda en general.
Música:La caída de Berlín, de Dimitri Shostakovich ♪♪♪

Lucharon por la patria, del Nobel Mijail Shólojov, narra la historia de un grupo de koljosianos que, sorprendidos por la ofensiva nazi, han de abandonar sus hogares y pelear con uñas y dientes a orillas del Don.

Nikolai Streltsof es un ingeniero agrónomo que despierta una mañana en la granja colectiva Vía al Comunismo. La cabeza de su mujer, Olga, con la cabellera rubia de un ligero reflejo cobrizo, reposa sobre la almohada. A Nikolai le gusta la lluvia y contemplar los campos de trigo.

Pero enseguida, lo que le rodea deja de tener esos colores idílicos. Las huellas de los tractores son sustituidas por las cadenas de los panzer.

Marchando extenuados, los supervivientes de su regimiento se retiran hacia el río. Hacen alto para descansar en una aldea.

Nikolai conversa junto al pozo con Sviaguintsev. Olga le ha abandonado y comparte sin entusiasmo sus desventuras familiares con las de su camarada.

Lisichenko, el cocinero, prepara las gachas que todos detestan. Lopajin no se separa de su fusil antitanque.

Ellos y un puñado más, Golostchiekov, Kopytovski, Popristshenko, detendrán a un enemigo que parece invencible. Ellos llevarán la bandera a la que el gran Stalin rindió honores durante la revolución hasta que ondee sobre Alemania, cuna de violadores y asesinos.

Hasta aquí, la sinopsis del argumento. Ahora, las razones de que no me haya gustado.

La única virtud que le encuentro es cierto realismo (¿realismo socialista?) en pasajes de batallas. Un esfuerzo por poner en palabras la crudeza del frente al que son arrojados los personajes.

Pero es que casi nada de lo que dicen, hacen o piensan me resulta creíble.

El autor fue un miembro relevante del partido y puso su presumible talento (ya digo, Premio Nobel) a las órdenes incondicionales de la «causa».

Cuando leo qué noble era la existencia en los koljoses, qué nobles son todos y cada uno de los soldados, oficiales y comisarios politicos, y qué noble es el liderazgo del «gran Stalin», no sé si reír o llorar.

No en desdoro de las personas reales que se vieron empujadas a la muerte por la mera voluntad de homicidas todopoderosos, sino por las motivaciones, en mi opinión teatreras, que expone el relato.

En suma, propaganda. Lícita quizás, hija de su época, legible, pero pura propaganda. Lejos de un buen libro.


Tú, canalla, pedazo de animal. ¿Estás luchando o qué? ¿Por qué no has disparado a tiempo? ¿Acaso piensas hacerle prisionero? ¡Mátale antes de que pueda levantar los brazos! ¡Mátale en seguida! En esta tierra no necesito alemanes prisioneros, sino muertos. ¿Comprendido, hijo de tu mamá?

martes, 5 de julio de 2022

La decadencia económica de los imperios

Portada del libro La decadencia económica de los imperios, de varios autores

Título y autor/a:La decadencia económica de los imperios, de varios autores.
Clave de lectura:Roma, Bizancio, España, Holanda... Todas se tambalean.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:¿Os gusta la historia? ¿Y la economía? Pues ya estáis tardando.
Música:La caída del Imperio romano, de Dimitri Tiomkin ♪♪♪

Todo lo que sube, baja.

Pero no todo lo que se alza sobre la superficie terrestre cae luego con la aceleración que postulan las leyes de la física: algunas cosas de este mundo parece que van más lentas. O al contrario, a lo mejor más rápidas.

La decadencia económica de los imperios nos proporciona unos cuantos ejemplos de colapso a diferentes velocidades, en el ámbito de la historia y la ciencia de los dineros.

¿Qué destino tuvo Roma después de trece siglos de existencia? ¿Por qué un edificio que parecía eterno dejó de sostenerse sobre sus pilares en un tiempo relativamente corto? Bárbaros aparte, ¿tuvo algo que ver el consumo excesivo? ¿El «Estado del bienestar desproporcionado» con respecto a los recursos disponibles?

Los dos ensayos dedicados por Aurelio Bernardi y M. I. Finley a estas cuestiones ocupan buena parte del libro.

¿Y Bizancio, su heredera natural? Mil años después de que vándalos y ostrogodos asentaran sus reales en occidente, el imperio de oriente aún seguía existiendo pero, ¿servían los impuestos para solucionar los problemas reales de la gente? ¿O para dar una pátina dorada a un escenario de puro cartón piedra?

¿Corrupción, quién dijo corrupción? Charles Diehl nos lo explica.

Ah, España. España en la edad del Quijote, que Cervantes era manco pero tenía un ojo muy vivo, como demuestra en su obra. Oro, plata, acero, galeones que arriban hasta China, el sol que no se pone… Y si el mismísimo don Miguel percibió los males detrás de la gloria, ¿por qué nadie hizo nada? Es más, ¿por qué se empeñaron en hacer aposta tantas cosas tan mal?

Agricultura, industria, comercio… Los prestigiosos hispanistas Pierre Vilar y J. H. Elliot nos dan luz sobre ello.

De faro del Renacimiento, foco de innovaciones, banca y fábrica de Europa, a la ruina en el siglo XVII. Aumento de costes, cierre de rutas mercantiles, rigidez de los gremios, incapacidad para mantener las exportaciones…

Carlo M. Cipolla, el de las leyes infalibles de la estupidez humana, escribe sobre la decadencia de Italia.

El Imperio otomano llega de la mano de Bernard Lewis.

De nuevo el paradigma: auge, poder, prosperidad y un aparato burocrático para gobernar con eficiencia, que desembocan en una nave con el maderamen carcomido por el retraso técnico y las élites incompetentes.

Holanda, finalmente. C. R. Boxer firma el capítulo dedicado a comparar el estancado «período Periwig» dieciochesco con los éxitos pretéritos.

Y lo relaciona con la pugna surgida con Inglaterra que, de aliada fundamental en la época filipina, pasó a enemiga abierta, hasta conseguir que perdieran el espíritu emprendedor.

¿Os gusta la historia? ¿Y la economía? Pues ya estáis tardando.


La ineptitud del régimen de Lerma, su facilidad para disipar los valiosos años de paz en un perpetuo torbellino de insensatez, es una de las tragedias de la historia de España y explica en gran medida el fracaso que acabó por abrumar al país bajo el gobierno de Olivares.

jueves, 30 de junio de 2022

Corsarios españoles

Portada del libro Corsarios españoles, de Agustín R. Rodríguez González

Título y autor/a:Corsarios españoles, de Agustín R. Rodríguez González.
Clave de lectura:¡Al abordaje! ¡Por el rey! (y alguna libra esterlina a la bolsa).
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Estas cosas de barcos y marinos me encantan.
Música:El Corsario (Obertura), de Hector Berlioz ♪♪♪

La roda corta filosa las olas. Mayor, gavia, mesana, foque… Se ha largado todo el trapo.

Los hombres amuelan los sables en el pedernal, ceban cañones y falconetes, preparan los garfios en cubierta.

Recortada en el horizonte, una posible presa. Gloria y botín si los vientos les son favorables para la caza. Botín y gloria.

Agustín R. Rodríguez González intenta, con éxito a mi parecer, acercar el mundo de la historia al de la aventura. En Corsarios españoles comienza recordándonos que estos señores son diferentes a los piratas, desde el momento en que exhiben una patente del rey para el abordaje de embarcaciones enemigas.

A continuación narra las vicisitudes de unos cuantos que actuaron a favor de la Monarquía Hispánica.

En el Atlántico, dentro del marco de las disputas con Francia, destaca Pedro Menéndez de Avilés —fundador de la primera ciudad de los actuales Estados Unidos—. Sus numerosas singladuras le valieron el ascenso de grumete a capitán general.

Durante la misma época, las del Mediterráneo fueron aguas peligrosas. En ellas desplegaron sus esfuerzos personajes como Pedro Fernández de Bobadilla o el novelesco capitán Alonso de Contreras.

La Guerra de los Treinta Años incentivó el corso. La principal y más exitosa fuerza echó el ancla en el puerto de Dunquerque.

Ya en el XVIII, una nueva guerra, la del Asiento contra los británicos, daría lugar a cientos de capturas. Y, de nuevo en las costas del Mare Nostrum, los jabeques del mallorquín Antonio Barceló se apuntaron grandes éxitos frente a los piratas berberiscos.

Así que estupendo título para entretenerse a la par que aprender. ¡A la orza! ¡A la orza! ¡Asegurad los juanetes!


La acción tuvo un epílogo unos años después, cuando el hijo del pirata, Jean Antoine Saintonge, dedicado al mismo oficio, al enterarse de que Menéndez navegaba hacia América con la habitual escala en Canarias, le esperó con sus tres buques frente a Santa Cruz de Tenerife, buscando venganza. Nunca lo hubiera hecho: el asturiano hundió su capitana, el frustrado vengador resultó muerto y Menéndez apresó los otros dos buques.

miércoles, 15 de junio de 2022

Historia mínima de la Guerra Civil española

Portada del libro Historia mínima de la Guerra Civil española, de Enrique Moradiellos

Título y autor/a:Historia mínima de la Guerra Civil española, de Enrique Moradiellos.
Clave de lectura:Causas y consecuencias analizadas por un estupendo historiador.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Destaca su honestidad intelectual.
Música:Música fúnebre, de Witold Lutoslawski ♪♪♪

¿Puede escribirse otro libro de historia sobre nuestra mayor tragedia? ¿Uno que se apoye en la investigación rigurosa de los hechos, en las interpretaciones serias y ponderadas?

¿Del que no quede otro remedio que alabar, por parte de cualquier lector que huya de vendas en los ojos, la calidad de su escritura y la luz que aporta al conocimiento?

Pues sí. Sería el caso, sin ir más lejos, de Enrique Moradiellos en su Historia mínima de la Guerra Civil española.

El nombre y el trabajo de Moradiellos descuellan si se pregunta por un historiador de los que sientan cátedra, al tiempo que tiene «gancho» para comunicar. Mis impresiones sobre sus obras han sido siempre la fluidez de expresión y la honestidad intelectual.

El título que recomiendo hoy continúa en esa línea, aunque, por exponer un lamento, se haga corto (lo de «historia mínima» va de veras). Por ejemplo, resume demasiado panorámicamente la parte militar.

Si bien plantea las visiones estratégicas que motivaron a los responsables de ambos bandos a efectuar sus movimientos en el tablero, no profundiza en el desarrollo, en por qué cada acción tuvo el resultado que tuvo.

A destacar, por su especial perspicacia, el primer capítulo: La Guerra Civil entre el mito y la historia, donde se recuerdan las diferentes posturas dominantes en el relato a lo largo de los años, causa de más daño que bien en la educación de la memoria común.

Tampoco le van a la zaga los demás apartados sobre el entorno político, la economía, la sociedad o las implicaciones internacionales del conflicto.

Ni el inmenso e irreparable coste humano que fue su consecuencia.

Por todo ello, enhorabuena, don Enrique.


En general, salvando obligados matices, cabría decir que las investigaciones históricas publicadas desde entonces sobre la Guerra Civil han ido arrumbando sin remisión las visiones unívocas y simplistas sobre la contienda en favor de esquemas interpretativos más pluralistas y complejos.

martes, 31 de mayo de 2022

Annual 1921

Portada del libro Annual 1921, de Manuel Leguineche

Título y autor/a:Annual 1921, de Manuel Leguineche.
Clave de lectura:La guerra de Marruecos desde el terreno.
Valoración:✮✮✮✮✩
Comentario personal:Un texto impactante.
Música:Réquiem (Lacrimosa), de W.A. Mozart ♪♪♪

Una de las guerras más infames en nuestra prolija historia. Al menos, mientras algo aún peor se preparaba.

El libro cuya lectura propongo para sustentar este riguroso calificativo es Annual 1921, de Manuel Leguineche. El desastre de España en el Rif.

Annual fue la tumba de miles de soldados de reemplazo cuya suerte, al ser llamados a filas, dictó que habían de «civilizar» un erial de piedras y arena, habitado por tribus con la gumía afilada. Hasta que la sustituyeron por fusiles y cañones sobrantes en Europa.

Leguineche plantea un relato que no se parece a un tomo de historia académica. Más bien a un inmenso reportaje periodístico, o una sucesión de ellos, con una fuerza expresiva y una fidelidad a lo ocurrido impresionantes. Su pluma nos hace sentirnos verdaderamente allí.

A lo largo de entrevistas, recuerdos, informes, diarios personales, se tejen hilos para ilustrar una época de corrupción e ineptitud sin límites, del rey abajo. Donde se rapiñaban medicinas, agua o comida hacia bolsillos particulares. Donde las ambiciones de ascensos y medallas primaban sobre toda lógica.

Y donde, como suele convenir, los que al final cargaron con las culpas habían muerto «gloriosamente».

No deja de lado, desde luego, la crónica de la batalla en sí, sus prolegómenos, actores y consecuencias. Pero se centra en cómo vivieron los hechos los protagonistas más que en descripciones desde una lejana sala de mapas.

Alfonso XIII, Berenguer, Silvestre, Abdelkrim, el Raisuni, Franco, Indalecio Prieto, Picasso —el general cuyo demoledor informe sobre las causas de la derrota precipitó la dictadura veladora de Primo de Rivera—…

Junto al recluta Eulogio de Vega, el recluta José Cañizo, el recluta Julián Sanz, el recluta Mariano Gálbez…

La defensa sin esperanza de los blocaos, el aterrador destino de los prisioneros, la última carga del Regimiento Alcántara…

Un texto impactante.


A las diez o diez y media de la mañana se da la orden de retirada. Así empezó el caos de Annual. Sin orden ni concierto ni un plan premeditado, cada uno salió al descubierto como Dios le dio a entender, lleno de pánico, para intentar escapar del asedio y buscar la salida hacia la base de la Legión en Ben Tieb.

miércoles, 18 de mayo de 2022

Siddhartha

Portada del libro Siddhartha, de Hermann Hesse

Título y autor/a:Siddhartha, de Hermann Hesse.
Clave de lectura:¿Qué buscamos en la vida? ¿Y qué ocurre si lo encontramos?
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Cada uno hemos de obtener nuestra propia respuesta.
Música:New Electric India, de Shadowfax ♪♪♪

Siddhartha es un hombre que no se encuentra a sí mismo. Incluso cuando, bajo el prisma de los demás, ocupa el hueco correcto en el engranaje del mundo, él cree que ha de seguir buscando.

Así nos lo presenta Hermann Hesse: la búsqueda es tanto un proceso como un estado.

¿Por qué estamos aquí? ¿Somos una casualidad cósmica? ¿El juego de un demiurgo? ¿Tiene todo esto algún sentido?

¿Sabiduría? ¿Amor? ¿Espiritualidad? ¿Riqueza? ¿Dogmas?

Como hijo de brahmán, la religión oficial le proporciona «certezas» muy cómodas. Una comodidad vacía.

Como samana o asceta vagabundo, la renuncia a lo material en realidad le detrae, le quita una parte de su ser, al negar las sensaciones obtenidas a través de su cuerpo.

Su encuentro con Buda parece el final del camino. Es tanta la impronta del Ser Perfecto en los corazones… Así lo decide Govinda, el amigo que le acompaña en su viaje. Aunque Siddhartha opta por no detenerse.

Kamala, la bella cortesana que lo elige como compañero. Kamaswami, el adinerado mercader de quien se convierte en mano derecha. ¿Décadas aprendiendo junto a ellos no son aún suficientes?

Un sencillo barquero, Vasudeva, es su última esperanza. Compartir su cabaña, su alimento, el lenguaje secreto del río que habla a quien quiera escuchar… ¿Es eso? ¿Lo ha conseguido entonces?

¿Y qué papel reserva el destino a su hijo, nacido tras dejar atrás a Kamala, cuando ambos sepan de la existencia del otro?

Nadie más que Siddhartha puede darse a sí mismo una respuesta.

Igual que cada uno de nosotros.


Siddhartha echó a andar por el bosque, ya lejos de la ciudad, con una sola certidumbre en la cabeza: la de que no podía regresar, que esa vida que llevara durante años era algo definitivamente coincluido, algo de lo cual había disfrutado hasta el hartazgo y el agotamiento.

jueves, 5 de mayo de 2022

Matadero cinco

Portada del libro Matadero cinco, de Kurt Vonnegut

Título y autor/a:Matadero cinco, de Kurt Vonnegut.
Clave de lectura:Vida, muerte, Tralfámador, Dresde...
Valoración:✮✮✮✮✮
Comentario personal:Memorable. Es lo que hay.
Música:Concierto para piano nº 3 (III.Allegro), de J.S. Bach ♪♪♪

Billy vaga en los bosques de las Ardenas, conmocionado por el estruendo de la artillería y los tanques.

Lo trasladan a un campo de prisioneros en Dresde. La ciudad es arrasada por el gran bombardeo de 1945. Retorna a casa.

Pasea ahora por el espacio y el tiempo, entre la Tierra y el planeta Tralfámador, donde, según su testimonio, es expuesto en el zoo en compañía de la actriz Montana.

Dicen que Matadero cinco, de Kurt Vonnegut, es una de las mejores novelas del siglo XX. La figura de Billy, que resume cada una de sus experiencias con un «es lo que hay», nos desvela el destino inarticulado del ser humano.

Muñecos de trapo lanzados aquí y allá por fuerzas que no vemos, no elegimos, no sabemos controlar.

Las continuas líneas cruzadas entre lo cotidiano —empleo, familia, amigos— y lo extraordinario —la capacidad de Billy para recorrer el universo a voluntad, con su presente, pasado y futuro abiertos ante él—, sugieren una vía de escape.

Quizá interior, ya que nadie le cree cuando cuenta algo tan fantasioso. Incluso los más allegados se lo reprochan, como salidas de tono impropias de un hombre de clase media acomodado. Pero una puerta, al fin y al cabo.

En conjunto, no me cabe duda de que Matadero cinco merece con creces el calificativo que personas más sabias que yo le han dedicado.

Memorable. Es lo que hay.


Si no hubiese pasado tanto tiempo estudiando a los terrícolas —respondió el tralfamadoriano—, no tendría ni idea de qué es eso del «libre albedrío». He visitado treinta y un planetas habitados en el universo y estudiado informes sobre otros cien. La Tierra es el único donde se habla de libre albedrío.