jueves, 30 de mayo de 2024

Honra a los maestros alemanes

Estatua del emperador Guillermo I en Lübeck.

Me gustan las óperas de Wagner, pero hay un pasaje en la más «amable», Los maestros cantores de Núremberg, que me turba. Cuando el zapatero protagonista canta al final «Honra a los maestros alemanes».

«¡Estad prevenidos! ¡El peligro nos amenaza! Si alguna vez el pueblo y el imperio alemán cayeran bajo un falso dominio extranjero...».

El el original, deutsches Volk und Reich. Aunque se refiera al Sacro Imperio Romano Germánico...

¿Por qué nacer a un lado u otro de un río, en tal o cual continente, bajo el cielo donde surgió un heroico conquistador o un millón de heroicos conquistados hace a alguien creerse, no ya diferente, sino «mejor»?

¿Para cuándo una convicción cosmopolita que aparte de sí el ombligocentrismo, las lenguas muro, el odio a la diversidad como cimiento del orgullo nacional?

¿Para cuándo?


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