Contemplo con estupor nuestro mundo, donde belleza y locura dibujan sueños y pesadillas sobre el mismo lienzo.
Ojalá cada paso tropezado preludie otro más grande.
Ojalá el amanecer y la puesta de sol sean las únicas barreras que se alcen frente al horizonte.
Entradas relacionadas:




No hay comentarios:
Publicar un comentario