| Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda. | |
| El río Nangaritza, aventureros, jíbaros, la Amazonía... | |
| ✮✮✮✮✮ | |
| ¡Qué hermoso libro! | |
| Jácaras, de Santiago de Murcia ♪♪♪ |
Desde la primera página, en que una extracción de muelas congrega en el muelle a los escasos habitantes de El Idilio, me siento atraído por este título de Luis Sepúlveda:
Racimos de banano, costales de café, cerveza, aguardiente Frontera... El río Nangaritza, aventureros, jíbaros, la Amazonía...
Antonio José Bolívar Proaño, el viejo, llegó de joven, movido por la promesa de tierras. Y apenas siguió adelante gracias a que los aborígenes shuar se apiadaron de él y le enseñaron las artes para sobrevivir en la selva.
A su edad se conforma con su mísera choza de cañas, la hamaca de yute y una mesa alta para leer de pie.
Porque, aunque no sepa escribir, lee. Lentamente, murmurando, con una lupa.
Novelas de amor llenas de esfuerzos: cuantas más dificultades arrostren los protagonistas, más se le ilumina la mirada.
Traen a un cazador gringo muerto. El alcalde quiere culpar a los shuar que lo han hallado y devuelto en su canoa.
El viejo demuestra que solo pueden haber sido las garras de una hembra de tigrillo, en venganza porque el gringo acabó con sus cachorros, cuyas pequeñas pieles acribilladas no le hubieran reportado ningún beneficio.
Y ahora que ha probado la carne humana y merodea furiosa a este lado del río...
Ya no digo más. ¡Qué hermoso libro! ¡Qué maravilloso lenguaje! ¡Qué historia!
El viejo permaneció en el muelle hasta que el barco desapareció tragado por una curva de río. Entonces decidió que por ese día ya no hablaría con nadie más y se quitó la dentadura postiza, la envolvió en el pañuelo y, apretando los libros junto al pecho, se dirigió a su choza.
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3 comentarios:
Bienvenido al club de los adoradores de Sepulveda. Tengo todo. Puedes seguir por La sombra de lo que fuimos o Ultimas noticias del sur. Pero casi cualquiera surve
Abrazos
Fan total de Sepúlveda (lástima su ausencia, estamos huérfanos).
Me han entrado unas ganas locas de releer este maravilloso libro. Gracias por traerlo hasta aquí y compartir tus impresiones.
Un abrazo.
;)
No, no me tentéis, no, no, no...
Bueno, sí, vale, tentadme. A ver si pillo más.
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