Golpes sobre una piel curtida, tirante. Explosiones. Gritos de dolor.
¿Cuál es tu origen, hierro maldito? Muerte, plaga, odio, saliva venenosa de serpiente.
Cañones, tanques, armas guiadas por control remoto, máquinas con «alma» propia…
Sirenas antiaéreas, desafíos, injusticia.
Las gargantas son la vida. Cantan con desesperación.
Hasta que el sonido ya no puede más. Se apaga.
Como la música de Veljo Tormis:
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