Es fama que los productores intentaron expurgar la escena, que hubo condenas de políticos, que todo el musical estuvo en riesgo de prohibirse, pero Richard Rodgers y Oscar Hammerstein, compositor y letrista, no dieron su brazo a torcer.
En
Cable se había enamorado de Liat, recordemos, una mujer de piel más oscura. Y la enfermera Nellie acababa de rechazar a Emile por ser padre de dos hijos con rasgos polinesios.
¿Es cierto, una ley natural, como les enseñaron a ambos desde niños, que las razas no deben mezclarse? ¿Que a ese lado están los «ellos» y a este los «nosotros»?
El teniente lo niega: no tiene nada que ver con la naturaleza. Es una labor de mucho tiempo la de «educarnos» para, no ya pensar, sino sentir de esa manera.
Sentir, porque el odio es una enseñanza que se introduce subrepticiamente en lo más hondo del espíritu.
¿Los malditos «ellos» y «nosotros» conseguirán siempre su propósito?
Tienen que enseñarte a odiar y a temer, tienen que enseñarte año tras año. Tienen que insistir, taladrando tus pequeños oídos, tienen que enseñarte sin descanso.Tienen que enseñarte a desconfiar de personas cuyos ojos tengan una forma extraña, de personas cuya piel tenga diferente tono, tienen que enseñarte sin descanso.
Tienen que enseñarte antes de que sea tarde, antes de que cumplas seis, siete, ocho, a odiar a aquellos a quienes los tuyos odian, ¡tienen que enseñarte sin descanso, tienen que enseñarte sin descanso!
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4 comentarios:
Los prejuicios y la intolerancia suelen traer malos resultados.
Salud.
el primer paso para crear un enemigo es dejar de considerarlo humano, decretar que su raza, sus ideas y costumbres son inferiores a las tuyas.
Y ahí siguen, indelebles.
A veces, nuestro peor enemigo está en nuestro interior.
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