martes, 3 de noviembre de 2020

Pimiango (XVII)

Broooooooooom

Levanto la mirada y veo un caza pasar bajo.

Broooooooooom

Y a los pocos segundos, el compañero.

Dos F-18 que vuelan hacia el mar. Esto no me lo esperaba, la verdad.

Apliquemos la lógica: si mandamos los cazas debe de ser porque nos invaden, ¿no?

Y sigamos con el razonamiento: ¿quiénes son los que han venido ya más de una vez desde el norte, en plan todo chulo, pensando que se puede desembarcar aquí como Per por su hus? ¿Eh? ¿Quiénes?

Exacto.

Los noruegos.

Los vikingos noruegos.

Pues aunque me pillan en medio de la ería, el deber me llama. Pienso alistarme a pecho descubierto, sin esperar a que el rey o el obispo hagan levas.

Se van a enterar esos invasores, con sus cascos raros y caretos de dar miedo, se van a enterar…




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