Intento desentumecerme un poco: sentadillas, abdominales, flexiones...
Hop, hop, hop, abajo, arriba, abajo. No resulta divertido.
Ojalá mi cuerpo se expresara más ágil e ingrávido, como en el paso a dos del Cascanueces de Chaikovski.
Menuda fantasía.
Entradas relacionadas:
Publicar un comentario
No hay comentarios:
Publicar un comentario