| La tabla rasa, el buen salvaje y el fantasma en la máquina, de Steven Pinker. | |
| La complejidad de las decisiones, bajo el microscopio. | |
| ✮✮✮✮✩ | |
| Interesante, aunque me gustaría mayor demostración. | |
| El zar Saltán (Vuelo del moscardón), de N. Rimski-Korsakov ♪♪♪ |
La tabla rasa, el buen salvaje y el fantasma en la máquina: bajo un título tan pintoresco, Steven Pinker, catedrático de Harvard, discute líneas clásicas acerca de la naturaleza humana.
La primera, que venimos al mundo como páginas en blanco, «tablas rasas», y son parámetros culturales sobreescritos los que encapsulan nuestra manera de pensar adulta.
La segunda, el mito del «buen salvaje»: en ausencia de factores contaminantes seríamos buenos y pacíficos, pero la sociedad nos impele, con sus complejidades, a abandonar ese estado edénico del carácter.
Por fin, el «fantasma en la máquina», metáfora acerca de la disociación entre cuerpo y mente. Cuando el yo interior se impone al instinto, conduce a la toma de decisiones equivocadas.
El autor se basa en los avances de la neurociencia para defender algo alternativo: cualquier cosa que hagamos deriva de una selección natural que premia o penaliza de forma darwinista, como le ocurre al resto de especies.
Así, en lo relativo a la tabla rasa, en lugar de disfrutar de libre albedrío (ni tampoco ser del todo susceptibles a la programación exterior), tendríamos ciertas «tendencias» grabadas a fuego en los genes.
Toda comunidad, incluso las más avenidas, alberga pálpitos de violencia aguardando su momento. Echarle la culpa a una supuesta contaminación social y no a nosotros mismos sería mirar en el pozo equivocado.
En cuanto al fantasma, el cerebro carece de vida propia, independiente y enemiga del cuerpo. La complejidad con que se crea y actúa el pensamiento va mucho más allá de ese supuesto papel de Pepito Grillo.
¿Y cómo veo yo todo esto?
Me parece que la brevedad del libro le impide acumular evidencias abrumadoras. El enfoque científico moderno «suena convincente» frente al modelo filosófico especulativo, pero...
Ese «pero» queda revoloteando por ahí.
Redacto las conclusiones: tesis que merece atenta lectura, con argumentos atractivos, muy interesante... y de la que me gustaría mayor demostración.
Gracias a la ciencia cognitiva, la neurociencia, la genética del comportamiento y la psicología evolutiva, comenzamos a alcanzar una comprensión de la naturaleza humana capaz de cerrar las últimas fracturas en el conocimiento: las divisiones entre la materia y la mente y entre la biología y la cultura.
Entradas relacionadas:




1 comentario:
es el problema de los libros de divulgación, que no les queda otra que simplificar para que podamos entenderlos y, peor, que necesitan, en algún momento, soltar algo llamativo para poder colarse en los libros más vendidos... Aún así, hay libros muy interesantes que pueden ser la puerta de entrada para entender del tema.
Publicar un comentario