Valoración: No lo recomiendo, mucho mejor algo de Savater o de Boadella ✮✮✩✩✩
Música: La vuelta al mundo en 80 días, de Victor Young ♪♪♪
A mi entender, este es un libro parcialmente acertado. O, lo que es lo mismo, parcialmente fallido.
En La Tierra plana y el nacionalismo encuentro algunos argumentos irreprochables sobre la aberración, tanto en origen como en consecuencias, que suponen los nacionalismos secesionistas.
Como bien plantea Paco Álvarez, las pruebas no tienen efecto en un «mundo paralelo» de acólitos donde la lógica brilla por su ausencia.
Intentar razonar con ellos supone que el sistema de «valores» en el que se basan, que les permiten ser miembros aceptados de su grupo, quede desarticulado.
Si lo intentas, eres el enemigo. Y al enemigo hay que odiarlo.
¿Por qué, entonces, si las intenciones morales del autor me resultan más o menos adecuadas, considero su esfuerzo fallido? Me temo que debido a las formas.
Es una opinión muy personal, evidentemente, pero si hay algo que aprecio en un ensayo es la inteligencia. La finura, el savoir dire, el estilo de un Boadella en ¡Viva Tabarnia! o de un Savater en Contra el separatismo.
Esa virtud no alumbra aquí a Álvarez, que escribe con bronca, en un sentido populista, de discusión de bar.
Esta demencia se basa toda ella en la famosa conspiración que ha tergiversado, para la ignorancia de todos, la verdad. ¿No será que ellos están equivocados y la historia no es la que cuentan los nacionalistas, sino la que estudia e investiga todo el resto del mundo? Y otra cosa: ¿qué fuman en esas asociaciones?, ¿es legal?
Por tal motivo, con la mano en el corazón, no puedo recomendarlo. Lo siento.
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