¡Ha venido el cartero con el disco que había pedido!
¡El de Ennio Morricone! ¡El del concierto en Munich! ¡Dirigiendo él mismo a la Filarmónica el 20 de octubre de 2004!
Casi no puedo esperar a abrir el sobre, el plástico, la caja... A situarme frente a los altavoces como si fuera yo quien sujetara la batuta.
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