Valoración: ✮✮✮✮✮
Comentario personal: Escritor y novela extraordinarios.
Música: To the Unknown Man, de Vangelis ♪♪♪
Stanislaw Lem escribió Memorias encontradas en una bañera alrededor de 1960. Muchas cosas han pasado desde entonces; sin embargo, ¿por qué esta novela sigue manteniendo un aura de credibilidad bajo su ropaje satírico?
¿Se trata de un futuro que ya no puede cumplirse? ¿De verdad?
Dentro de algunos siglos, los historiadores estudiarán extrañados la época actual, el Neogeno Tardío. Apenas quedan evidencias de nuestros logros, aunque se supone que habíamos alcanzado la cúspide de la civilización.
Más nos valdría haber legado inscripciones en piedra, ya que, cuando una sonda de exploración espacial volvió a la Tierra transportando el catalizador alienígena que desintegraba el papyr, todo se derrumbó.
Papyr, un término cuyo influencia sobre la vida de los individuos aún se discute por los expertos.
Algunos plantean que quizá fuera una deidad con múltiples encarnaciones: Thoolar, Bool-Sah o Kap-Eh-Taal, por ejemplo, de culto ampliamente extendido.
De lo que no cabe duda es que todo el saber científico se depositaba en él. Su pérdida supuso el gran colapso.
Por ello es tan importante el hallazgo arqueológico de un complejo de túneles bajo las Montañas Rocosas. Allí, en una bañera, bajo los restos de dos esqueletos, ha aparecido un rollo con el relato de alguien que lo presenció de primera mano: Las notas de un hombre del Neogeno.
Entré primero en la Sección Verística, luego en la Sección de Desinformación, donde un funcionario de la Sección de Presiones me dijo que debía subir al octavo piso, pero allí nadie quiso ni siquiera hablarme; iba extraviado entre una multitud de altas jerarquías, cada corredor resonaba de enérgicas pisadas y golpes de puertas y tacones; se mezclaba con estos ruidos marciales la música cristalina de unas campanitas que me recordaban cascabeles de trineos.
Lem es un escritor extraordinario y este libro supone una de sus mejores creaciones.
No es difícil identificar una crítica al «sistema» en sentido amplio, a través de un protagonista que deambula por pasillos y oficinas de un inmenso refugio atómico, desde el cual se dan órdenes contra unos presuntos enemigos a las que ya nadie hace caso.
Donde el poder es... de papel.
Nada más por hoy. Hala, a disfrutar.