jueves, 3 de junio de 2010

Podemos recordarlo todo por usted

Douglas Quail acude a una compañía especializada en implantar recuerdos artificiales pero totalmente vívidos, como los de verdad. Contraviniendo las advertencias de su esposa acerca de gastos inútiles en la economía familiar, desea tener conciencia de una temporada en Marte, en el papel de agente secreto. Todo va bien hasta que los técnicos se encuentran con un problema inesperado: parece que Quail ya hubiera estado antes en el planeta rojo, y que alguien le hubiera bloqueado esa parte de la memoria. A partir de entonces, ¿en quién podrá confiar? Para empezar, su mujer... ¿es realmente su mujer?
Despertó... y deseó estar en Marte.

Pensó en los valles. ¿Qué se sentiría al caminar por ellos? Creciendo incesantemente, el sueño fue en aumento a medida que recuperaba sus sentidos: el sueño y el ansia. Casi llegaba a sentir la abrumadora presencia del otro mundo, que solamente habían visto los agentes del Gobierno y los altos funcionarios. ¿Y un empleado como él? No, no era probable.

–¿Te levantas o no? –preguntó su esposa Kirsten, con tono soñoliento y con su nota habitual de malhumor–. Si estás ya levantado, oprime el botón del café caliente en el maldito horno.

–Está bien –respondió Douglas Quail.

Si estáis familiarizados con el argumento es quizá porque habéis visto la película Desafío total, con Schwarzenegger en la piel del esforzado héroe y los impactantes sones de Jerry Goldsmith surgiendo de los altavoces. No obstante, se trata originalmente de un relato escrito por Philip K. Dick, Podemos recordarlo todo por usted, que confirma a este visionario autor como una de las más caudalosas fuentes de ideas para guiones de Hollywood.

En fin, me voy a dormir, a ver qué sueño.


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7 comentarios:

Netomancia dijo...

Qué pedazo de escritor Philip K. Dick. La lista de escritos transportados al cine es inmensa. Sus relatos no se centran en la simple ciencia ficción, sino que en ella siempre hay un ápice de crítica, de presagio. Gran entrada don Mannelig, felicitaciones.

Winnie0 dijo...

La peli me resultó flojita...Besos (las novelas siempre son mucho mejores y más completas)

Lua dijo...

Me gustaría leer el relato.
Los temas de memoria borrada y manipulada me gustan mucho. Tienen para mí atractivo por el tema de las cuestiones reprimidas inconscientes, desde el psicoanálisis, claro.
Mi peli referente en cuanto a ésto es Eternal sunshine of an spotless mind. Maravillosa.

el arte de sentir dijo...

Me acabo de pillar sus relatos cortos, que y a me lo han recomendado...
y mucho la de la langosta se posa o algo así

Magah dijo...

Sr Mannelig, me resulta absolutamente tentadora la idea de los implantes de recuerdos artificiales, pero yo a esta técnica le agregaría que, como si fueran vasos comunicantes, en la medida que entrán los bueno y nuevos recuerdos, uno vaya perdiendo o derramando los viejos y feos.
Si hay que pedir, yo pido con todo y si hay que conformarse...mmm...ok.

Saludos

La Dame Masquée dijo...

Pues fijese que Marte es uno de los pocos lugares en los que nunca he deseado estar, que yo recuerde. Aunque igual sí y no me acuerdo.
Y no, no, desafio total no la he visto, porque no tengo yo por costumbre ir a visitar a Schwarzenegger. No es santo de mi devocion.

Monsieur, esta dama que siempre ha sido un 75% francesa -antes y despues de Napoleón, y tanto cuando se encuentra en Francia como cuando no- le desea un feliz fin de semana y le recuerda que a pesar de todo eso a veces los simbolos no son lo que parecen, y que suelen tener dobles sentidos no facilmente accesibles a terceros.


Bisous, monsieur, aproveche su sabado.

Superflicka dijo...

La peli es maaaaaaala; así, con muchas aes. Vale que leyendo el planteamiento sin visualizar a Chuache ni a la Stone, una se sorprende de que pudieran hacer algo tan cutre con una historia tan buena.