lunes, 7 de enero de 2013

2013 en lontananza

Anda, ¿esto es 2013? ¿Y el mundo sigue girando? Debe de ser que sí, aunque también podría tratarse de los efectos secundarios de tantos derivados de la uva, la cebada, el trigo, centeno y demás plantitas que acostumbramos a libar desde finales de diciembre hasta Reyes.

Porque supongo que, en caso de que nos hubiera caído encima un meteorito como se vaticinaba, el dolor de cabeza sería aún más acusado. Así que salgamos a las calles a celebrarlo. ¡Viva! ¡Que suene la banda!


Una vez alcanzada la convención sobre la fecha en que nos encontramos, ¿con qué podría continuar? Veamos, veamos… Bueno, la lista de deseos para este año es una manera de romper el hielo.

El primero de todos, terminarme ese libro de Strindberg que recuerdo empecé allá en los albores del siglo. Pero paso a paso, sin prisas innecesarias.

Luego voy a aprender a cocinar en serio. Lentejas, garbanzos y si me emociono, incluso judías. Será estupendo dejar de abrir latas.

Claro, la última ilusión es que el Madrid quede campeón de liga. O segundo, o tercero, o… en fin, que quede algo, lo que sea.

¿Qué se me queda en el tintero? ¿Qué más ámbitos de la felicidad humana en cuerpo y en espíritu he olvidado poner por escrito?

¡Ah, sí!

Que siga saliendo el sol cada día.



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2 comentarios:

Edurne dijo...

Bien, están bien esos propósitos que te has marcado para este año. Al menos, "fáciles" de conseguir, aunque siempre necesitamos una gran dosis de voluntad y paciencia...
Y en otros, pues, oiga, que ahí es la madre natura, los caprichos humanos o la genética las que hacen y deshacen!

En cualquier caso, que sigamos transitando por estos doce meses con el humor, el bueno, como ariete, lo vamos a necesitar más que nunca!

Besotes!
;)

Erato dijo...

La luz seguirá saliendo mientras las letras nos lleven y nos traigan como un suave vaivén, como las olas del mar que no cesan, se llevan tanto de feo y nos traen tanto de bello.Un abrazo grande, Mannelig