domingo, 26 de septiembre de 2010

Los cañones de agosto

Dicen que Los cañones de agosto, de Barbara W. Tuchman, era el libro que tenía Kennedy en mente cuando la crisis de los misiles cubanos. Relata lo ocurrido en los albores de la Gran Guerra, en aquellas jornadas de verano de la Belle Époque, cuando una cadena de circunstancias que "nadie había empezado" llevó hasta el desastre.

Qué, quién, cómo, por qué, todos los aspectos van engarzándose en una escalada que atrapa con fuerza la atención. A lo largo de sus páginas asistimos al ultimátum austro-húngaro sobre los serbios, el apoyo ruso a estos, la consiguiente reacción alemana, el gobierno de París activando su alianza con el zar, las presiones del káiser para traspasar la frontera belga hacia las Ardenas, la inmediata oposición británica...

Su tesis final consiste en que, llegados a determinado punto, por extraño que pueda parecer, resultaba más fácil desencadenar las hostilidades que modificar los horarios de los ferrocarriles transportando coordinadamente a las tropas hacia el frente. Así que no habría retorno aunque se hubiera deseado.

Obra, en resumen, muy amena y esclarecedora. Me ha gustado. Hala, a leer.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi querido amigo, tu sabiduría en cuestiones de historia mundial me dejan con la boca abierta y el asombro reflejado hasta en las uñas de los pies.
Yo ando a vueltas con nuestra contienda que después de la lectura de dos libros esclarecedores, (“La noche de los tiempos” de Antonio Muñoz Molina e “Inés y la alegría” de Almudena Grandes) comienzo a entender y a situar en su justo lugar.
Gracias por la recomendación, tomo nota y así intentaré ampliar conocimientos.
Un saludo afectuoso.

Netomancia dijo...

Me encanta la forma de presentar el libro. Amena y original.
Saludos don Mannelig.

Erato dijo...

Insisto.Eres de una originalidad que abruma.Me encantó esta entrada, amigo.Y siempre, siempre, consigues arrancarme una sonrisa.Un abrazo encontrado.Yo salgo y tú entras casi a la par.

Lola Mariné dijo...

Hasta hace poco no conocia este libro, pero ultimamente he oido hablar de el varias veces...
tendré que leerlo.