miércoles, 4 de diciembre de 2019

Brevísima y elogiosa nota sobre… (LV)

Es un icono científico, alguien a quien la mayor parte de la gente propondría como ejemplo de resiliencia. Incluso le mencionan en la película de Los Vengadores para ilustrar el concepto de "persona lista".

No obstante, hay colegas que no consideran a Stephen Hawking genial, al menos en sus publicaciones posteriores a los años 70. Le achacan un exceso de especulación para defender sus puntos de vista, en lugar de las demostraciones objetivas.

Una especie de "físico del pueblo". Mediático, no indiscutible.

Yo, como miembro de ese pueblo, no tengo capacidad para juzgar. Apenas para ofrecer unas pinceladas de lo que me parece su libro La teoría del todo.

Esta obra recoge un ciclo de siete conferencias acerca del origen y el destino del universo –buen tema–. En orden cronológico, comienza por Aristóteles. Le siguen Ptolomeo, Copérnico, Galileo, Hubble…

Luego se adentra en las teorías de la gravedad de Newton y Einstein, cuyo corolario lo constituye el big bang.

La tercera sesión está dedicada a los agujeros negros, especialidad de la casa: cómo se forman y el motivo, según la relatividad general, de que nada capturado por ellos debería volver a salir.

Aunque en la cuarta, la mecánica cuántica enciende una linterna en la negrura. Hay energía que sí consigue escapar.

Dicha mecánica nos aporta también la idea del espacio-tiempo finito en extensión, pero sin fronteras ni bordes. Cosas de las dimensiones.

Las diferencias entre el pasado y el futuro, incluso bajo leyes simétricas respecto al tiempo, se tratan en la sexta parte.

Para desembocar en los esfuerzos por desentrañar la teoría. La gorda. Esa que consiga unir las interacciones: nuclear fuerte, nuclear débil, gravedad y electromagnética.

Porque, de manera tan fascinante como causa de irritación, las observaciones y resultados experimentales en cada parcela de la realidad, bien a nivel micro o macroscópico, no coinciden hasta el momento entre sí. ¿Qué verdades se esconden detrás de esa esquiva suma de las partes?

Señalaba que no tengo capacidad para juzgar. Entendámonos: la física se me dio fatal en el colegio, mal, mal, mal hasta desesperarme. Tras el crujir de dientes que me costó sacarla, pegué saltos de alegría. Cuanto más lejos de mi vida, mejor.

Ahora, con propósito de enmienda, cada vez que leo algo bien planteado, didáctico, "que transmite", comprendo que no fue enteramente mi culpa. No supieron explicármela.

Así que el legado de Hawking podrá tener o no cumbres elevadas, esa valoración la dejo a los expertos.

Yo solo puedo agradecerle por hacerme un poco menos ignorante.



No hay comentarios: