martes, 20 de noviembre de 2018

Atardecer en Samarcanda

Clic.
Atardecer en Samarcanda.
El guardia de la porra empieza a tocar el silbato.
Después viene corriendo hacia mí y me echa una parrafada.
Creo entenderle que para usar la cámara en esa plaza tengo que pagar no sé qué.
Pero al preguntar en la única taquilla cercana, solo me cobran por entrar a los edificios, y resulta que yo ya vengo de dentro, así que...
Sigo a mi rollo.
El guardia de la porra no me quita ojo. Viene otra vez y me enseña el camino de su garita.
Viajero español de las Españas, ¿eh? Ya, ya.
Despliega un periódico con foto deportiva a tres columnas.
Señala: ¿Real Madrid?
Yo miro y le respondo: Nooooooooooo. Atlético de Madrid.
¿Atlético? –tono de duda–.
No me apeo del burro: Atlético.
Llega un coche con sirena. Cambio de turno. El guardia de la porra se va y el nuevo me hace un gesto: ¿Y tú qué quieres?
No, nada, si ya me iba. Tralaralara...



No hay comentarios: