miércoles, 4 de abril de 2018

A la escucha (VIII)

Ñieeeeeeeeeeeeeeee, ñieeeeeeeeeeee, ñieeeeeeeeeeeee...

Mantengo las manos entrelazadas, en apariencia beatífica.

Pero la verdad es que el ruidito resulta...

Ñieeeeeeeeeeeeeeee, ñieeeeeeeeeeee, ñieeeeeeeeeeeee...


Perturbador.

Crispante.

Ñieeeeeeeeeeeeeeee, ñieeeeeeeeeeee, ñieeeeeeeeeeeee...

¡Aaaaah!, tengo que hacer algo para solucionarlo.

Y así, durante el resto de la sesión, recreo en mi interior la 1ª Sinfonía de Prokofiev.

Tan tarariro tiroriro tarariro tiroran.

Bueno, mucho mejor, dónde va a parar. Mi respiración vuelve a acompasarse.

No iba a dejar que el dentista me pusiera así de los nervios, ¿no?



1 comentario:

Speedygirl dijo...

Jajajaja, música contra el terrorismo dental ;P