jueves, 1 de marzo de 2018

No abráis la puerta

A ver, niños...

¡No abráis la puerta de casa a desconocidos!

Porque puede ocurrir que se os metan con "la herramienta" hasta la cocina.

Literalmente, hasta la cocina.

Y "la herramienta" sea como un ariete.

Y haga unos ruidos bastante...

Clonc, clonc, clonc, clonc, ¡crash!

Y donde teníais una pared, con su enfoscado y sus azulejos, aparezcan unos agujeros bien gordos. ¿Eso que se ve al otro lado es el baño?

Quizá lleguéis a pensar que alargar la mano mientras os ducháis y encontrar la taza del desayuno sea un avance.

Pero no, no, vuelvo a insistir: ¡no abráis la puerta, echad la tranca, revestid peto y celada! ¡Que sea vuestro hogar el más firme castillo!

Al fin y al cabo...

Que no funcionen las tuberías de la calefacción es algo sobrevalorado.



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