Montañas, cielos, lagos... A veces elegimos un camino diferente.
Donde nos esperan fantásticas criaturas, que se asoman curiosas a nuestro paso.
¿O sólo lo soñamos?
Y, tras alzar los ojos hacia el último segundo de luz, quizá vivamos también el último segundo de ese sueño.
Es el momento del retorno.

Un retorno muy poético el tuyo!
ResponderEliminarSe te echaba en falta!
Ya nos deleitarás con tus sabidurías adquiridas por esos mundos de Dios (que intuyo tienen que ver con Oriente)!
Bienvenido!
Un besote!
;)
Sí, sí, mucha poesía, mucha foto bonita pero no nos dices donde has estado...
ResponderEliminarConfiesa!
Hola amigo. Esto me suena también a oriental. Estoy seguro de que te hubiera gustado compartir con nosotros las experiencias vividas en Nepal e India.
ResponderEliminarUn abrazo y buen retorno.
Pues ANIMO en ese retorno....que has hecho un reportaje y una síntesis cuasi perfecta...Un beso
ResponderEliminarEstá bueno ver el cielo desde otros lados y la fotocrónica cuenta que valió la pena.
ResponderEliminarSaludos van, Mannelig
P.D.: la letra de sueño con serpientes la tengo pegada en la heladera (no tengo imanes de delivery de comida, qué desastre!)
Qué sabias son las ausencias... Ganicas de tenerte otra vez por aquí y leer tras tu nueva mirada. Besos de colores, lindo.
ResponderEliminarMe alegro por este retorno, se lo extrañaba.
ResponderEliminarCómo me ha gustado esta entrada! El regreso así se saborea mucho mejor.Gracias,Mannelig
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