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domingo, 23 de enero de 2011

Schubertiada II

Vidrios rotos en puerta antigua.

Recuerdo el salón de actos. Recuerdo al pianista, el leve movimiento de cabeza que hizo hacia mí.

Recuerdo que empecé a cantar: Das Wandern ist des Müllers Lust...

Recuerdo. Pero miro las imágenes de aquel día y no lo entiendo.

Un extraño ha usurpado mi rostro, mi sonrisa torcida, mi voz.

Como si muchas vidas hubieran dejado sus pátinas sobre un cristal antes transparente.


4 comentarios:

  1. "A veces" no sabemos ni quien somos ni quien está a nuestro lado...Un beso

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  2. Qué va, monsieur, no se preocupe. Lo que pasa que la luz a veces se va de vacaciones, pero vuelve. A veces tarda un poco, eso sí.

    Feliz domingo

    Bisous

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  3. Pues es difícil dar con una respuesta exacta.
    A mí también me pasa, y hay días que los paso en el cuerpo y en la vida de otra...

    Schubert, magnifique!
    Un abrazo schubertiano de domingo!
    ;)

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  4. Todos deambulamos de un cuerpo a otro, de una mente a otra. Lo que sucede es que no nos damos cuenta y nadie se atreve a comentar nuestros cambios.
    Un abrazo

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