viernes, 31 de marzo de 2017

Cosas que unen a la gente

Voy y me cruzo en Sri Lanka con una chica portuguesa que habla español.

Nos ponemos a charlar y me comenta que le gustaría aprender euskera, lo cual me trae a la memoria los tiempos en que yo le daba al húngaro.

Por lo dificilillos, digo.

Más tarde llegamos a la conclusión de que conoce a un amigo mío de los del grupo de sueco.

Sí, ese que también sabe finés. ¡Qué casualidad!

Y por los inevitables derroteros de la conversación, terminamos compartiendo impresiones sobre escritores japoneses.

A mí me parece que la gente, si se empeña, acaba encontrando cosas en común.

¿No?



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viernes, 24 de marzo de 2017

Pues no toca

¿Colgar el abrigo? ¿Colgar el abrigo?

Seré bocazas…



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lunes, 20 de marzo de 2017

Ya toca

¡Orden, por favor!

¡Organización!

Aquí se cuelga el abrigo cuando toca.

Vale, a partir de hoy ya toca.



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domingo, 5 de marzo de 2017

La flauta mágica

−Este seguro que lo sabe.

"Este" soy yo, así que me doy la vuelta.

−¿Tú has oído hablar de algo que se llama... eh... La flauta mágica?

Respingo.

−¿Te suena?

−¡Que si me…! ¡Mozart! Mira, empieza así, tantan tantantan tararara tantan tantantan, y luego sale Tamino corriendo porque le persigue una serpiente gigante, zu Hilfe, zu Hilfe, y se desmaya, y las tres damas le salvan, y le ven ahí tendido todo largo y piensan que qué buen mozo, y aparece Papageno...

−¿Pa qué?

−Papageno, que es un pajarero, y cuando Tamino se despierta llega la Reina de la noche, porque Sarastro se ha llevado a su hija y necesita a un héroe que la salve, y Tamino y Papageno para allá que se van y...

−Para, para, para allá, ¿adónde?

−Pues al sitio donde está prisionera Pamina. Pamina es la hija y la vigila Monostatos, que quiere beneficiársela, pero entonces...

−¿Qué me estás contando, tío?

−Escucha, que Papageno deja grogy al Monostatos ese con el sonido de una flauta. Una flauta mágica, ¿capice? Y casi se escapan todos. Pero como te decía, resulta que Sarastro es el bueno de la historia y la Reina de la noche la mala, y le sale una rabia, así, muy de dentro, zu hölle Rache, que no veas. Así que Tamino acepta pasar la prueba de iniciación en la logia, porque al fin y al cabo todo esto tiene una simbología masónica, y...

−Ay...

−Sí, eso, ay, que Tamino no puede hablar con Pamina como parte de la prueba, y ella se cree que es porque no la quiere, ay, ay, ay. Y mientras tanto, Papageno también tiene que quedarse mudo para que le presenten a su chica. Porque Papageno lo que más desea en la vida es una Papagena, como todo hijo de vecino.

−Ay...

−Bueno, es verdad que se mosquea cuando se cree que la Papagena va a ser un vejestorio, pero je, que te crees tú eso, es un pichón disfrazado, empeñada en tener Papaguenitos y Papaguenitas a tutiplén. Así que al final cada oveja con su pareja, cada mochuelo a su olivo y colorín colorado...



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