martes, 6 de enero de 2015

En el metro (VII)

No pude evitarlo.

Tuve que volver de nuevo la mirada a su hombro.

Tuve que deslizar los ojos por su piel, hacerlos presos de ella.

De cada trazo, cada letra, cada palabra:

Quizás entonces volar no sea un recuerdo antiquísimo.

Y menos mal que llevaba papel y boli para apuntar, porque con lo que a mí me gusta leer y el tatuaje tan largo que lucía en el hombro aquella chica...



Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

No hay comentarios: