miércoles, 15 de octubre de 2014

Las bodas de Fígaro

Iba la otra noche de muy buen humor, canturreando por dentro: Non più andrai, farfallone amoroso, notte e giorno d'intorno girando ♪♪♪...

Porque cuando sales de ver unas Bodas de Fígaro, es inevitable sentirte insuflado con una gran dosis de optimismo. De esa manera recorrí Arenal, crucé Sol y emboqué por Preciados.

Allí, un grupo de elegantes damiselas bajaba en sentido contrario. Como si quisiera preguntarme algo, una se destacó de repente, cruzándose en mi camino.

Y al llegar a mi altura, rozó con las yemas de los dedos el aire que rodeaba mi áspera mejilla, diciéndome simplemente: «Ciao». Entonces...

Entonces...

Entonces, nada. Es que no era el mejor momento para distraerme, con esas notas inundando aún saltarinas mis oídos. O estás a setas o a rolex, y yo no había terminado de recrear el aria, así que… ♪♪♪ delle belle turbando il riposo, Narcisetto, Adoncino d'amor, delle belle turbando il riposo, Narcisetto, Adoncino d'amor


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1 comentario:

pseudosocióloga dijo...

Esas pequeñas "causalidades¨....