viernes, 24 de enero de 2014

La Mirinda

La lancha aceleró, salvajemente encabritada sobre las olas, alejándose de la isla a la máxima potencia de sus cuatro motores fueraborda.

–Bien hecho, brillante misión. Este es el fin de Spectra. Se nota que todavía estás en forma.
–Bueno, no ha sido nada. Pura rutina, jefe. ¿Hay algo de beber en el frigo?
–¿Te apetece una Mirinda?
–Ja, ja, ja. Mirinda, qué cachondo, si eso es del año de la tana. Y unos sugus para acompañar. Y petazetas, y un flash de segundo. Y de postre palotes, y un Tigretón, y... y... Ja, ja…

Ja…

¿Ja?



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1 comentario:

Netomancia dijo...

Estaba la Teen también, una especie de 7-Up resfriada.