viernes, 9 de noviembre de 2012

Y claro…

Mi vecina tiene una extraña (respetable pero extraña) opinión sobre las causas de mi estado civil. No cree en el mero azar, como yo. O en el hecho evidente de que la cantidad de pelo y la tonicidad de la piel, que alguna vez pudieron jugar a mi favor para atraer candidatas al "sí, quiero", empiezan ya a batirse en retirada. Ayer me soltó algo así como:

–Te has empeñado en que no te quieran.

No es eso, no es eso, pero un poco de inquietud sí que tengo, en honor a la verdad. Me preocupan las consecuencias que podrían alcanzar esos quereres en mi vida. ¿Y si el asunto llegara a la cohabitación?

Yo suelo poner música al llegar a casa. Pues bien, supongamos que a Pichurri no le gustase Bach. Nuestro primer día en el nidito de amor, yo estoy teniendo una experiencia catárquica delante de los altavoces y viene ella y me dice…

–Cariño, quita ese rollo.

Mientras me mira con un aleteo de pestañas.

El aire huele a jazmines.

Vamos, quito a Bach, a toda su parentela y mando la catarsis a freír espárragos.

Cambio a algo de los Deep Purple, continuando con la hipótesis. Algo como esto:





Me muevo lentamente de derecha a izquierda, siguiendo con el cuerpo las notas de Jon Lord. Y Pichurri vuelve a mirarme con esa sonrisa suya que adivino será mi sol, mi luna, mis estrellas y mi materia oscura, y me dice:

–Cariño, pon otra cosa.

Otra cosa.

Bueno, sin problema, la discoteca es amplia. A veeeeer… ¿Algo de jazz? ¿Chet Baker? No, que tiemblo de placer sólo de pensarlo. ¿Creedence Clearwater Revival? ¿Rosana? ¿Mike Oldfield? ¿El disco sinfónico de Metallica? Ay, tanto gustirrinín debe de ser pecado.

–Anda, cariño, algo de Bisbal.

La patata que late ardiente en mi costado se carboniza, como ensartada en un espetón. Lo veo todo negro.

–Es que eso no lo tengo…

–No te preocupes, que yo te modernizo. Ya verás qué felices vamos a ser, hoy es el primer día del resto de tu vida.

Y claro…

6 comentarios:

MAGAH dijo...

Huir amigo, estoy seguro que la "modernización" te provocará alergia a Pichurri y de ahi no hay retorno.

Sandra Montelpare dijo...

nananah no hay convivencia posible con nadie a quien le guste bisbal arjona y siguen las firmas. No es obligatorio convivir por más que me lo pida un barrio de vecinas esquizoides. No me van a convencer. Subile el volumen a Bach, Manne, haceme caso por san expedito en minifalda.
Saludos van

Winnie0 dijo...

¿algo de Bisbal? ¡No por Dios!

Edurne dijo...

Chamusquina y fosfatina te quedarías, digo...!

Imposible, dile a la vecina que por mucha Pichurri que se empeñe ella en que tengas... ná de ná, que así no pude prosperar nada!

Qué cruz, mon Dieu, Bisbal, dice!
Ays!
;)

Monique LaMer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Monique LaMer dijo...

Por favor, mantente firme, hay cosas en las que no se puede transigir!!