lunes, 7 de mayo de 2012

Vecinos de asiento

Es lo propio del avión: le echan el candado a las puertas cuando despega y ya no hay manera de escapar.

Al menos corpóreamente, porque existen circunstancias en las que el alma pide a gritos alzar el vuelo igual que la gran máquina, para perderse entre brumas y vapores. La mejor manera de conseguirlo es que la azafata ponga una amplia selección de bebidas espirituosas a nuestro alcance. De las de muchos octanos.

¿Y qué o quién podría motivar ese deseo de amorrarse a las minibotellas? Ah, presentemos a esa figura de –injustamente– poco reconocida influencia sobre nuestro estado de ánimo: el vecino de asiento.

–Disculpe.

Levanto la vista del libro.

–¿Sí?
–¿Usted es cura?

¿Cu... cu... cu...? No doy crédito a mis oídos.

–¿Cómo?
–Que si es cura.
–Eh... no.

Se queda en silencio, meditando la respuesta. Me mira. Vuelve a hacer girar las ruedecitas del pensamiento. Me mira de nuevo.

–¿De verdad que no es cura?
–En absoluto.
–Es que lo parece.

Voy a ser el hazmerreír de todos mis amigos. Se van a chotear de mí hasta las piedras. Mi vecina de asiento se dirige ahora hacia la pasajera de ventanilla.

–Dice que no.
–Te lo advertí. Los curas llevan eso que no me acuerdo cómo se llama en el cuello, aunque estén de vacaciones.

La próxima ocasión iré precavido. He estado estudiando métodos psicológicos para afrontar este tipo de situaciones. Me he documentado a fondo en Aterriza como puedas...


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5 comentarios:

Monique LaMer dijo...

maremeua, pero tú en qué aerolínea vuelas? :D

Sandra Montelpare dijo...

jaaaaaaa que se corporice un séquito de azafatas ya! la que te vio el physique du rol de cura habrá visto el pijama colgado de hace un par de entradas atrás? muy muy bueno, siempre leo pero no comento pero esta entrada bien lo valía! saludos van

Lilith dijo...

Jajajajajajajaja!!!! Lo del cura es buenísimo, nene,¿ qué estabas leyendo? :P

Edurne dijo...

No, en serio, de verdad que no eres cura?
Juajuajuajuajua!
No te preocupes, yo no he hecho apuestas...

Pero qué cachondeo de viajes los tuyos,oye! Avisa para la próxima, que vamos unos cuantos contigo y hacemos de testigos de todas estas anécdotas... y para corroborar que... que NO eres cura!

Un abrazote!
;)

MAGAH dijo...

naaaaaaaaaaaaa...pobre mina, el carrito de bebidas completo por via intravenosa la hubiera calmado. Lo que sospecho es que el resto de los pasajeros encontraron una buena escusa para calmar sus propios miedos haciendo una catrsis violenta!

Abrazo Sr. Mannelig