lunes 14 de noviembre de 2011

Aburridas memorias veraniegas (VII).

Antes de ponerse el sol, aún tuvimos otras visitas. Pero ni siquiera los reflejos esmeraldas de la laguna de Talay Nai, por ejemplo, me levantaron el ánimo. Haber tenido la miel tan cerca de los labios...

Debí de adormilarme durante el viaje de vuelta. Desperté al notar un ligero balanceo, mientras otra embarcación al pairo nos lanzaba un cabo. ¿Un abordaje? Pero pronto volví a caer en los ronquidos: estos no eran de Spectra. Simplemente, nuestro capitán había parado para hacer la compra en la pescadería.

Y ya está. Desembarcamos y la furgoneta nos condujo a los respectivos hoteles. Aunque Yuri se apeara antes que las chicas, sin duda conservaría el contacto; había demostrado suficiente maña para ello. Yo, por el contrario, tenía la misma sensación que si estuviera por última vez frente a las obras maestras del Hermitage. Proshai, proshai... adiós...

(Títulos de crédito).



Alto. No conviene abandonar la sala antes de que se enciendan las luces. Ya se sabe que los títulos de crédito en ocasiones ocultan escenas adicionales.


Interior del hotel: la cámara sigue mis pasos en dirección a la atractiva recepcionista. Ella junta sus manos en señal de bienvenida.

Sawadee.

Nota: esto viene a significar "hola". Es un gesto muy difundido en todo el sudeste asiático, similar al saludo namaste de la India, ese por el cual uno implícitamente está diciendo: "Yo honro ese lugar en ti donde habita el universo entero, yo honro ese lugar en ti que es un lugar de amor, de verdad, de luz. Y sé que cuando tú estás en ese lugar dentro de ti, y yo estoy en ese lugar dentro de mí, tú y yo somos uno solo" (fuente: Wikipedia). Toma ya.

–Buenas tardes (hay que ver, qué prosaicos somos los occidentales). Habitación número... –intento recordar cuál era.
–Sí, señor: 751. Tenga su tarjeta.

Anda, pues acertó. Vaya memoria, entre tantas docenas de huéspedes.

Me ducho, me cambio de ropa (no insistáis, estas secuencias no las puede sacar la cámara), voy al restaurante, ceno, llamo la atención de la atractiva camarera para pagar.

–¿Desea que carguemos la cuenta a su habitación?
–Sí, la número...
–751, ¿verdad?

Uuuuh... Aquí hay gato encerrado.

Un nuevo día; tras las abluciones matutinas, el desayuno. Atractiva señorita en la puerta del salón, controlando quién entra.

–Buenos días –y no digo nada más.
Sawadee –recorre su lista y al llegar al 751 hace una señal. –¿Desea mesa en el interior o en la terraza?

No sé por qué, ya no me sorprendo.

Voy a la piscina. La atractiva encargada de las toallas me presta una, anota la hora de recogida y solicita mi rúbrica. Advierto que también ha rellenado... sí, efectivamente, el número mágico: 751.

¡No puedo más! ¿Todo el personal (casualmente, femenino) sabe dónde duermo? ¡Si sólo me han visto dos veces! ¡Si llegué anteayer! Tengo que preguntar.

–Perdón, pero ¿cómo...?

Jijijijiji. –Risitas. No hay respuesta.

Ya sé, ya sé, entre las opciones, que me confundan con Brad Pitt o con George Clooney, o bien que les gusten los números primos, siendo objetivos es más plausible lo segundo. Pero aun así... Saco pecho, el ánimo crece de nuevo, no todo está perdido. En algún momento, en alguna otra película... Irina... volverá.

(Fin).


6 comentarios:

Miguel Baquero dijo...

He estado tiempo fuera de los blogs, pero enseguida vuelvo a retomar tu historia, con la ayuda de las impresionantes fotos y los momentos musicales ;-)

La Dame Masquée dijo...

Monsieur, yo creo que en esa habitación se había cometido un asesinato. ¿Indagó usted?

Según blogger, los caracteres que he introducido no coinciden con la verificación de palabra.

Feliz semana

Bisous

Monique LaMer dijo...

Ves como al final siempre hay recompensa?

Georgina Hübner dijo...

Jijijijijiji...

Edurne dijo...

751?
Eso habrá que estudiarlo, seguro que quiere decir algo... Cómo un 007 como tú no se dedica en cuerpo y alma a investigarlo! Ah, ya, que ahora es cuando estás de vacaciones de verdad, claro!

Plas plas plas plas... la peli ha merecido la pena, los créiditos, la banda sonora, la puesta en escena, la trama, el guión, lo que sugiere, Yuri, Irina, la recepcionista, Namaste, la piscina, la cámara, lal pesacdería... y hasta usted don "superagente"!

Que me ha gustado esto del cine!

Un abrazote y enhorabuena por la fórmula!
;)

Palabra a verificar: GONIA (suena raro, no?)

Erato dijo...

Jeje.Me gusta.Tremenda historia.Besos