domingo, 24 de octubre de 2010

Kom till meg, kvinna...

¿Qué? ¿Que tengo queeeeé? ¿Eso es malo? Casi mejor no me lo diga, todo lo que acaba en -itis suena fatal. ¿Y qué efectos tiene? ¿Cómo que los párpados enrojecidos? ¿Cómo que unos colirios? ¿Cómo que ya veremos si mejora dentro de un tiempo? Tiene que haber alguna manera más rápida. No doctora, usted no lo entiende, no voy a poder salir de casa.

¿Exagerando? ¿Exagerando yo? Bueno, le explico: cualquier potencial éxito amatorio pasa obligatoriamente por este órgano. Los ojos, claro. O sea, yo me sitúo a distancia visual de la elegida, ladeo un poco la cabeza, me paso el dedo por los labios, envío vibraciones sin decir nada, así, exactamente, la miro con intensidad y entonces ella...

Doctora, doctora, contrólese por favor, que era sólo un ejemplo. Y devuélvame la camisa, que soy muy friolero. Gracias. ¿Entiende ahora? No puedo tener los párpados irritados, necesito mi mirada de siempre, mi sex-appeal. Es que no sé tocar la guitarra, como hace Rolf Wikström mientras canta algo parecido a "ven conmigo, guapetona, necesito a alguien como tú"...


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4 comentarios:

La Dame Masquée dijo...

Pues ya va ensayando, monsieur, porque llegara el dia. A menos que un camion se lo lleve antes por delante!
Yo ya me lo imagino a lo Rolf Wikström :)

Feliz domingo, monsieur


Bisous

MAGAH dijo...

Aleluya hermano, que siempre hay un roto para un descosido!

Tranquilo!

Erato dijo...

Jajaja.La tal doctora habrá acabado estrábica seguro.No es pa menos.Gracias por las risas, amigo Mannelig.Buena semana y reposo a tu sex-appeal para seguir funcionando.

Luis dijo...

No nos cuentas como termino la visita médica. Imagino que tu sin camisa y la doctora con el fonendoscopio por los suelos. ¿No?
Gracias por hacerme reír.
Saludos