martes, 3 de agosto de 2010

Fantasía veraniega

Una sed como no creí que pudiera sentirse me atacaba sin piedad. Bajo el sol cegador, sólo avanzaba por puro instinto, por la firme voluntad de no caer de rodillas antes de alcanzar mi destino. Hacía tiempo que los camelleros me habían abandonado, llevándose la mayor parte de los pertrechos y los odres de agua. Decían que Alá me había tocado con la mano de la locura, que en ese desierto no podía existir lo que buscaba. Pero yo sabía que era real. Tenía que ser real. Desde que hallé el pergamino en la excavación, milagrosamente intacto al correr de los siglos, desde que descifré las inscripciones, desde que pude tocar el anillo, sólo tuve pensamiento para una cosa: encontrar el lugar más allá del Valle de la Desesperación, ascendiendo las Montañas de Sal, al otro lado de estas arenas sin horizonte. ¿Qué había allí, qué decía el manuscrito, por lo que mereciera la pena arriesgarlo todo?

En aquel tiempo, la hija de la reina de Saba salió del país con numeroso séquito, y después de atravesar valles, montañas y desiertos, llegó hasta la fuente que había visto en sueños para erigir su palacio. Mandó entonces escribir la historia de su viaje, que se guardó en un cofre de sándalo junto con su anillo, dentro de un ánfora llena de mirra y miel. Y dice la leyenda que convocó al pájaro roc para que, con sus alas que recorren la tierra en un suspiro, la dejara caer lejos, muy lejos, de forma que si alguien la hallase, hubiera de seguir el mismo camino que ella y sus servidores. Porque quien pruebe las aguas de esa fuente, quien pose sobre ellas los labios, no tendrá ya sed de ninguna otra, y obtendrá la recompensa de la inmortalidad junto a la princesa. Desde entonces, ella espera, espera...

−Perdona...
−¿Eh?
−Es que llevas media hora ahí embobado, mirando al techo. ¿Qué haces?
−Ejem, no, nada, nada, espero al ascensor. Ya me voy de vacaciones, hasta la vuelta.



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3 comentarios:

Winnie0 dijo...

Digo yo...."si es que todos necesitamos unas vacaciones". Besitos desde las mías

Erato dijo...

Haces especial hasta tu despedida, Mannelig.Disfruta muuucho de todo y vuelve a contárnoslo.Se te echará de menos.Abrazo.

yoyoyo dijo...

Irse de vacaciones ¿qué será eso?