miércoles, 16 de junio de 2010

Resumen del día en la oficina

Con la de cosas provechosas que podría haber hecho hoy: componer una sinfonía, escribir una égloga sobre la vida campestre en ciento setenta y tres versículos, corretear desnudo por los verdes prados junto con ninfas y faunos, tocando alegremente el caramillo...

Pues no. Permanecí en mi puesto, sirviendo fielmente a la causa laboral hasta la hora de salida. La sinfonía y la égloga tendrán que esperar. A falta de prados, lo más verde que vi en lontananza fueron unas plantas algo mustias. Y en cuanto a lo de corretear desnudo por la oficina... Bueno, hubo algunas quejas.




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5 comentarios:

Luis dijo...

Eso es que estas rodeado de mala gente, de personas con mala intención, de oficinistas aburridos. Que mejor manera de relacionarse entre compañeroa/as que pasar una buena mañana trabajando tal y como vinimos al mundo.
Un saludito

Alís dijo...

Hay días así, sí...

Pero ¿las quejas eran porque lo consideraban antiestético o porque distraías a todo el personal?
En todo caso, todo es cuestión de costumbre...

Besos

PABLO FRANKO dijo...

La gente anda muy metida en lo suyo colega. Creo que si usted andaba por ahí desnudo con sus faunos, pocos lo hubiesen notado. Con lo que se ve en la tevé High definition ya está, todo puede ser. Me intriga de que pude usted trabajar. Un abrazo

Lua dijo...

Las oficinas pueden ser lugares muy desopilantes,
sin dudas guardan un absurdo encubierto de seriedad,
me vino a la mente *The office* la serie inglesa, o en su versión yankee... sublimes.
Beso!

Erato dijo...

No se lo piense dos veces, hombre. Y el próximo día dése una tregua con los faunos en pelota picá.A lo mejor más de uno se animaba y convierten la oficina en algo más saludable y entretenido.Un abrazo.